Bolivia · Economía
Hechos clave
—Saldo de deuda pública externa 14.357,7 millones de dólares al 30 de junio de 2026, frente a 14.164,3 millones de dólares a finales de 2025.
—Servicio de deuda del primer semestre de 2026 frente a desembolsos Los pagos del servicio de la deuda por valor de USD 1.284,9 millones superaron los nuevos desembolsos por valor de USD 1.217,8 millones, generando salidas netas de USD 67,1 millones.
—Nuevo financiamiento del BID aprobado El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un paquete de 204,2 millones de dólares para el sistema eléctrico del norte de la Amazonia de Bolivia el 24 de julio de 2026.
—Reingreso de bonos soberanos Bolivia emitió un bono soberano de 1.000 millones de dólares en el primer semestre de 2026, elevando los títulos de deuda a 2.286,9 millones de dólares, o el 15,9% de la deuda pública externa.
—Mecanismo del FMI en negociación El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó conversaciones para una línea de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares, con un posible primer desembolso a finales de agosto de 2026.
deuda boliviana Los pagos de servicios superaron el nuevo financiamiento externo en el primer semestre de 2026, según datos del banco central publicados a fines de julio, lo que profundizó una crisis de liquidez en dólares que ha llevado al gobierno a acelerar las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional y los prestamistas multilaterales.
La Paz, Bolivia; el banco central informó de un aumento de la deuda externa y de salidas netas de capital. Foto: Wikimedia Commons, CC BY 2.0.Referencia única
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Deuda de Bolivia: El stock de deuda externa supera los 14.300 millones de dólares La deuda pública externa de Bolivia alcanzó los 14.357,7 millones de dólares al 30 de junio de 2026, informó el Banco Central de Bolivia (BCB). La cifra representa un aumento de 193,4 millones de dólares con respecto a los 14.164,3 millones de dólares registrados el 31 de diciembre de 2025.
La deuda pública externa es dinero que un gobierno debe a prestamistas fuera de sus propias fronteras, generalmente en una moneda extranjera como el dólar estadounidense. Para un país como Bolivia, donde la economía interna depende en gran medida del boliviano, un creciente volumen de deuda denominada en dólares significa que el gobierno debe encontrar constantemente suficientes divisas fuertes para mantenerse al día con los pagos.
Las salidas netas indican estrés en la liquidez del dólar La señal más apremiante en los datos del BCB es la brecha entre lo que Bolivia paga y lo que recibe. Los pagos del servicio de la deuda en el primer semestre alcanzaron los US$ 1.284,9 millones, mientras que los nuevos desembolsos totalizaron sólo US$ 1.217,8 millones.
Ese déficit de 67,1 millones de dólares puede parecer modesto en comparación con el volumen total de la deuda, pero la dirección que se tome es de enorme importancia. Cuando un país paga más de lo que recibe, sus reservas de divisas se ven bajo presión directa. Con el tiempo, eso puede obligar al banco central a racionar los dólares, dificultando que las empresas importen bienes y que la gente común acceda a divisas fuertes para ahorrar o viajar.
Rentabilidad de los bonos soberanos y presiones de la deuda comercial Bolivia reingresó a los mercados de capitales internacionales en el primer semestre de 2026 con una emisión de bonos soberanos por US$ 1.000 millones. La operación elevó el stock de títulos de deuda del país de 1.850 millones de dólares a 2.286,9 millones de dólares, elevando la deuda en bonos al 15,9% de la deuda pública externa total.
Un bono soberano es esencialmente un pagaré emitido por un gobierno nacional y vendido a inversores de todo el mundo. Regresar al mercado de bonos indica que Bolivia todavía tiene acceso a financiamiento privado, pero también significa que el país está agregando deuda comercial (que generalmente conlleva tasas de interés más altas que los préstamos de los bancos de desarrollo) a su balance en un momento en que la liquidez en dólares ya es escasa.
