El autor del impactante tiroteo en una escuela de este mes en la provincia de Santa Fe no fue víctima de acoso y participó en una subcultura de Internet dedicada al crimen real dedicada a tales incidentes, dicen funcionarios en Argentina.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó en una conferencia de prensa a mitad de semana que el agresor –identificado sólo como Gino C. debido a su edad– había interactuado con subculturas digitales en línea vinculadas a conductas violentas.
Ella dio a entender que el ataque en el pueblo de San Cristóbal – que hirió gravemente al menos a ocho y cobró la vida del alumno Ian Cabrera, de 13 años – en la Escuela Normal Mariano Moreno No. 40 no surgió de la nada.
“Evidentemente este caso no es aislado ni está vinculado al acoso escolar”, afirmó Monteoliva. “En cambio, nos enfrentamos a culturas subdigitales formadas por jóvenes, niños y adolescentes para estudiar y analizar asesinatos y tiroteos masivos, a los que denominan ‘TCC’ o ‘True Crime Community’ y que tienen patrones de comportamiento misantrópico destinados a admirar la violencia y llevarla a cabo”.
El ministro, en compañía del gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, dijo que el análisis exhaustivo entre la Policía Federal Argentina y el FBI detectó 15 casos en los últimos dos años y cuatro más están bajo análisis.
La subcultura TCC (True Crime Community) es una comunidad internacional y digital que se centra en los asesinatos y tiroteos masivos, junto con su estudio y análisis. No es un grupo con una estructura física centralizada sino un virtual alineamiento transnacional con muchas facetas que glorifica la violencia.
Los miembros, a menudo adolescentes, están fascinados por el crimen y a menudo simpatizan con los asesinos en serie y los tiradores múltiples. A menudo expresan actitudes nihilistas y misantrópicas.
La comunidad tiene sus orígenes simbólicos en la infame masacre de la escuela secundaria de Columbine en 1999 en los Estados Unidos.
“Es un caso que trasciende las fronteras santafesinas y que, por su complejidad, requiere la intervención de fuerzas federales en coordinación con las provinciales”, explicó Virginia Coudannes, secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Seguridad y Justicia provincial de Santa Fe.
El funcionario también confirmó la detención de un “joven en edad de responsabilidad penal” de 16 años vinculado al presunto agresor quien, al menos, tenía información previa sobre la agresión.
El joven fue detenido cuando viajaba en una camioneta junto con sus padres por la Ruta 11, cerca de la localidad de Nelson.
“No es un brote psicótico”
Pullaro destacó que el crimen “trasciende las fronteras de esta provincia y de Argentina” y que los investigadores trabajan en una pista internacional.
“Al principio parecía que Gino C. tenía un brote psicótico provocado por bullying pero la investigación de los fiscales, a través de elementos digitales, demostró inmediatamente que había relación con estos grupos internacionales”, dijo el gobernador.
“No fue un brote psicótico y no tuvo nada que ver con bullying. Lo que se pudo detectar es que este joven participaba en una red digital internacional denominada TCC, lo que le transmitió su veneración por los crímenes violentos y los asesinatos.
“Esto nos lleva a otro nivel porque esto ya no tiene nada que ver con lo que está pasando en una comunidad, escuela, provincia o país sino con la pertenencia a una subcultura internacional”, dijo Pullaro.
Los agentes de policía dijeron que habían descubierto al grupo revisando las redes sociales, analizando teléfonos móviles y realizando dos allanamientos en la casa de un joven.
“A partir de ese análisis comenzamos a observar los vínculos de este joven con el otro, [who has been] arrestado como colaborador cercano”, indicó Pullaro.
“Estas personas empiezan investigando crímenes, fascinados por diferentes tiradores en serie. Su origen se remonta a 1999, con la masacre en la escuela secundaria de Columbine, en Colorado, donde dos tiradores mataron a 12 compañeros de estudios y dos profesores antes de suicidarse”, detalló el alto oficial de policía.
el ataque
El acusado, de 15 años, identificado como Gino C. y recientemente absuelto al ser declarado mayor de edad penal, había compartido en foros mensajes y vídeos de masacres escolares.
Gino C. ingresó a la escuela la madrugada del lunes 30 de marzo con la escopeta de su abuelo escondida en el estuche de la guitarra que llevaba todo el tiempo para que nadie sospechara. Se dirigió al baño, cargó el arma y su primer disparo fue dentro de ese lugar, hiriendo a algunos escolares. El segundo, disparado a pocos metros de distancia, alcanzó a Ian Cabrera provocándole la muerte.
Luego recargó y disparó dos tiros más en dirección al patio de la escuela, tras lo cual el conserje de la escuela lo reprimió antes de que pudiera continuar. Un total de ocho estudiantes resultaron heridos: seis sufrieron heridas leves y fueron dados de alta el mismo día, mientras que otros dos resultaron gravemente heridos y trasladados a centros de salud de mayor complejidad en otros lugares.
El adolescente permanece recluido en un centro de detención juvenil de la capital provincial de Santa Fe, bajo la evaluación de equipos interdisciplinarios y en compañía de su madre. La fiscalía podrá solicitar que no regrese a San Cristóbal, donde aún no se han reiniciado las clases. La escuela continúa bajo vigilancia policial.
– TIMES/NA/PERFIL