Un gol de Kylian Mbappé seguido rápidamente de otro de Ousmane Dembélé puso a Francia en ventaja sobre Marruecos (2-0) y permitió a Les Bleus clasificarse para las semifinales del Mundial 2026. El increíble dúo francés lideró el recorrido de los subcampeones del mundo en Norteamérica y los dos delanteros ya han alcanzado un registro histórico.
Al lanzar un disparo con la derecha fuera del alcance de Yassine Bounou en el minuto 60, el joven de Bondy convirtió su vigésimo gol en 20 partidos mundialistas, además de elevar su marca personal a ocho goles en esta competición. Seis minutos más tarde, Ousmane Dembélé —que nunca había marcado goles en Mundiales antes de esta edición— anotó su quinto gol aprovechando una incursión en diagonal de su capitán.
“Me siento muy bien en esta posición que conozco con la selección francesa y con el Paris Saint-Germain”, afirmó Dembélé. “Como he dicho, voy mejorando a medida que avanza esta competición”.
Aunque, sin duda, ha llamado mucho la atención la tercera clasificación consecutiva de Francia a las semifinales del Mundial, los dos franceses también han entrado a formar parte de un grupo muy selecto. Con ocho goles de Mbappé y cinco de Dembélé, se convirtió en el primer dúo de una misma selección en marcar al menos cinco goles cada uno en una misma edición después de Ronaldo y Rivaldo con la selección de Brasil en 2002.
La historia de la Copa Mundial está repleta de dúos de goleadores que se convirtieron en leyendas. Hungría fue la primera en lograrlo con György Sárosi y Gyula Zsengellér en 1938, antes de repetir la hazaña 16 años más tarde gracias a los once goles de Sándor Kocsis y los cuatro de Ferenc Puskás durante la edición de 1954.
Mientras tanto, la selección brasileña de Ademir contó también con la aportación goleadora de Chico en 1950, que a partir de entonces fue sumando dúos emblemáticos: Pelé y Vavá durante la conquista del título en 1958; luego, Pelé nuevamente, pero esta vez con Jairzinho durante la campaña triunfal de 1970. La Francia de Just Fontaine y Raymond Kopa en 1958, la Alemania de Helmut Haller y Franz Beckenbauer en 1966, la Polonia de Grzegorz Lato y Andrzej Szarmach en 1974 o incluso la Argentina de Diego Maradona y Jorge Valdano en 1986 aparecen entre los grandes dúos que quedaron grabados en la memoria colectiva.
Hace 24 años, Ronaldo y Rivaldo también llevaron a Brasil a lo más alto en Corea del Sur/Japón 2002, con 13 goles entre ambos. Ronaldo consiguió la Bota de Oro Adidas con ocho conversiones, mientras que Rivaldo terminó el torneo con cinco goles en su cuenta personal.
Les Bleus sueñan con un destino parecido a ese de Brasil. Aunque igualan al dúo brasileño en número de goles, Mbappé y Dembélé cuentan todavía con dos partidos, pase lo que pase en semifinales, para seguir ampliando su marca y poder alcanzar un récord sin precedentes. Desde la creación del torneo en 1930, nunca una selección ha terminado una edición con dos jugadores que hayan marcado seis goles cada uno.
Esa cifra parece estar claramente al alcance de Francia y de Ousmane Dembélé, un jugador capaz de marcar en cualquier partido. Por sus palabras, Francia aún tiene fuerzas de sobra. “Podemos ser aún más eficaces delante de la portería y recibir menos goles”, aseguró. “También podemos presionar mejor como equipo. A medida que avance la competición, iremos mejorando”.
“El objetivo con Francia siempre es ganar, es eso lo que hace grande a esta selección”, señaló por su parte Kylian Mbappé, más centrado en el rendimiento colectivo que en los registros individuales. “Por supuesto que tenemos muchos jugadores talentosos, pero, ante todo, somos un equipo. Somos un grupo unido que avanza en la misma dirección. Y esa dirección es la de la victoria”.
Sin embargo, si les gustan los retos, Kylian Mbappé y su compañero podrán observar que, entre las grandes potencias mundiales, solo los dúos formados por Kocsis y Puskás (15 goles en 1954) y por Fontaine y Kopa (16 goles en 1958) han sido más prolíficos que ellos. El récord nunca ha estado tan cerca de batirse.