Economía
Hechos clave
—El plan. Milei tomará medidas para reescribir los estatutos que rigen el banco central de Argentina.
—La fecha límite. El gobierno se ha comprometido a avanzar en la reforma para septiembre, a instancias del Fondo.
—El objetivo. El objetivo es hacer que la protección del valor de la moneda sea el único deber legal del banco.
—El escudo. Una versión en estudio requeriría el consentimiento del Senado para nombrar o destituir a la junta directiva del banco.
—La reversión. Desharía un cambio de 2012 que le dio al banco mandatos sociales y de crecimiento más amplios.
—Lo que está en juego. Los inversores temen que el próximo gobierno pueda deshacer todo el programa de Milei.
El presidente Javier Milei se prepara para remodelar el banco central argentino en sí mismo, en lo que puede ser su reforma más trascendental hasta el momento. El plan es reescribir la ley que define para qué sirve el banco y quién lo controla.
Milei apunta al propio Banco Central en su próxima gran reforma. (Foto reproducción de Internet) La medida fue expuesta esta semana en una reunión con legisladores de su bloque de gobierno en la Casa Rosada. Ocupa un lugar destacado en la próxima agenda legislativa.
Para un lector extranjero, esto es más técnico que una devaluación en los titulares, pero podría decirse que es más duradero. Es un intento de implantar las reformas en las instituciones del país antes de las próximas elecciones.
Qué haría la reforma del banco central argentino El objetivo es el estatuto fundacional del banco, la ley que fija su misión y sus competencias. Milei quiere devolverlo a un único propósito, preservar el valor de la moneda.
Eso revertiría un cambio realizado en 2012, cuando el Congreso amplió el mandato del banco para incluir el empleo y el desarrollo económico junto con la estabilidad de precios. Milei ha señalado ese mandato más amplio como la raíz de años de impresión de dinero e inflación.
Un segundo elemento tiene que ver con el control. Una versión en discusión requeriría que el Senado aprobara tanto el nombramiento como la destitución de los directores del banco.
Ese diseño tiene un propósito claro. Haría que la junta fuera mucho más difícil de hacer a un lado para cualquier futuro presidente, protegiendo a la institución de un cambio de gobierno.
Por qué lo quiere el FMI La reforma no es sólo idea de Milei. Es un compromiso vinculado al programa de Argentina con el Fondo Monetario Internacional, que durante mucho tiempo ha presionado por una mayor independencia institucional.
El gobierno se ha comprometido a avanzarlo para septiembre. El Fondo considera un banco central genuinamente independiente como una de las garantías de que se mantendrá la estabilización una vez que los actuales líderes se hayan ido.
Hace años se hizo un intento similar y fracasó. En 2019 se propuso una reforma comparable bajo el anterior gobierno favorable al mercado, pero nunca se convirtió en ley.
Esta vez la política parece más favorable. El bloque de Milei surgió de las elecciones intermedias del año pasado con su posición más fuerte hasta el momento, lo que le dio más espacio para aprobar leyes impugnadas en el Congreso.
Por qué los inversores están mirando La reforma habla directamente de la mayor preocupación que se cierne sobre los activos argentinos. Los inversores lo llaman riesgo de reversión, el temor de que un futuro gobierno simplemente deshaga todo lo que Milei ha construido.
Ese miedo es visible en los precios. Los bonos que vencen después del mandato de Milei se han negociado a rendimientos notablemente más altos que los que vencen antes, una brecha que mide las dudas sobre si las reformas durarán más que él.
Un estatuto que garantiza la independencia del banco apunta directamente a esa brecha. Si se mantiene, hará que las partes más difíciles del programa resulten costosas para cualquier sucesor.
La señal a seguir es si las palabras se convertirán en ley para septiembre. Aprobar la reforma a tiempo se interpretaría como una prueba de que el programa está siendo incorporado al estado; perder la fecha reavivaría las dudas que se pretende resolver.
También hay una agenda más amplia en torno a esto. La misma reunión señaló una reforma política, un plan de impuestos a la energía y cambios a un proyecto de ley de amnistía fiscal como otras prioridades del bloque antes del receso invernal.
La carta, sin embargo, es la que llega más lejos en el futuro. Las reformas laborales y tributarias pueden ser suavizadas por un gobierno posterior, pero una ley de independencia con trabas del Senado está diseñada para resistir exactamente eso.
Eso es lo que hace que esto sea más que una simple limpieza técnica. Es una discusión sobre si la parte del cambio que más costó ganar, una moneda que el Estado no puede degradar silenciosamente, se vuelve permanente.
¿Qué es la reforma del banco central argentino? Es un plan para reescribir los estatutos del banco central de Argentina para que proteger el valor de la moneda se convierta en su único deber legal. Una versión en estudio también requeriría el consentimiento del Senado para nombrar o destituir a los directores del banco.
¿Por qué está involucrado el FMI? La reforma es un compromiso bajo el programa del Fondo de Argentina, que durante mucho tiempo ha presionado por una mayor independencia del banco central. El gobierno ha acordado adelantarlo hasta septiembre.
¿Por qué es importante para los inversores? Apunta a lo que los mercados llaman riesgo de reversión, el temor de que un futuro gobierno deshaga las reformas de Milei. Asegurar la independencia del banco haría que el programa fuera más difícil de deshacer para cualquier sucesor.