Levantando un récord de 29 puntos de desventaja, los Knicks de Nueva York vencieron este miércoles 107-106 a los Spurs de San Antonio de Victor Wembanyama. Con ello, se colocó en solo un triunfo de su primer anillo de la NBA desde 1973.
El alero OG Anunoby fue el héroe de la mayor remontada de la historia de las Finales al palmear una canasta un triple fallado por Jalen Brunson con 1,2 segundos para el pitazo final.
Los 20.000 aficionados del Madison Square Garden entraron en delirio, incluidas celebridades como Taylor Swift, con un triunfo que pone a los Knicks 3-1 por delante en la final.
“Debe haber sido el tiro más emblemático de la historia del básquet de Nueva York”, dijo el entrenador de los Knicks, Mike Brown, sobre la jugada de Anunoby.
“Todos estamos emocionados. Yo también, pero ahora mismo solo estamos centrados en el próximo partido”, afirmó el imperturbable Anunoby, autor de 33 puntos.
“Somos un equipo resistente. Hemos pasado por muchas cosas y remontado en numerosas ocasiones”, recordó. “Solo hay que aguantar, capear el temporal sin desanimarse ni frustrarse demasiado (…) Es un partido de 48 minutos y hay que jugar hasta el final”.
La anterior mayor remontada en las Finales fue de 24 puntos a cargo de los Celtics ante los Lakers en 2008.
Wembanyama: “No puedo explicarlo”Ahora los Knicks disponen de tres oportunidades para acabar con medio siglo de frustraciones. Comenzarán por el quinto asalto, que se disputará en San Antonio.
Los Spurs de Wembanyama, que lograron 24 puntos y 13 rebotes, no encontraron explicaciones al hoyo en el que se hundieron. Dominaban por 81-52 después de una primera mitad también de récord.
Los texanos se habían ido al vestuario con 27 puntos de diferencia, la mayor al descanso para un equipo visitante en las Finales, tras un récord de 14 triples anotados.
“Ahora mismo no puedo explicarlo realmente. No lo sé”, dijo Wembanyama sobre los motivos de la debacle. “Creo que fue cuestión de ejecución, de una especie de avaricia. Claramente no fuimos el equipo con más hambre en la segunda mitad”.
“Creo que esto va a ir por uno de dos caminos, uno malo o uno bueno”, auguró Wembanyama. “El malo sería rendirse y el bueno salir fortalecido de esto, estar más unidos. Sé que esto es lo que vamos a hacer”.