La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) pidió priorizar la vida, el diálogo y el encuentro frente a la situación de conflicto que atraviesa el país, mediante un comunicado difundido este 14 de mayo de 2026. En el texto, los Obispos expresan su preocupación por las dificultades que enfrentan muchas familias para movilizarse y abastecerse de alimentos, medicamentos y combustibles.
La CEB señaló que, aunque existen peticiones que deben ser escuchadas, ninguna reivindicación debería agravar las tensiones ni aumentar el sufrimiento de la población. En ese sentido, exhortó a autoridades, dirigentes y sectores movilizados a abrir espacios reales de diálogo y evitar que la confrontación siga escalando.
El comunicado también plantea establecer pausas humanitarias que garanticen el paso de ambulancias, transporte público, alimentos, medicamentos, combustibles y personas que necesiten atención urgente. Los obispos remarcaron que ninguna demanda, por más justa que sea, debe tentar contra la vida.
La Iglesia Católica en Bolivia reiteró su disposición de acompañar y facilitar espacios de encuentro, si las partes lo consideran necesario, con el objetivo de contribuir a la paz social y al bienestar de todos los bolivianos. Además, convocó a poner intereses políticos, personales o sectoriales para buscar puntos de concertación.
A continuación el comunicado.
«Como Obispos de la Iglesia Católica en Bolivia, acompañamos con preocupación la situación que vive el país y las dificultades que los conflictos y de presión están provocando medidas en muchas familias bolivianas. En distintos lugares a nivel nacional se observan problemas para movilizarse, abastecerse de alimentos, medicamentos y combustibles. Esta situación termina afectando sobre todo a quienes viven del trabajo diario y las personas más sencillas.
Entendemos que existen peticiones que deben ser escuchadas y atendidas; Sin embargo, creemos también que ninguna situación debería aumentar las dificultades de la población ni generar mayores niveles de
confrontación. Bolivia necesita que pensemos primero en la gente y en el bien común, por encima de cualquier interés político o sectorial.
Por ello, pedimos a las autoridades, dirigentes y sectores movilizados abrir espacios reales de diálogo y evitar que la tensión continúe creciendo. Asimismo, consideramos importante establecer pausas humanitarias que permitan el paso de ambulancias, transporte público, alimentos, medicamentos, combustibles y de personas que necesitan atención o deben trasladarse por razones urgentes. ninguna
Reivindicación por más justa que sea debe tentar contra la vida. Todavía es posible encontrar caminos de entendimiento. El país necesita serenidad, responsabilidad y voluntad de diálogo para superar este momento sin seguir afectando a la población.
Como Iglesia Católica, reiteramos también nuestra disposición de acompañar y facilitar espacios de encuentro, si las partes así lo consideran necesario, con el deseo de contribuir a la paz social y al bienestar de todos los bolivianos. Este es un llamado clamoroso a todos los sectores en conflicto para deponer
intereses políticos, personales o sectoriales y buscar puntos de encuentro y concertación. Todos estamos llamados a priorizar el bienestar de los más desfavorecidos, de los vulnerables, de los que no tienen voz.
Pedimos a todos los archivos a elevar una oración por la paz en nuestro país y que la Virgen María Reina de La Paz, interceda por Bolivia en estos momentos de sufrimiento».