La ausencia de aviones de emergencia institucionales, el retraso en la emisión de instrucciones superiores y la escasez de herramientas elementales paralizaron la movilización del ejército venezolano durante las primeros 48 horas posteriores al doble sismo del pasado 24 de junio.
De acuerdo con testimonios obtenidos por la agencia de noticias Reuters, esta parálisis logística generó un profundo malestar en la ciudadanía ante la gestión oficial del desastre en La Guaira. Por este motivo, las operaciones críticas de salvamento. sufrieron demoras operativas severas.
Aunque los informes oficiales del gobierno de Delcy Rodríguez aseguraron el envío inmediato de 4.000 Funcionarios, diversos testigos y fuentes militares confirmaron a Reuters que los uniformados brillaron por su ausencia en el inicio de la crisis.
En consecuencia, la población civil establecido el control de las zonas colapsadas en La Guaira empleando herramientas domésticas para remover los bloques de concreto.
Incertidumbre en la cadena de mandoLa parálisis de los componentes de seguridad deriva directamente de larigidez burocrática del sistema defensivo. Un oficial en servicio activo explicado bajo anonimato estricto La problemática interna.
“No actuamos por nuestra cuenta; recibimos órdenes directas. Era imposible decirle a mi unidad: ‘Vamos a ayudar a La Guaira’, si no se me ha ordenado hacerlo. No teníamos un plan como los que existen para defender la nación“, expresó.
De este modo, el temor a sufrir sanciones administrativas o amonestaciones Frenó la iniciativa de los comandos regionales.
Asimismo, informantes del entorno diplomático señalaron al medio de comunicación que esta inacción afectó incluso a las brigadas extranjeras de ayuda humanitaria, cuyas cuadrillas horas perdidas cruciales esperando la asignación de sus cuadrantes de búsqueda.
Una de las fuentes consultadas sentenció que en los cuarteles “todos miran hacia arriba esperando una orden. Prefieren no hacer nada antes que actuar y arriesgarse a ser reprendidos”.
Fallas logísticas y desabastecimiento de insumosPor otra parte, las limitaciones materiales agravaron la falta de coordinación política. Unidades clave como la Brigada de Infantería de Marina permanecieron acuarteladas por falta de instrucciones, mientras que otros batallones carecían de vehículos para movilizar a sus soldados hacia el epicentro de la tragedia.
Las inspecciones técnicas revelaron que las guarniciones No poseían picos, martillos ni helicópteros. con sistemas de visión nocturna para realizar vuelos nocturnos.
También se afirmó que la desorganización alcanzó los niveles ministerialescuando el viceministro encargado del área de desastres llegó a La Guaira a la medianoche de la tragedia, sin radios ni equipos de comunicación aptos para reportar la magnitud real del colapso estructural.