El Gobierno anunció la importación de 30.000 toneladas de trigo y 7.500 de harina de alta calidad como parte de las medidas destinadas a fortalecer el abastecimiento de insumos para el sector panificador y contribuir a la estabilidad del mercado interno.
A través de un comunicado, el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua informó que los volúmenes importados complementarán la producción nacional y permitirán garantizar el suministro de materia prima para la elaboración de pan.
La cartera de Estado señaló que, de manera paralela, Insumos Bolivia y la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) reactivaron a plena capacidad la planta de molienda de Viacha, con el objetivo de transformar el trigo en harina y reforzar la oferta destinada al mercado nacional.
Según el Gobierno, estas acciones buscan brindar respaldo al sector productivo, asegurando la provisión de harina a los panificadores. Del mismo modo, contribuir a contener los costos de producción en un contexto de alta demanda del insumo.
La medida se enmarca en las acciones implementadas por el Ejecutivo para garantizar el suministro de alimentos estratégicos. Así como reducir el riesgo de desabastecimiento en el mercado interno. (La Razón)