Viajar
Hechos clave
—La clasificación. Un estudio global de observación de aves realizado por la aseguradora de viajes AllClear calificó a los mejores sitios entre cien en ocho métricas.
—Los líderes. El Parque Nacional Manú de Perú encabezó la lista con 83,1, seguido por Tambopata con 67,5.
—El barrido. Seis de los diez primeros a nivel mundial se encuentran en América Latina, abarcando Perú, Brasil, Ecuador, Costa Rica y Argentina.
—La profundidad. Sólo Perú alberga cerca de mil novecientas especies de aves, más que casi cualquier país del mundo.
—El dinero. El turismo de observación de aves está en auge y las investigaciones muestran que la observación de aves por parte de los visitantes de Colombia se multiplicó por cuarenta en doce años.
Si está pensando hacia dónde apuntar sus binoculares, la respuesta pasa cada vez más por una región. Un nuevo ranking mundial confirma lo que muchos observadores de aves ya sospechaban: Observación de aves en América Latina es único en su clase.
América Latina posee el mejor mapa de observación de aves del mundo. (Foto reproducción de Internet) El titular es el absoluto dominio. Cuando una aseguradora de viajes calificó los mejores sitios de observación de aves del mundo, seis de los diez primeros resultaron ser latinoamericanos, y la región se llevó los dos primeros lugares directamente.
El estudio provino de la firma británica de seguros de viaje AllClear. Clasificó los principales puntos críticos a nivel mundial entre cien utilizando ocho medidas, desde la cantidad de especies de aves y rarezas destacadas hasta el clima, el acceso al aeropuerto y el costo de viaje diario.
Por qué la observación de aves en América Latina encabeza la lista Perú se encuentra en la cima. El Parque Nacional Manú lideró todo el ranking con una puntuación de ochenta y tres punto uno, y la Reserva Nacional Tambopata le siguió en segundo lugar con sesenta y siete punto cinco.
La ventaja peruana no es un accidente. Se cree que Manú, un sitio declarado por la UNESCO, alberga una de las mayores concentraciones de aves del planeta, con más de mil especies registradas dentro de sus límites.
El resto de la región completa la clasificación. El Santuario de Aves Milpe de Ecuador, los parques Carara y Corcovado de Costa Rica y la reserva Costanera Sur de Argentina cerca de Buenos Aires se ubicaron entre los diez primeros a nivel mundial.
Brasil también ocupa el cuarto lugar. El humedal del Pantanal en Porto Jofre obtuvo cincuenta y nueve punto dos, y la gigantesca llanura aluvial de la región resultó tan rica en aves como famosa por los jaguares.
Un motor de turismo silencioso Detrás de las clasificaciones se encuentra dinero real. La observación de aves es uno de los nichos de viajes de más rápido crecimiento, y los visitantes que atrae tienden a quedarse más tiempo, gastar más y llegar a lugares que el turismo masivo pasa por alto.
La curva de crecimiento es pronunciada. Un estudio de la Universidad de California sobre datos mundiales de observación de aves encontró que la actividad turística de observación de aves en Colombia se multiplicó aproximadamente por cuarenta entre el 21 y el 22, el aumento más rápido de todos los países medidos.
Ese gasto aterriza donde es escaso. Los observadores de aves suelen viajar a zonas rurales remotas, por lo que el dinero fluye hacia pequeños albergues, guías locales y empresas comunitarias alejadas de las grandes ciudades, lo que confiere a la conservación un valor económico directo.
Sin embargo, la misma investigación conlleva una advertencia. Se encontró que la biodiversidad por sí sola no atrae visitantes, y que la seguridad, la infraestructura y el costo deciden qué países ricos en aves realmente captan el turismo, dejando a algunos atrás.
Qué significa para un visitante Para quien viaja por primera vez a la naturaleza, la conclusión práctica es la elección. La región ofrece de todo, desde collpas amazónicas donde cientos de guacamayos se reúnen hasta bosques nubosos andinos y reservas en las afueras de la ciudad a las que se puede llegar en una excursión de un día.
El acceso varía mucho según el sitio. Tambopata está a un corto trayecto en avión y en barco desde la ciudad peruana de Puerto Maldonado, mientras que las partes más profundas de Manú son remotas y generalmente requieren un operador turístico aprobado.
El tiempo también ayuda. En el Amazonas, los meses más secos, de mayo a octubre, ofrecen las vistas más claras y la actividad más confiable en las collpas donde se reúnen las grandes bandadas.
¿Por qué la observación de aves en América Latina ocupa un lugar tan alto? La observación de aves en América Latina lidera las clasificaciones mundiales porque la región reúne selva amazónica, bosque nuboso andino y vastos humedales, lo que le confiere una extraordinaria diversidad de especies. Sólo Perú alberga cerca de mil novecientas especies de aves, y seis de los diez mejores sitios de observación de aves del mundo se encuentran en la región.
¿Qué sitio ocupó el puesto número uno? El Parque Nacional Manú de Perú ocupó el primer lugar en el estudio AllClear con una puntuación de ochenta y tres punto uno sobre cien. Es un sitio de la UNESCO que se cree que alberga una de las mayores concentraciones de aves del mundo, con más de mil especies registradas.
¿La observación de aves es buena para las economías locales? Generalmente lo es, porque los turistas que observan aves tienden a gastar más y viajar a áreas remotas, canalizando dinero hacia pequeños albergues, guías locales y comunidades rurales. Las investigaciones muestran que el sector está creciendo rápidamente, aunque la seguridad y la infraestructura determinan qué países se benefician más.