11.7 C
Buenos Aires
Saturday, June 13, 2026
More

    La creciente recaudación fiscal de Colombia aún deja una brecha fiscal peligrosa

    El último informe fiscal de Colombia suena como una buena noticia. Entre enero y octubre, la autoridad tributaria DIAN recaudó 249,12 billones de pesos (unos $66 mil millones), un 11,3% más que en el mismo periodo de 2024.

    Sólo en octubre, los ingresos aumentaron casi un 16% a 19,72 billones de pesos (alrededor de 5.000 millones de dólares). Detrás de los porcentajes optimistas se esconde una realidad más dura. El Estado aún está por debajo de su objetivo de 300 billones de pesos –300 billones de pesos (alrededor de 79 mil millones de dólares)– en el plan fiscal de mediano plazo.

    Cuando solo quedan dos meses, Colombia corre el riesgo de terminar el año con una brecha de ingresos y menos espacio para financiar sus promesas. Los organismos de control fiscal dicen que los ingresos podrían terminar más de ocho billones de pesos (poco más de 2 mil millones de dólares) por debajo de lo planeado.

    Quién paga explica gran parte de la tensión. Aproximadamente un tercio de todos los ingresos proviene de la retención del impuesto sobre la renta sobre los salarios. Otra quinta parte proviene del IVA y otros impuestos sobre las ventas, seguidos de los derechos de aduana y una combinación de gravámenes más pequeños.

    La clase media formal, las empresas registradas y los consumidores de la economía oficial tienen la mayor parte del peso, mientras que gran parte del sector informal contribuye poco.

    Colombia toma medidas para recaudar $6.600 millones a través del IVA sobre combustibles, impuestos a los dividendos y recargos sectoriales. (Foto reproducción de Internet) Para cerrar la brecha, la DIAN depende menos de una reforma amplia y más de la presión. El “control activo” –persecución de deudas antiguas, uso de facturas electrónicas para detectar informes insuficientes y auditorías más estrictas– ya ha generado alrededor de 48 billones de pesos (alrededor de 13 mil millones de dólares) este año.

    La autoridad también está inmersa en una disputa sobre una enorme factura de IVA para la petrolera estatal Ecopetrol, una señal de que ningún gran contribuyente está fuera de su alcance. Para los expatriados y los inversores extranjeros, la historia detrás de las cifras tiene que ver con la previsibilidad.

    Un país que incumple repetidamente sus objetivos tributarios, al tiempo que amplía el tamaño y el alcance del Estado, probablemente siga buscando nuevas fuentes de ingresos. Eso puede significar cargos adicionales en las plataformas digitales, nuevos impuestos de importación sobre las compras en línea o cambios repentinos en las reglas comerciales en lugar de una disciplina de gasto constante.

    Colombia no está en una crisis inmediata. El crecimiento continúa y los ingresos fiscales están aumentando. Pero la brecha entre lo que el gobierno recauda y lo que ha prometido gastar es una señal de advertencia sobre la decisión política de mañana sobre a quién se le pedirá que pague más.