La Corte Penal Internacional (CPI) suspendió este lunes de manera inmediata a su jefe fiscal, Karim Khan, una decisión que traslada a los Estados miembros la responsabilidad de definir el futuro del funcionario británico en medio de las acusaciones de conducta sexual inapropiada que enfrenta desde 2024.
La medida fue acordada por la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes, el órgano encargado de la coordinación y supervisión administrativa de la Corte, durante una reunión celebrada en La Haya. Con esta decisión, el caso pasará a consideración de los 125 países miembros del tribunal, que deberán pronunciarse sobre la continuidad de Khan en el cargo.
En su resolución, la Mesa aclaró que la suspensión tiene carácter temporal y que “no es una indicación del resultado final” del procedimiento que se sigue contra el fiscal.
Investigación por conducta indebida divide a los miembros de CPILa actuación del CPI se produce tras evaluar una serie de informes, pruebas y opiniones jurídicas elaboradas durante la investigación. Entre los documentos examinados figura un informe de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS), además de las conclusiones de un panel independiente de expertos judiciales y los alegatos presentados por las partes involucradas.
Aunque la documentación permanece bajo estricta confidencialidad, el caso ha generado una de las mayores controversias internas que ha enfrentado la Corte en los últimos años.
Las acusaciones surgieron en abril de 2024, cuando una funcionaria que trabajaba bajo la supervisión directa de Khan denunció presuntas conductas sexuales no consentidas. La denuncia fue inicialmente comunicada a las autoridades de la institución por dos compañeros de la presunta víctima, lo que dio paso a una primera revisión interna.
Sin embargo, la investigación tomó un nuevo rumbo cuando Naciones Unidas tomó el caso a través de su organismo de supervisión. Si bien el informe elaborado por la ONU no ha sido divulgado, diversas informaciones publicadas en los últimos meses apuntan a que la investigación habría identificado elementos que respaldarían las acusaciones.
Paralelamente, un panel independiente de expertos concluyó que las evidencias disponibles no permitían demostrar una conducta indebida conforme a los estándares probatorios exigidos, generando interpretaciones encontradas dentro de la comunidad de Estados que integran la Corte.
Esa diferencia de criterios se dividió durante meses a los países miembros. Mientras algunos defendían que no existían bases suficientes para continuar con el procedimiento, otros consideraban necesario mantener abiertas las actuaciones debido a la gravedad de los señalamientos.
Khan rechaza las acusaciones y sostiene que buscan desacreditar su gestiónLa controversia coincidió además con uno de los momentos de mayor exposición internacional para la Fiscalía del IPC. Las denuncias contra Khan se hicieron públicas poco después de que solicitara órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant por presuntos crímenes de guerra vinculados al conflicto en Gaza.
Desde entonces, Khan ha sostenido que las acusaciones forman parte de una campaña destinada a desacreditar su gestión y apartarlo de la institución. El fiscal decidió retirarse temporalmente de sus funciones en mayo del año pasado mientras avanzaban las investigaciones.
La próxima etapa del proceso estará en manos de la Asamblea de los Estados Partes, que deberá reunirse en una sesión extraordinaria “lo antes posible” para evaluar el expediente y adoptar una decisión definitiva sobre la permanencia del fiscal británico al frente de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional.
Con información de Efe.