Puntos clave El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe estableció una ambición de financiamiento de 100 mil millones de dólares hasta 2031. Los marcos de cooperación vinculados a España tenían como objetivo acelerar la entrega de sistemas digitales, infraestructura y servicios públicos. Los líderes mezclaron propuestas de integración y seguridad con mensajes ideológicos opuestos que aún dividen a la región. ¿Qué fue la cumbre? El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe es un prestamista multilateral propiedad de los países miembros.
Financia carreteras, puertos, energía, agua, escuelas, sistemas de salud e inversión privada. Su foro anual está diseñado para convertir las prioridades políticas en proyectos financiables.
El Foro Económico de América Latina y el Caribe de Panamá se convirtió en una prueba para llegar a acuerdos. (Foto reproducción de Internet) La señal del dinero En el foro, el presidente del banco, Sergio Díaz-Granados, dijo que planea movilizar 100 mil millones de dólares hasta 2031. Dijo que al menos el 30% se “movilizaría” para multiplicar el impacto a través de cofinanciamiento y asociaciones.
Las asociaciones de entrega Se destacaron dos marcos de cooperación con instituciones españolas. Un memorando con el Grupo Indra se centró en despliegues más rápidos en gobierno digital y ciberseguridad.
También abarcó la protección de infraestructuras críticas, sistemas de tráfico aéreo, soluciones relacionadas con el espacio e inteligencia artificial para la gestión pública.
Un marco separado con COFIDES, la institución financiera de desarrollo de España, se centró en infraestructuras sostenibles y políticas de transición.
También incluyó digitalización, agroindustria, salud, educación e inversión de impacto. El banco es accionista minoritario de COFIDES desde 2014.
Lanzamientos de los líderes y puntos de fricción El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, vendió el Canal de Panamá como palanca regional y presentó a Panamá como un complemento, no como un rival. Destacó la eliminación de Panamá de las listas de paraísos fiscales y dijo que se estaban levantando las medidas de represalia.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió un pacto para toda América y propuso un mecanismo de justicia regional contra las redes de narcotráfico.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, impulsó la integración, citó una tasa de pobreza del 21,4% y dijo que sobrevivió a cuatro intentos de asesinato en dos años.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ofreció rutas de acceso al Pacífico que unen a Chile con Brasil y citó que las exportaciones cayeron de 500 millones de dólares en 2008 a 23 millones de dólares.
La agenda más allá de la política Sessions trató el crimen organizado como un lastre económico y un riesgo de gobernanza. Los paneles también se centraron en la inteligencia artificial, la productividad, las habilidades, la seguridad hídrica y la financiación de la biodiversidad.
El presidente ejecutivo de Copa Airlines habló sobre conectividad. El jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica habló sobre energía segura.
Un programa cultural y transmisiones en vivo reforzaron el mensaje: este foro quiere un seguimiento mensurable, no lemas.