Una potente explosión registrada el 9 de junio en Las Claritas, una zona minera del estado Bolívar, reavivó las dudas sobre el futuro del sur de Venezuela y el papel de Estados Unidos en la región.
De acuerdo al diario británico El Guardiánel hecho cobró relevancia días después, cuando el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que una operación militar había terminado con la vida de Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, señalado como líder del Tren de Aragua. Sin embargo, hasta ahora no existen pruebas públicas que confirmen su muerte ni detalles precisos sobre el operativo.
“La explosión fue tan potente que la casa de mi hermana tembló, y ella estaba a 10 kilómetros de distancia”, relató un minero de la zona. “Imagina el impacto”.
Las Claritas es considerada uno de los principales enclaves del Tren de Aragua dentro del Arco Minero del Orinoco, una región rica en oro, coltán, cobre, níquel y otros minerales estratégicos. Allí operan organizaciones criminales que durante años han controlado minas, cobrado extorsiones y ejercido poder territorial.
“Creo que este es un punto de inflexión”, afirmó Bram Ebus, consultor del International Crisis Group. “Hemos visto a las fuerzas estadounidenses atacar presuntas embarcaciones de narcotráfico, pero esto ocurre dentro de las fronteras terrestres de un país. Y la acción conjunta con Estados Unidos es sumamente simbólica para un país cuya retórica gubernamental durante décadas se ha centrado en oponerse a Washington”.
Expertos dudan que ofensiva estatal logre desmantelar el crimen organizadoLa operación también ha generado especulaciones sobre posibles intereses económicos detrás de la ofensiva. Desde la llegada de un nuevo gobierno a Caracas, se han impulsado reformas para atraer inversión extranjera al sector minero, mientras compañías internacionales han manifestado interés en regresar al país.
“Sospecho que el origen de esta última operación es que Estados Unidos quiere despejar la zona para Gold Reserve y Crystallex para poder recuperar el control de la región”, dijo Américo De Grazia, exdiputado por el estado Bolívar.
Pese al impacto mediático del anuncio, expertos advierten que la eventual muerte de Niño Guerrero difícilmente alteraría el panorama criminal en el sur venezolano.
“Eliminar a un solo individuo no cambia absolutamente nada la situación”, afirmó Cristina Burelli, fundadora de SOS Orinoco.
Además, persisten interrogantes sobre la capacidad real del Estado para desmantelar estas estructuras. “El ejército venezolano está tan profundamente arraigado en todas estas economías ilegales que es difícil imaginar que cambie por completo su postura contra las redes del crimen organizado”, señaló Ebus.
Con información de El Guardián.