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Uruguay · Mercados
Hechos clave
—El número: La inflación de Uruguay aumentó al 3,77% anual en mayo de 2026, con los precios al consumidor subiendo un 0,70% mensual, alrededor de seis décimas de punto por encima de la lectura de abril.
—El conductor: La causa principal fue un segundo ajuste mensual de combustible, con un aumento del diésel del 14% y de la gasolina de aproximadamente el 7%, lo que se reflejó en los costos de transporte y distribución.
—El ángulo de la comida: Los fuertes aumentos en varios cortes de carne de res aumentaron la presión, haciendo subir el componente alimentario del índice.
—El contexto: A pesar de la aceleración, la inflación anual se mantiene por debajo del objetivo del 4,5% del banco central y dentro de su banda de tolerancia del 3% al 6% por 35º mes consecutivo.
—La apuesta: Hace un año, la inflación de mayo era del 5,05%, por lo que incluso después de dos meses de aumentos, Uruguay está muy por debajo de su ritmo de 2025, pero los analistas están atentos a efectos de segunda ronda.
Dos meses de aumentos en el precio de los combustibles han impulsado la inflación de Uruguay, pero la pequeña economía sudamericana todavía está publicando cifras que su banco central habría recibido con agrado hace un año.
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La inflación de Uruguay sube por segundo mes Los precios al consumidor en Uruguay aumentaron un 0,70% en mayo de 2026, informó el instituto nacional de estadística INE, elevando la tasa de inflación anual al 3,77%, aproximadamente seis décimas de punto porcentual por encima de la cifra de abril y la segunda aceleración mensual consecutiva. El incremento en lo que va del año alcanzó el 2,95%.
Los analistas esperaban un aumento mensual más moderado, de alrededor del 0,55%, por lo que el resultado fue más positivo de lo que esperaba el mercado.
Incluso con el repunte, la tasa anual se sitúa cómodamente por debajo de donde estaba un año antes, cuando la inflación de mayo de 2025 registró un 5,05%. La división de transporte fue la que más contribuyó al aumento mensual, seguida por la de alimentos y bebidas no alcohólicas y por la de vivienda, agua, electricidad y combustibles.
La inflación subyacente, que excluye los productos frescos y los precios regulados, aumentó un 0,34% más contenido en el mes para una tasa anual cercana al 3,6%, lo que sugiere que la tendencia subyacente es más tranquila que la general.
¿Por qué el combustible y la carne de vacuno causaron daños? La causa inmediata fue una segunda ronda de aumentos de precios de combustible fijada en mayo. El diésel subió un 14% y la gasolina subió alrededor de un 7%, ajustes que fluyeron directamente a los costos de transporte y distribución y, de ahí, a los precios que los consumidores pagan en caja.
Además de eso, varios cortes de carne vacuna (un alimento básico de la dieta uruguaya y un peso significativo en la canasta de alimentos) experimentaron aumentos notables, lo que reforzó el impulso al alza.
Los ajustes de combustible reflejan presiones globales sobre los precios de la energía ligadas a la tensión geopolítica, la misma fuerza externa que eleva los costos en gran parte de la región. El banco central de Uruguay había anticipado este tipo de movimiento: en su más reciente reunión de política monetaria mantuvo la tasa de referencia en 5,75%, citando tanto la inflación local como la incertidumbre internacional derivada del conflicto en Medio Oriente como consideraciones centrales en su decisión.
Todavía dentro del objetivo, pero cuidado con el paso. A pesar de todo el ruido mensual, la historia más importante es la de una relativa estabilidad. La inflación anual ya lleva 35 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia del banco central entre 3% y 6% y permanece por debajo del objetivo del 4,5% que se ubica en el centro de esa banda.
Después de que Uruguay cayera brevemente por debajo del piso del 3% a principios de este año, los aumentos recientes han empujado la tasa hacia la mitad del rango en lugar de sacarla.
El riesgo que los economistas están vigilando es el de transmisión. Si los ajustes de combustibles se consolidan o se replican en otros servicios regulados, los aumentos podrían extenderse a otras partes de la canasta de consumo, intensificando la transmisión a precios más amplios.
Por ahora, las expectativas todavía apuntan a que la inflación volverá a converger hacia el centro del rango meta, el objetivo declarado del banco central y una referencia clave para el equipo económico del gobierno. Los datos de mayo son un recordatorio de que incluso una economía comparativamente bien anclada no es inmune a los shocks de los precios de la energía que se extienden más allá de sus fronteras.
Preguntas frecuentes ¿Cuál es la tasa de inflación actual de Uruguay? La inflación anual alcanzó el 3,77% en el año hasta mayo de 2026, después de un aumento mensual del 0,70%, la segunda aceleración mensual consecutiva.
¿Qué causó el aumento? El principal impulsor fue un segundo ajuste mensual de combustible, con un aumento del 14% en el diésel y de un 7% en la gasolina, junto con aumentos en varios cortes de carne de vacuno.
¿Está la inflación todavía dentro del objetivo del banco central? Sí. La inflación anual, situada en el 3,77%, se mantiene por debajo del objetivo del 4,5% y dentro del rango de tolerancia del 3% al 6%, una racha que ya dura 35 meses consecutivos.
¿Qué están observando los analistas a continuación? El principal riesgo es el traspaso: si los ajustes de combustible se consolidan o se extienden a otros servicios regulados, los aumentos podrían trasladarse a la canasta de consumidores más amplia.