BID aprueba US$204 millones para Amazon Electricidad El 24 de julio de 2026, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un paquete de financiamiento de 204,2 millones de dólares para fortalecer el sistema eléctrico del norte amazónico de Bolivia. El paquete se divide en 142,2 millones de dólares en recursos de capital ordinario, 60 millones de dólares en crédito y 2 millones de dólares en cooperación no reembolsable en infraestructura climática.
Los préstamos multilaterales de este tipo son generalmente más baratos y tienen plazos de pago más largos que la deuda comercial. La participación del BID también lleva un sello de aprobación técnica: el banco sólo financia proyectos que cumplen con sus estándares económicos y ambientales. Para Bolivia, obtener este dinero ayuda a cerrar una brecha de infraestructura en una región remota y, al mismo tiempo, aumenta el lado de los desembolsos del libro mayor en un momento en que cada entrada de dólares cuenta.
Las negociaciones con el FMI marcan un cambio de política El Ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó a finales de julio que Bolivia está negociando un mecanismo del FMI de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares. Indicó una posible firma “en los próximos días” y un primer desembolso para finales de agosto de 2026.
Un servicio del FMI es un paquete de préstamos que viene acompañado de condiciones de política, que a menudo requieren que un país ajuste sus cuentas fiscales, reforme los subsidios o permita una mayor flexibilidad del tipo de cambio. El hecho de que el gobierno de Paz esté siguiendo este camino representa un giro notable, porque el presidente Rodrigo Paz había hecho campaña en contra de buscar un paquete del FMI. El cambio sugiere que la restricción de la liquidez del dólar se ha vuelto lo suficientemente grave como para anular las líneas rojas políticas anteriores.
Lo que significa la crisis para los extranjeros y los inversores Para los expatriados que viven en Bolivia, la escasez de dólares tiene consecuencias prácticas. El acceso a divisas fuertes para remesas, importaciones o viajes puede verse restringido cuando el banco central prioriza los pagos de la deuda externa sobre el suministro interno de divisas.
Para los inversores internacionales, la combinación de una creciente deuda de bonos y un inminente programa del FMI plantea una serie de preguntas abiertas que vale la pena seguir. ¿El mecanismo del FMI incluirá condiciones que restablezcan la confianza en las cuentas externas de Bolivia o simplemente permitirá ganar tiempo? ¿Puede el proyecto eléctrico del norte del Amazonas generar suficiente actividad económica a largo plazo para justificar el nuevo endeudamiento del BID? Y quizás lo más inmediato sea: ¿se mantendrán estables las reservas de dólares del banco central si las salidas netas de capital continúan durante la segunda mitad del año? Las respuestas moldearán no sólo el perfil crediticio de Bolivia sino también la realidad financiera cotidiana de cualquiera que necesite dólares dentro del país.
Preguntas frecuentes ¿Cuál es la deuda pública externa total de Bolivia? Al 30 de junio de 2026, la deuda pública externa de Bolivia ascendía a 14.357,7 millones de dólares, frente a 14.164,3 millones de dólares a finales de 2025, según el Banco Central de Bolivia.
¿Bolivia está pagando más en servicio de la deuda de lo que recibe en nuevos préstamos? Sí. En el primer semestre de 2026, Bolivia pagó US$ 1.284,9 millones en servicio de la deuda pero recibió solo US$ 1.217,8 millones en nuevos desembolsos, lo que resultó en salidas netas de US$ 67,1 millones.
¿Bolivia recibirá un rescate del FMI? El Ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó las negociaciones para un mecanismo del FMI de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares, con una posible firma y primer desembolso a finales de agosto de 2026. Aún no se ha cerrado ningún acuerdo, y las conversaciones marcan un cambio con respecto a la postura de campaña anterior del presidente Rodrigo Paz contra un paquete del FMI.
Fuentes: Banco Central de Bolivia (BCB); el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza; Banco Interamericano de Desarrollo.