GRUPO. La denominada «misión internacional» partirá este lunes y permanecerá en territorio boliviano hasta el 18 de junio, según reportó el diario argentino Página 12. Entre sus integrantes figuran representantes de Múltiples organizaciones sociales del país vecino.
La prolongada crisis derivada de los bloqueos en Bolivia comenzó a proyectarse más allá de sus fronteras. Una delegación integrada por sindicalistas, activistas y dirigentes políticos argentinos anunció su intención de llegar al país para expresar respaldo a los sectores movilizados y recoger testimonios sobre presuntas vulneraciones a los derechos humanos ocurridas durante las protestas.
La denominada «misión internacional» partirá este lunes y permanecerá en territorio boliviano hasta el 18 de junio, según reportó el diario argentino Página 12. Entre sus integrantes figuran representantes de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y la diputada Victoria. Montenegro, entre otras organizaciones.
La diputada argentina Alejandrina Barry sostuvo que el objetivo del grupo es «apoyar la lucha que está llevando adelante el pueblo boliviano» y relevar evidencias sobre supuestas violaciones a los derechos humanos en el contexto de las movilizaciones. Asimismo, calificó al gobierno del presidente Rodrigo Paz como «golpista» y lo acusó de «asesinar a su propio pueblo». No obstante, de acuerdo con la publicación citada, la legisladora no presentó evidencias que respalden esas afirmaciones.
Las declaraciones también generaron cuestionamientos debido a que no hicieron referencia a las consecuencias que dejaron más de 40 días de bloqueos impulsados por sectores campesinos de La Paz, junto a organizaciones afines al evismo y dirigentes cobistas. La medida de presión provocó un severo desabastecimiento de alimentos, medicamentos, combustibles e insumos básicos, además de afectar la actividad económica y derivar en fallas reportadas durante el conflicto.
La noticia de la misión argentina reavivó el debate sobre los límites entre la observación internacional y la injerencia en aviones internos. Hasta el cierre de esta edición, ni la Cancillería boliviana, ni las comisiones de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa, ni la Embajada de Argentina en Bolivia habían emitido un pronunciamiento oficial respecto al ingreso de la delegación.
No es la primera vez que ciudadanos argentinos aparecen vinculados a la conflictividad boliviana. El pasado 26 de mayo, la activista de izquierda Mercedes Trimarchi participó de un punto de bloqueo en El Alto y expresó su respaldo a los movilizados. «Ustedes son nuestro faro, porque han logrado en seis meses poner en jaque a un gobierno como el de Rodrigo Paz», afirmó entonces.
Tras esas declaraciones, el director de Migración, Eddy Ordoñez, señaló que la activista había ingresado al país en calidad de turista, pero demostró que incurrió en actos de injerencia política. El episodio desató una polémica nacional y, días después, Trimarchi abandonó el territorio boliviano.
Visión 360