El Gobierno busca mejorar la fiscalización del comercio para combatir la evasión impositiva, tras la reunión que el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo con supermercadistas. La intención, según confiaron a Ámbito, es ampliar la base de contribuyentes, una demanda histórica de las grandes cadenas del sector, que aseguran estar ahogadas por la crisis del consumo.
Con números en rojo, más competencia y menor consumo, fuentes del sector destacan que incluso una cadena con fuerte presencia en el interior, como Libertad, terminó siendo vendida. Tiempo atrás, Carrefour también había puesto en venta su operación en la Argentina, aunque finalmente canceló el proceso.
La reunión contó también con la participación del secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, y del titular de la Secretaría de Trabajo, Julio Cordero. Con este último también se debatieron las paritarias del sector, que registraron una caída de 10,5% entre mayo de 2025 y mayo de 2026, según datos de los registros administrativos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de los resultados de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).
Evasión de impuestos El Gobierno va en busca de una ampliación de la base de contribuyentes, una deuda pendiente de las últimas décadas. La intención es lograr una mejor triangulación de datos con la tecnología disponible, e incluso se habla del uso de inteligencia artificial. El modelo más próximo, y que desde la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) consideran una iniciativa “positiva”, es el de la Administración General de Ingresos Públicos (AGIP) en 2019, bajo la conducción de Andrés Ballotta.
Con el objetivo de aumentar la recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, la AGIP fue en busca de los sectores con mayor nivel de evasión en la Ciudad de Buenos Aires, sobre todo los comercios de proximidad, donde la subdeclaración de impuestos era alta.
“No me pidas que salga a pisar hormigas”, era una de las respuestas más recordadas ante estas demandas, según un supermercadista. La mirada del sector va por el lado de que algunos comercios de cercanía tienen grandes volúmenes de ventas, pero no tributan acorde y/o no cumplen con las reglas de formalidad laboral.
“Los negocios a los que vas y no te dan ticket es porque eso que te venden no está declarado. Es fácil hacer la trazabilidad si alguien tiene ingresos por $3 millones y gasta cuatro veces más. En lugar de lavado, hacen negrocidad de activos”, señaló una fuente.
Lejos quedó la mirada del Gobierno de que el que evade es un “héroe” o que existen dos tipos de evasores que se toleran, una pregunta que solo el Presidente podría responder.
Puertas adentro de las administraciones, y ante la necesidad de mayor recaudación -que cae más de 5% real en el año-, se elevan alícuotas o tasas sobre la misma masa de contribuyentes, mientras que una porción importante continúa evadiendo impuestos.
Se estima que la informalidad se ubica entre el 50% y el 60% promedio del sector, mientras que en la carne alcanza el 65%, según señalaron. La mayoría de los comercios que está en la informalidad no lo está totalmente, sino solo en algún porcentaje. “Hay negocios que pagan una parte del salario en blanco, como empleado part time, y trabajan 48 horas semanales”, enfatizaron.
En esa línea, con Cordero se habló sobre las paritarias y la presión que ejercen sobre el sector. “La Secretaría de Trabajo ahora parece que está del lado de los trabajadores”, enfatizó con enojo un ejecutivo, en referencia a la información que se difundió sobre la pérdida de poder adquisitivo de los empleados de Comercio (-10,4% interanual en mayo). “El costo laboral supone más del 50%, con todos los artilugios que inventan y que ni siquiera llegan a los trabajadores”, subrayó el empresario.
Sobre el debate de las paritarias, desde los supermercados señalaron que la negociación se discute entre la CAC, CAME y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA), aunque con la reforma laboral se abre la puerta para que los supermercados puedan sentarse en esa mesa de negociación.