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Wednesday, June 17, 2026
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    Se confirma la recesión de Bolivia: el PIB cayó un 1,58% en 2025, el FMI prevé un -3,3% para 2026

    Puntos clave El Instituto Nacional de Estadística (INE) de Bolivia confirmó el 21 de abril que el PIB del país se contrajo un 1,58% en 2025, la primera contracción anual completa en cuatro décadas.

    El presupuesto para 2025 del gobierno anterior de Arce había proyectado un crecimiento del 3,5%. El resultado real de -1,58% representa un error de cinco puntos porcentuales.

    La construcción cayó un 13,57% interanual, la extracción de petróleo y gas cayó un 10,51% en el cuarto trimestre y los servicios financieros se contrajeron un 3,45%. La agricultura se mantuvo con un crecimiento del 6,66% impulsada por la soja, el sorgo y la caña de azúcar.

    El FMI proyecta una contracción del 3,3% en 2026, el Banco Mundial un 3,2% y el Instituto de Finanzas Internacionales alrededor del 4%. Los tres consideran que la recesión se profundizará en lugar de tocar fondo.

    La contracción oficial de Bolivia en 2025 confirma una recesión que la mayoría de los analistas ya habían descontado. El mensaje más duro del INE es la composición: la construcción en caída libre, los hidrocarburos colapsando y la agricultura cargando con el resto.

    El Rio Times, el medio de noticias financieras latinoamericano, informa que la recesión boliviana de 2025 ya está oficialmente confirmada. El instituto estatal de estadísticas INE informó el 21 de abril una contracción del PIB para todo el año del 1,58%, la primera contracción de este tipo para la economía boliviana en aproximadamente cuarenta años, y un incumplimiento de cinco puntos porcentuales con respecto a la proyección presupuestaria para 2025 del gobierno anterior de Arce de un crecimiento del 3,5%.

    La cifra principal también muestra una ligera moderación. Al tercer trimestre, la contracción acumulada se sitúa en el -1,72%. La caída interanual del cuarto trimestre del -1,14% fue más suave que la de trimestres anteriores, lo que redujo la cifra del año completo al -1,58% final.

    ¿Qué sectores impulsaron la recesión en Bolivia? El desglose sectorial es lo que importa para cualquiera que siga el camino de recuperación de Bolivia hasta 2026. De los once sectores que mide el INE, sólo cinco se expandieron a lo largo del año. Seis contratados.

    La construcción cayó un 13,57% interanual, la caída más pronunciada de cualquier sector. También tuvo el mayor peso negativo en el PIB general, restando 0,76 puntos porcentuales del total. Las actividades extractivas (petróleo, gas, minería) se contrajeron un 4,32%, y solo los hidrocarburos cayeron un 10,51% en el cuarto trimestre, consecuencia directa de los problemas de pago de YPFB que ahora están produciendo la crisis del diésel en todo el país.

    Se confirma recesión en Bolivia: PIB cayó 1,58% en 2025, FMI prevé -3,3% para 2026. (Foto reproducción Internet) Los servicios financieros, de seguros, inmobiliarios y profesionales se contrajeron un 3,45%. Esa combinación de caída de la construcción, caída de las finanzas y caída de los hidrocarburos es el perfil clásico de una economía donde la escasez de dólares ha congelado simultáneamente el crédito, las importaciones y el gasto de capital.

    En el lado positivo, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca crecieron 6,66%, impulsadas por la soja, el sorgo y la caña de azúcar. El crecimiento agrícola del cuarto trimestre alcanzó el 12,19% y la extracción minera registró un repunte del 4,71% en el cuarto trimestre. La resiliencia agrícola es el único punto estructural positivo.

    Por qué se espera que 2026 sea peor, no mejor Tres instituciones multilaterales y dos rastreadores del sector privado ahora están de acuerdo en la dirección. Las Perspectivas de la economía mundial de abril del FMI proyectan un -3,3% en 2026, y el Banco Mundial proyecta un -3,2%.

    El Instituto de Finanzas Internacionales prevé una caída cercana al -4%.

    Daniel Fortun, del IIF, dijo a Bloomberg Lnea que la contracción más profunda de 2026 refleja “la gravedad de la situación fiscal, la contracción de los precios de la energía y el hecho de que las políticas necesarias para corregir el desequilibrio afectarán inevitablemente a la actividad”. Añadió que reducir la financiación estatal a las empresas públicas y reducir el sector público “puede ser económicamente necesario, pero no será indoloro”.

