Puntos clave El debate presidencial de Perú entró en su segundo día el 24 de marzo con once candidatos presentando propuestas sobre seguridad y corrupción, dos semanas y media antes de la votación del 12 de abril.
Ninguno de los participantes del segundo día registra más de un dígito en las encuestas, dejando a los favoritos Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori sin rival con aproximadamente 1012%.
El formato del debate reparte a 35 candidatos en seis noches, diluyendo el impacto y reforzando la fragmentación que define la carrera.
Más del 40% de los votantes siguen indecisos y se espera que la mayoría elija en la última semana, lo que hace prácticamente segura una segunda vuelta el 7 de junio.
La segunda noche de la serie de debates presidenciales de Perú puso en escena a once candidatos en Lima, ninguno de los cuales obtuvo más de un dígito en las encuestas y la mayoría tuvo dificultades para abrirse paso en una contienda históricamente concurrida. El Rio Times, el medio de noticias financieras latinoamericano, informa sobre lo que revelan los debates sobre el estado de las elecciones en Perú cuando faltan menos de tres semanas para que los votantes acudan a las urnas.
Cómo funciona el maratón de debate en Perú El Jurado Nacional de Elecciones organizó el ciclo de debates a lo largo de seis tardes en dos rondas, con aproximadamente doce candidatos por sesión. La primera ronda se realizará del 23 al 25 de marzo y cubrirá seguridad y corrupción. Una segunda ronda, del 30 de marzo al 1 de abril, abordará la política económica y la gobernanza.
Perú debate con 35 candidatos y ningún favorito. (Foto reproducción de Internet) Con 35 candidatos en la boleta tras la muerte de un contendiente, el formato agrupa a los participantes en grupos de tres para intercambios directos, seguidos de preguntas ciudadanas y declaraciones finales. Cada velada dura aproximadamente dos horas y media, transmitida por la televisión estatal y transmitida en línea.
Lo más destacado del segundo día del debate electoral en Perú La sesión del martes contó con la participación de George Forsyth de Somos Per, quien se distanció del ex presidente José Jer, un miembro de su propio partido, que calificó al Congreso que instaló a Jer como presidente de “corrupto” e insistió en que el partido nunca respaldó su ascenso. Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, utilizó su plataforma para defender al expresidente Pedro Castillo, calificándolo de preso político y denunciando lo que describió como un pacto corrupto que controla el sistema de justicia.
Otros participantes incluyeron al ex alcalde de Lima Ricardo Belmont, quien recordó su mandato municipal como un modelo para luchar contra la corrupción, y Álvaro Paz de la Barra, quien se calificó de candidato “antisistema” y pidió una nueva constitución plurinacional. El candidato prófugo Vladimir Cerrón de Per Libre, que enfrenta una pena de prisión, estuvo ausente ya que la autoridad electoral no permite la participación virtual ni la sustitución.
Un duelo de favoritos aplazado El problema estructural del debate es que separa a los candidatos por lotería en lugar de por su fuerza en las encuestas, lo que significa que los dos principales contendientes, Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori, aparecieron el primer día pero nunca se enfrentaron directamente. Ambos obtienen alrededor del 1.012% de los votos, los únicos candidatos con cifras de dos dígitos en un campo donde más del 40% de los votantes siguen indecisos.
La segunda ronda, que se celebrará a finales de marzo y principios de abril, abordará la política económica y podría ofrecer una diferenciación más clara. Pero como la mayoría de los peruanos toman su decisión de votar en la última semana antes de las elecciones, los debates pueden importar menos por la sustancia de las políticas que por generar momentos virales o meteduras de pata que cambien las encuestas de último minuto.
Lo que los inversores deberían tener en cuenta Perú ha tenido ocho presidentes desde 2018, y cuatro exjefes de Estado se encuentran actualmente encarcelados. El último, Jos Jer, fue destituido por el Congreso en febrero después de reuniones no reveladas con un empresario chino, que duraron sólo cuatro meses en el cargo. Este nivel de inestabilidad institucional moldea las expectativas de continuidad de los inversores, independientemente de quién gane.
Es casi seguro que la primera vuelta del 12 de abril producirá una segunda vuelta el 7 de junio, y la verdadera pregunta sigue siendo qué dos candidatos sobrevivirán. Dado que los debates contribuyen poco a consolidar alternativas, parece cada vez más probable que la carrera se reduzca entre López Aliaga y Fujimori.
Ese resultado dejaría al centro y a la izquierda fragmentados de Perú sin representación en la ronda final, profundizando potencialmente la alienación política que ha definido al país desde 2018. El tercer y último día de los debates de esta semana tendrá lugar el miércoles, antes de que el ciclo se reanude el 30 de marzo.