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Friday, July 10, 2026
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    Cuba sacó a Otero Alcántara de prisión. Ha desaparecido.

    Estado de Derecho

    Hechos clave

    —La eliminación. La Seguridad del Estado sacó al artista de la prisión de máxima seguridad de Guanajay el martes 7 de julio, dos días antes de que cumpliera su condena.

    —El silencio. No está en casa de su familia, ni con amigos, y no se ha puesto en contacto con nadie. Su paradero sigue siendo desconocido.

    —La fecha. Su condena de cinco años expira hoy, 9 de julio de 2026, fecha que el Tribunal Supremo confirmó en abril.

    —El aniversario. El sábado se cumplen cinco años desde las protestas del 11 de julio a las que fue arrestado tratando de unirse.

    —El conde. Prisoners Defenders registró 1.281 presos políticos en junio, la cifra más alta que ha registrado.

    —El perdón. La Habana indultó a 2.010 reclusos en abril por su nombre en el boletín oficial. Él no estaba entre ellos.

    El martes por la tarde, agentes de seguridad del Estado cubano expulsaron a Otero Alcántara de una prisión de máxima seguridad a cuarenta kilómetros de La Habana. No se le ha vuelto a ver desde entonces y hoy es el día en que termina formalmente su sentencia.

    Cuba sacó a Otero Alcántara de prisión. Ha desaparecido. (Foto reproducción de Internet) No llames a esto una liberación. Su familia ha confirmado que no está en la casa de El Cerro, sus amigos no han oído nada y los abogados de derechos humanos dicen que versiones extraoficiales lo sitúan bajo custodia estatal en una dirección anónima.

    La noticia llegó al mundo exterior a través de otros reclusos. Sus llamadas internacionales habían sido cortadas un mes antes, en represalia por los ensayos que estaba sacando de contrabando.

    Quién es Otero Alcántara y por qué importa la fecha Tiene treinta y ocho años, es artista visual y cofundador del Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas y escritores formado en 2018 contra las restricciones a la libertad artística. También cantó Patria y Vida, la canción que se convirtió en el himno de las protestas más grandes de Cuba en décadas.

    Fue arrestado el 11 de julio de 2021 cuando intentaba unirse a esas protestas. En junio del año siguiente, un juicio a puertas cerradas le condenó a cinco años de prisión por insultos a los símbolos nacionales, desacato y desorden público, mientras que al rapero Maykel Osorbo le condenaron a nueve.

    Ahora mantenga tres citas juntas. Fue sacado el día siete, su condena vence el día nueve y el sábado undécimo se cumple el quinto aniversario de las manifestaciones que lo metieron dentro.

    Un amigo del artista ha argumentado que el Estado simplemente no lo quiere en libertad en esa ventana. El calendario es el argumento a su favor.

    Todos los días y ni un día menos En abril, la sala penal de la Corte Suprema de La Habana rechazó una petición de hábeas corpus argumentando que la sentencia ya había sido cumplida. Los abogados habían contabilizado su prisión preventiva y la remisión de buena conducta que normalmente permite la ley cubana.

    Esa remisión dura aproximadamente dos meses por cada año de sentencia. En cinco años son unos diez meses y el tribunal no concedió nada de eso.

    Consideremos lo que implica esa insistencia. Un sistema penitenciario con amplia discreción sobre la liberación optó por retener a un artista hasta la última hora del último día y luego sacarlo del edificio antes de que llegara la hora.

    Había una trampilla de escape y también se cerró. En abril, el gobierno indultó por decreto a 2.010 reclusos, publicando los nombres en el boletín oficial y calificando la medida de gesto humanitario y soberano.

    El indulto excluyó los delitos contra la autoridad, el pliego de cargos de disidencia. Escribiendo desde su celda para un periódico estadounidense, el artista lo expresó en seis palabras: “En otras palabras, no me incluía a mí”.

    Una moneda de cambio en una habitación en la que no está Salió de Guanajay el mismo día que el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas exhibió fotografías de artistas cubanos encarcelados en el piso de la Asamblea General. La sesión había sido convocada a petición de La Habana para denunciar las sanciones estadounidenses.

    No es la primera vez que su nombre cruza una mesa de negociaciones. Washington exigió su liberación durante conversaciones en La Habana en abril, y el embajador de Cuba respondió que los asuntos de los detenidos no estaban en absoluto sobre la mesa.

    Amnistía Internacional, que lo nombró preso de conciencia en 2021, dijo en enero que él y otras seis personas “no deben pasar un día más en prisión”. Hace dos semanas fue más allá, advirtiendo que cualquier liberación en julio tenía que ser total e incondicional, sin vigilancia, sin restricciones arbitrarias y sin amenaza de retorno.

    Esa advertencia ahora se lee como un pronóstico. De las doscientas once personas liberadas por motivos políticos en el último proceso de este tipo, Amnistía registra que algunas fueron exiliadas y otras enviadas de nuevo a la cárcel.

    El activista que coordina su caso expresó claramente la situación actual: “Hasta que no recibamos noticias de primera mano, lo consideramos desaparecido”.

    No se ha concedido una solicitud de libertad condicional estadounidense, presentada en su nombre. Rechazó el exilio mientras estaba en prisión, y un país que ha registrado el mayor número de presos políticos de su historia no está obligado a ofrecerle nada mejor.

    ¿Otero Alcántara ha quedado en libertad? No, la seguridad del Estado lo sacó de prisión el 7 de julio y se desconoce su paradero. Su familia y sus abogados no han tenido contacto.

    ¿De qué fue condenado? Insultos a los símbolos nacionales, desprecio y desorden público, tras un juicio a puertas cerradas en junio de 2022. Amnistía Internacional califica la condena de injusta.

    ¿Por qué es importante el 11 de julio? Se cumple el quinto aniversario de las mayores protestas en Cuba en décadas, el día en que fue arrestado en 2021. Cae este sábado.