    El propio presupuesto reformulado para 2026 del gobierno de Paz confirma la perspectiva desde adentro. Los funcionarios de finanzas han proyectado un déficit fiscal del 9% para 2026, una inflación del 14% (moderándose desde el 20% en 2025) y un crecimiento de “poco menos del 1%”, cifra que el gobierno describió como el “peor escenario posible” para gestionar la economía.

    Cómo se conectan las cifras de 2025 con la crisis del gabinete diésel La contracción del 10,51% de los hidrocarburos en el cuarto trimestre es la expresión a nivel macro de exactamente el problema que detonó esta semana en el gabinete de Paz. Como informó el Rio Times a principios de esta semana, la presidenta de YPFB, Claudia Cronenbold, y el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, renunciaron en un plazo de 24 horas en medio de una escasez nacional de diésel que ha reducido el servicio de autobuses de larga distancia al 20% de su capacidad y ha dejado varados a 2.000 camiones en Santa Cruz.

    El mecanismo es el mismo en ambas series de datos: YPFB no puede comprar suficiente combustible en los mercados internacionales porque las reservas de dólares de Bolivia están efectivamente agotadas. El colapso de los hidrocarburos del cuarto trimestre fue el principal indicador. Las líneas diésel de abril de 2026 son las que están rezagadas.

    Paz asumió el cargo el 8 de noviembre de 2025, después de haber ganado la segunda vuelta de las elecciones de octubre que puso fin a dos décadas de gobierno del MAS. El Decreto Supremo 5503 de diciembre de 2025 de su gobierno eliminó por completo los subsidios a los combustibles, fue derogado a las pocas semanas bajo presión callejera y reemplazado en enero por el Decreto 5516, más gradual. Esa secuencia preservó los precios de mercado sin resolver la escasez de dólares que subyace a toda la cadena energía-fiscal.

    El contraste regional es marcado Se proyecta que Paraguay, vecino oriental de Bolivia y uno de los países más abiertos en el mapa de América Latina, crecerá alrededor del 4% en 2026 y se encamina hacia la adhesión a la OCDE. El FMI proyecta que Argentina, el vecino del sur de Bolivia, se expandirá aproximadamente un 5% en 2026 después de la estabilización fiscal bajo el gobierno de Milei.

    Bolivia se sitúa entre ellos y los contratos. El Banco Mundial ha ampliado su pronóstico de recesión hasta 2027, lo que significa que Bolivia va camino de tres años consecutivos de crecimiento negativo, una trayectoria que ningún país de América del Sur ha registrado en la última década.

    Qué mirar después de los datos de la recesión de Bolivia Tres variables ahora importan para cualquiera que siga el rumbo de Bolivia en 2026. La primera es si el gobierno de Paz puede conseguir financiamiento externo, préstamos multilaterales o capital privado lo suficientemente rápido como para revertir el déficit de dólares de YPFB antes de que se cierre la ventana de cosecha de mayo.

    El segundo es la Central Obrera Boliviana y los gremios del transporte. Ambos tienen ultimátums abiertos contra el gobierno. Una huelga nacional coordinada convertiría un pronóstico del -3,3% del FMI en una contracción más profunda, esencialmente de forma automática.

    El tercero es el traspaso de la inflación. Una proyección del 14% ya es una marcada moderación con respecto al 20% de 2025. Que esa moderación se mantenga depende de la dinámica peso-dólar, de la estabilidad de los precios de los combustibles y de si el régimen de control cambiario se mantiene unido durante la estación seca.

    Para los inversores que leen a Bolivia desde Madrid, Nueva York o Santiago, el dato del 1,58% confirma una recesión que ya era visible. La implicación más dura es que el consenso multilateral ahora apunta a dos años más de contracción antes de la estabilización.

    Paz heredó la crisis. La pregunta es si el capital político que le queda a su gobierno es suficiente para evitar que la proyección de 2026 se convierta en un piso en lugar de un techo.

    Cobertura relacionada: La crisis del diésel en Bolivia y la revuelta del gabinete de YPFB La segunda vuelta de Bolivia reprende a Paz Brasil guía minera 2026