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Argentina · Empresas
Hechos clave
—El comprador. Cocos Capital, una aplicación argentina de inversión digital con alrededor de dos millones de usuarios, está adquiriendo activos de la brasileña Warren.
—El objetivo. Warren tiene más de veinte mil millones de reales (unos cuatro mil millones de dólares) en custodia de sus clientes.
—Primer paso en el extranjero. El acuerdo es la primera expansión internacional de Cocos Capital.
—La estructura. Se trata principalmente de un intercambio de acciones, con una pequeña parte en efectivo para la salida de fondos de riesgo.
—Los patrocinadores. Los inversores de Warren incluyen el fondo soberano de Singapur y Citi Ventures.
—Aún pendiente. La compra necesita la aprobación regulatoria antes de poder cerrarse.
Un retador argentino está plantando una bandera en Brasil. Coco Capitaluna aplicación de inversión de rápido crecimiento de Buenos Aires, acordó comprar los activos principales del corredor brasileño Warren en su primer movimiento fuera de su mercado local.
Una fintech argentina da su primer paso en el exterior, en Brasil. (Foto reproducción de internet) El acuerdo, informado por NeoFeed y Brazil Journal y confirmado a través de fuentes del mercado, le da a Cocos un punto de apoyo en el mercado financiero más grande de América Latina. Warren gestiona más de veinte mil millones de reales, aproximadamente cuatro mil millones de dólares, por cuenta de sus clientes.
Para una empresa que no existía hace cinco años, es un salto sorprendente. La compra aún necesita la aprobación de los reguladores antes de poder completarse.
¿Quién es Cocos Capital? Cocos Capital fue fundada en 2021 por Nicolás Mindlin y Ariel Sbdar. La familia de Mindlin controla Pampa Energía, una de las mayores productoras de energía de Argentina, donde pasó años como jefe de finanzas.
La aplicación permite a los argentinos invertir, intercambiar divisas, pagar y utilizar tarjetas de débito desde sus teléfonos. Ha crecido de la nada a unos dos millones de clientes y más de dos mil millones de dólares en activos, con un equipo de sólo doscientas personas.
Inusualmente, los fundadores lo construyeron sin reunir capital externo. Pusieron una pequeña cantidad de su propio dinero y financiaron la expansión con el efectivo que desperdició el negocio.
Ese crecimiento autofinanciado le da al acuerdo su lógica. Argentina es un mercado prometedor pero pequeño, y los fundadores han hablado de construir una empresa con ambiciones globales.
Por qué Cocos Capital eligió Brasil El razonamiento, según personas cercanas a las conversaciones, es simple. Brasil tiene el mercado de capitales más desarrollado de la región y, con diferencia, el mayor grupo de clientes potenciales.
Comprar Warren es más rápido que construir desde cero. El acuerdo incluye una correduría dirigida a clientes institucionales, una rama de gestión de activos y una unidad de mercados de capitales que organiza ventas de acciones y deuda.
La propia Warren fue creada en 2017 por antiguos socios de XP, la plataforma de inversión dominante de Brasil. Había pasado el año pasado buscando un socio estratégico antes de aceptar vender.
Los crecientes costos de cumplimiento y regulación habían hecho la vida más difícil para un corredor independiente de tamaño mediano. Unirse a un grupo más grande y bien capitalizado parecía el camino más seguro.
La pieza más valiosa es Renascença, una correduría institucional que Warren compró en 2021 y que genera gran parte de sus ingresos. Eso le da a Cocos una vía inmediata hacia los grandes inversionistas de Brasil, en lugar de sólo a los ahorradores minoristas.
Warren había recaudado cerca de cien millones de dólares en varias rondas de financiación desde 2017. Alcanzó el punto de equilibrio en 2023, pero la escala en el concurrido mercado de corretaje de Brasil resultó más difícil de conseguir de lo que esperaban los primeros patrocinadores.
Lo que indica el acuerdo La estructura es reveladora. Se trata principalmente de un intercambio de acciones, con un pequeño componente de efectivo que permite a los fondos de riesgo retirar dinero, entre ellos el fondo soberano de Singapur, Citi Ventures y el inversor regional Kaszek.
Los cinco fundadores de Warren no se unirán a Cocos. Planean lanzar una empresa tecnológica separada, conservando algunos activos y parte del equipo.
Para los inversores que observan la región, la dirección del viaje importa más que el precio. Se trata de dinero argentino que ingresa a Brasil, en lugar del habitual flujo de capital que llega desde fuera de América Latina.
Se hace eco de una apuesta reciente de BTG Pactual de Brasil por una fintech colombiana: actores regionales que se expanden más allá de las fronteras hacia vecinos que conocen bien. Que una empresa argentina confiada elija Brasil es también un silencioso voto de confianza en la madurez de su mercado.
El momento se adapta a un cambio más amplio. Después de años de controles de capital en el país, las empresas financieras argentinas están mirando hacia afuera nuevamente a medida que el gobierno del presidente Javier Milei afloja las reglas cambiarias y reabre la economía.
¿Qué está comprando Cocos Capital? Cocos Capital adquiere los principales activos de Warren, una plataforma de inversión brasileña que tiene más de veinte mil millones de reales, unos cuatro mil millones de dólares, en custodia de sus clientes. El paquete incluye una correduría institucional, un negocio de gestión de activos y una unidad de mercados de capitales que organiza ofertas de acciones y deuda.
¿Por qué el acuerdo importa más allá de Brasil? Se trata de la primera expansión internacional de Cocos Capital y un caso poco común de entrada de capital argentino a Brasil. La elección indica que una fintech regional de rápido crecimiento ve el profundo mercado de capitales de Brasil como su mayor oportunidad, reflejando otras apuestas transfronterizas de firmas financieras latinoamericanas.
¿La adquisición es definitiva? Todavía no: la transacción aún requiere la aprobación regulatoria antes de poder cerrarse, y los términos financieros no han sido revelados, aunque las fuentes describen la estructura principalmente como un intercambio de acciones con una pequeña porción de efectivo para dar a los patrocinadores de capital de riesgo de Warren una salida parcial.