En una campaña de intriga, Binance, la mayor plataforma de criptomonedas del mundo, anticipa que se dispone a lanzar una tarjeta de pagos en el mercado venezolano, lo que ha causado revuelo en un mercado local donde estos instrumentos son una alternativa ante la escasez de dólares y los controles.
“Venezuela, lo que tanto pediste está por llegar….Escuchamos, trabajamos, ya casi”, puiblica la campaña de Binance Latinoamérica en su cuenta de X.
Las versiones entre especialistas apuntan a que se trata del lanzamiento de la tarjeta de pagos Binance en el mercado venezolano, a partir de agosto. Esto facilitaría las transacciones con este instrumento en un país que ya es uno de los más activos en América Latina en el uso de criptomonedas.
Según Binance, con estas tarjetas el cliente no necesita vender sus criptomonedas manualmente antes de pagar y el sistema descuenta el saldo de la cuenta de activos como las criptomonedas USDT, USDC o Bitcoin.
Ofrece programas de devolución de dinero en criptomonedas (hasta un 2% o 3% dependiendo del nivel de gasto y región) por cada compra que se haga.
La tarjeta se puede vincular fácilmente a billeteras móviles como Google Pay y Apple Pay.
No tiene costo de emisión ni de mantenimiento anual.
El mundo de las criptomonedas.Estos instrumentos han servido al régimen chavista y sus empresas para burlar sanciones financieras internacionales.
Pero también han ayudado a que ciudadanos comunes y empresas sortearan los peores tiempos del control de cambio. Así, muchos han podido acceder a divisas en el mercado alternativo y han atenuado la inflación más alta del mundo y la devaluación de sus activos en bolívares.
“Binance va a convertirse en una fintech regular con su tarjeta de débito de MasterCard para ser aceptada”, explica el economista Andrés García Contreras, experto en fintechs, empresas que combinan la tecnología y las finanzas para ofrecer servicios innovadores y expeditos.
“Ya ahí es estrictamente como una tarjeta pignorada. Entras, compras dólares y recargas tu wallet (cartera). Es una tarjeta digital amparada en la red MasterCard”, detalla.
“Pero no es más que comprar dólares y pasar la tarjeta por la red de terminales POS” (puntos de venta), señala sobre el cotidiano uso de ese mecanismo.
Alternativa para agilizar transaccionesGarcía explica que estas tarjetas no reemplazan al sistema financiero tradicional. Aunque utilizan criptoactivos como fuente de fondos, dependen de una red de pagos internacional, de un emisor, de procesos de identificación y cumplimiento, y de la conversión final a la moneda aceptada por el comercio.
Como alternativa al dinero fiduciario y los costos asociados con la intermediación bancaria, los criptoactivos han demostrado ser eficaces para abaratar determinados procesos de pago.
“Esta ventaja no deriva únicamente de las posibilidades de la tecnología, sino también de la complejidad del sistema financiero tradicional”, acota García Contreras.
Mientras, quienes operan con dinero fiduciario tradicional deben asumir responsabilidades legales frente a cada una de las partes involucradas. Bancos, procesadores de pagos, redes y proveedores de terminales participan en un esquema de comisiones que permite que millones de personas comprendan y vendan de manera ininterrumpida, con la confianza de que el sistema responderá adecuadamente.
“El crecimiento de Binance y de otras plataformas en Venezuela responde, en buena medida, al vacío creado por la pérdida de confianza en el dinero fiduciario y en las instituciones responsables de la política monetaria. En el fondo, se trata de un problema de institucionalidad”, señala García Contreras en alusión al sistema de controles que prevalece en la economía venezolana.
Una referencia en el mercado cambiarioDe hecho, en Venezuela la tasa de cambio del mercado cambiario paralelo se llama ”tasa binance”, pues la referencia venta de los precios de compra venta en las operaciones directas entre clientes (P2P) en las plataformas de criptomonedas.
Como las criptomonedas suelen tener una paridad de uno a uno con el dólar, las transacciones con estos USDT sirven más que el “dólar Cúcuta” o el viejo “Dolar Today” para obtener una tasa real de mercado en las relaciones bolívar/dólar, señalan especialistas.
“El uso extendido de Binance como referencia para establecer equivalencias entre divisas y fijar precios en bolívares evidencia la ausencia de una institución regulada que goce de la confianza de los agentes económicos”, explica por su parte García Contreras.
“Esta ha sido una respuesta práctica a la necesidad de contar con un mecanismo visible y accesible para todas las partes involucradas en el proceso de formación de precios”, puntualiza.
En condiciones normales, esta función debería estar respaldada por la credibilidad de un banco central y por la solidez del sistema institucional.
“Las criptomonedas están sometidas a fluctuaciones cuya explicación puede resultar ajena a las condiciones productivas de Venezuela. Cuando los agentes económicos dependen de esa volatilidad para valorar sus transacciones, deben incorporarla a su matriz de riesgo. El resultado es un mayor costo del dinero”, apunta este especialista.
El robusto mercado BinanceLo que se negocia a diario en el mercado Binance de criptomonedas casi alcanza al monto de las ventas de divisas formales que hace el Banco Central de Venezuela, según cálculos de la firma consultora Ecoanalítica.
Las transacciones entre compradores y vendedores en el mercado directo “P2P” en Venezuela con la criptomoneda Binance han crecido con fuerza y ya se negocian allí el equivalente a $44 millones de dólares por día, precisó recientemente el economista Alejandro Grisanti, socio de Ecoanalítica.
“Los resultados son sorprendentes. Entre el 11 de junio y el 13 de julio estimamos que se transaron al menos USDT 1.389 millones, un promedio cercano a USDT 44 millones diarios. Para poner la cifra en perspectiva, equivale al 88% de todas las ventas de divisas realizadas por el BCV (Banco Central de Venezuela) durante junio”, explica en su cuenta en la red X.
Criptomonedas como herramienta cotidianaTras el anuncio velado de Binance, el también economista Asdrúbal Oliveros señala en su cuenta en X que en Venezuela las criptomonedas, especialmente las stablecoins (monedas estables), “han dejado de ser un nicho tecnológico para convertirse en una herramienta cotidiana para pagos, ahorro y transferencias internacionales en Venezuela”.
Oliveros cita un estudio de 2024 en el que encontraron que el 27% de la población en edad de trabajar ya había utilizado alguna aplicación de criptomonedas para realizar transacciones, mientras que el 56% conocía o había escuchado hablar de estas aplicaciones.
“El dato cobra aún más relevancia cuando se compara con la penetración de la banca internacional: apenas 4% de la población tenía una cuenta en Estados Unidos y 8% en Panamá”, señala.
Por su parte, García Contreras señala que los criptoactivos cumplen hoy una función importante, pero no han sido sustituidos por completo al dinero fiduciario.
“Sus variaciones no responden necesariamente a las condiciones productivas de una economía determinada, sino a factores globales como la oferta y la demanda de cada activo, la liquidez de los mercados, las expectativas de los inversionistas y los cambios regulatorios”, explica.
¿Qué fuente incorpora más y mejor información sobre el verdadero precio del dinero dentro de la economía venezolana: una plataforma internacional como Binance o un Banco Central independiente, técnicamente competente y creíble?”, se pregunta García Contreras.
Ese banco central independiente y competente, señalan otros analistas, no existe en Venezuela. Esto ayuda a explicar la relevancia que ha cobrado esta tasa Binance en el mercado cambiario local.