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Saturday, June 13, 2026
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    La inversión en México cae por decimonoveno mes a medida que se resquebraja la confianza en el gasto de capital

    México · Mercados

    Hechos clave

    —La señal: La inversión fija bruta de México cayó un 3,1% interanual en marzo de 2026, extendiendo la caída a 19 meses consecutivos, una de las caídas de gasto de capital más largas en cuatro décadas.

    —El conductor: La contracción está liderada por la inversión privada, y el instituto nacional de estadísticas INEGI señaló debilidad en maquinaria y equipo junto con una caída mensual de 2,4% en la construcción.

    —El diagnóstico: Gabriela Siller, de Banco Base, calificó las caídas como “una falta de confianza en invertir en México”, ligada a preocupaciones sobre el estado de derecho y la incertidumbre comercial con Estados Unidos.

    —La contradicción: La caída se suma a un récord de inversión extranjera directa (una cifra récord de 23.591 millones de dólares en el primer trimestre), pero la mayor parte de ella son ganancias reinvertidas, no capital fresco.

    —La apuesta: Siller dice que la debilidad ha reducido el crecimiento potencial de México -la tasa máxima sostenible- a sólo el 1,4%, limitando a la segunda economía más grande de América Latina en los años venideros.

    Dos cifras cuentan historias opuestas sobre la economía de México, y la brecha entre ellas es la verdadera historia. Las entradas de inversión extranjera siguen marcando récords, mientras que el dinero destinado a construir fábricas y comprar maquinaria viene cayendo desde hace un año y medio.

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    La inversión en México cae por decimonoveno mes consecutivo La inversión fija bruta de México (la medida amplia del dinero gastado en maquinaria, equipo y construcción) se contrajo un 3,1% en marzo de 2026 frente al mismo mes del año anterior, según cifras desestacionalizadas publicadas por el instituto nacional de estadísticas, INEGI. La lectura se produjo tras una caída del 3,5% en febrero y extendió una racha que ahora se extiende a 19 meses consecutivos de caída anual, uno de los tramos más largos de contracción en aproximadamente cuatro décadas.

    En términos intermensuales, el indicador subió un 0,4%, pero ese pequeño aumento hizo poco para alterar la trayectoria.

    La composición subrayó lo desigual que es la imagen. El gasto en maquinaria y equipo, tanto nacional como importado, aumentó un 3,1% en el mes, mientras que la construcción cayó un 2,4%, arrastrada por una caída del 5,4% en la edificación residencial.

    El segmento no residencial, el vinculado a la expansión industrial y manufacturera, logró sólo un avance marginal del 0,4%. En términos no ajustados, la inversión fija cayó un 2,6% interanual en marzo, y la caída acumulada en el primer trimestre alcanzó el 3,3% respecto al mismo período de 2025.

    Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, expresó la tendencia en términos contundentes. “Estas caídas no son más que una falta de confianza en la inversión en México”, dijo, atribuyendo la debilidad a un deterioro percibido en el estado de derecho y a la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos, el principal socio comercial del país.

    Añadió que el persistente déficit ha reducido el PIB potencial de México (la tasa máxima a la que la economía puede crecer sin sobrecalentarse) a sólo el 1,4%.

    IED récord y gasto de capital interno débil: dos indicadores diferentes Las cifras pueden parecer contradictorias a primera vista, porque México también ha registrado una inversión extranjera directa récord. En el primer trimestre de 2026, el país atrajo 23.591 millones de dólares en IED, un récord para cualquier primer trimestre desde que comenzó el seguimiento en 1999, y las entradas para todo el año 2025 alcanzaron un máximo histórico de 40.900 millones de dólares.

    Esos titulares han alimentado una narrativa de nearshoring en la que México es el claro ganador entre las empresas que reubican sus cadenas de suministro fuera de Asia.

    Pero las dos medidas rastrean cosas diferentes. La inversión extranjera directa cuenta el capital que ingresa desde el extranjero, y la mayor parte del total reciente de México proviene de ganancias reinvertidas (las multinacionales reinvierten sus ganancias existentes en operaciones que ya dirigen) en lugar de proyectos genuinamente nuevos.

    Las nuevas inversiones en el primer trimestre fueron de sólo 1.705 millones de dólares. La inversión fija bruta, por el contrario, capta el esfuerzo interno total para crear capacidad productiva y está dominada por empresas privadas mexicanas cuyo apetito por el gasto ha ido cayendo.

    Incluso el Ministerio de Economía, al anunciar la cifra récord de IED, advirtió que la inversión privada interna sigue débil y que la confianza empresarial está por debajo de su nivel de 2024.

    En resumen, la inversión extranjera ayuda, pero no sustituye, la confianza interna. Por el momento, en lugar de revertirla, enmascara una tendencia subyacente más débil.

    La reducción del gasto público en infraestructura ha agravado la cautela del sector privado: Banco Base ha señalado que los desembolsos de capital del gobierno se redujeron drásticamente a principios de año, eliminando una fuente de demanda que anteriormente había amortiguado las cifras.

    Por qué la caída del gasto de capital es importante para el crecimiento La inversión es la forma en que una economía expande su capacidad de producir. Cuando se estanca, el techo del crecimiento futuro se reduce con él: el mecanismo detrás de la estimación de crecimiento potencial del 1,4% de Siller.

    México creció apenas un 0,8% en 2025, el cuarto año consecutivo de desaceleración, y la economía se contrajo un 0,8% en el primer trimestre de 2026 en términos trimestrales. Banco Base ha descrito la combinación de instituciones débiles, aumento de la informalidad y caída de la inversión como una “trampa de estancamiento”.

    El telón de fondo para los inversores extranjeros es la revisión del 1 de julio del pacto comercial de América del Norte, cuyo resultado determinará decisiones por valor de cientos de miles de millones de dólares durante la próxima década. Hasta que esa incertidumbre se aclare –y hasta que las empresas nacionales recuperen la confianza para comprometer su propio capital– es probable que los titulares de la IED récord y la caída de la inversión de 19 meses sigan coexistiendo, dos hechos verdaderos que apuntan en direcciones opuestas.

    Preguntas frecuentes ¿Cómo puede México tener una inversión extranjera récord y una inversión en caída al mismo tiempo? Son medidas diferentes. La inversión extranjera directa cuenta el capital proveniente del extranjero; gran parte de él reinvierte ganancias de empresas que ya operan en México.

    La inversión fija bruta mide el gasto interno total en maquinaria, equipo y construcción, que está dominado por empresas mexicanas y ha ido cayendo.

    ¿Cuánto tiempo ha durado el declive? La inversión fija bruta cayó un 3,1% interanual en marzo de 2026, marcando 19 meses consecutivos de caída anual, uno de los períodos más largos de este tipo en aproximadamente cuatro décadas.

    ¿Qué está impulsando la debilidad? Los analistas de Banco Base señalan una baja confianza empresarial vinculada a las preocupaciones sobre el estado de derecho y la incertidumbre comercial con Estados Unidos, junto con un menor gasto público en infraestructura.

    ¿Por qué es importante para el crecimiento de México? La inversión amplía la capacidad productiva de una economía. Banco Base estima que la crisis ha reducido la tasa de crecimiento potencial de México a sólo el 1,4%, limitando la rapidez con la que la economía puede expandirse en los próximos años.