LA TIERRA CAMBIA DE FRECUENCIA Y NOSOTROS CAMBIAMOS CON ELLA
Hay momentos en los que la transformación no llega haciendo ruido.
Comienza en lo invisible.
En la Tierra.
En el campo.
En el cuerpo.
En conciencia.
Para quienes siguen los movimientos energéticos del planeta, los últimos días han sido percibidos como un período de intenso movimiento. Y, en un futuro próximo, este sentimiento parece cobrar aún más fuerza.
No se trata sólo de mirar al cielo.
Se trata de percibir LO QUE EL CIELO DESPERTA EN NOSOTROS DENTRO.
Hay gente que siente la necesidad de silencio. Otros, un tipo diferente de cansancio. Algunos son más sensibles, introspectivos, inquietos o emocionalmente abrumados por recuerdos que parecían cerrados.
En lenguaje espiritual, podríamos decir:
HAY VIEJAS FRECUENCIAS QUE CADA VEZ ENCUENTRAN MENOS ESPACIO PARA PERMANECER.
Y quizás sea precisamente por eso que ciertos contenidos están regresando.
No necesariamente para ser revivido.
Pero para finalmente ser comprendido y liberado.
La Luna Llena añade otra capa simbólica a este movimiento.
Y comienza a aparecer lo que la conciencia ya no había podido ocultar.
Relaciones.
Opciones.
Ciclos.
Promesas olvidadas.
Viejas versiones de nosotros mismos.
Quizás recuerdes quién eras hace años.
Donde estabas.
Que caminó a tu lado.
Lo que deseabas.
Lo que soportaste.
Y, sobre todo, QUIÉN HAY QUE SER PARA SOBREVIVIR A ESA REALIDAD.
¿Sigues siendo esa persona?
Y esta puede ser una de las grandes iniciaciones de este tiempo:
ALGUNAS PUERTAS NO SE CIERRAN PORQUE FALLÓ.
SE ESTÁN CERRANDO PORQUE LA CONCIENCIA QUE PASÓ POR ELLOS YA NO ES LA MISMA.
En la visión espiritual de la Ascensión, no estamos hablando sólo de recibir más energía o más Luz.
Estamos hablando de desarrollar una estructura interna para sostenerlo.
Lo he dicho antes y lo diré de nuevo:
NO BASTA CON RECIBIR MÁS LUZ.
ES NECESARIO PODER HABITARLO.
Y habitar una nueva frecuencia requiere presencia.
Requiere dejar atrás ciertas formas de miedo, dependencia, obediencia inconsciente y repetición.
Porque quizás el verdadero cambio vibratorio de la Tierra no debe buscarse sólo en las cartas, en los portales o en los acontecimientos celestes.
Quizás tu manifestación más profunda esté sucediendo DENTRO DEL SER HUMANO QUE COMIENZA A RECORDAR QUIÉN ES.
Entonces, si estos días te parecen intensos, escúchate a ti mismo.
Descansa cuando lo necesites.
Regresa a tu cuerpo.
Pisa la Tierra.
Respira conscientemente.
Observa tus pensamientos sin convertirte en prisionero de ellos.
Y, ante síntomas persistentes o intensos, cuida tu cuerpo físico y busca evaluación profesional cuando sea necesario. La espiritualidad y el cuidado de la salud no necesitan caminar por separado.
¿Está sucediendo algo mucho más grande?
Pero hay una pregunta aún más importante:
¿QUÉ ESTÁ PASANDO DENTRO DE TI MIENTRAS TODO ESTO PASA?
Porque una Nueva Tierra no comienza cuando todo el planeta cambia de frecuencia.
EMPIEZA CUANDO CAMBIAMOS LA FORMA EN QUE VIVIMOS EN ÉL.
Y tal vez sea exactamente por eso que muchos de nosotros sentimos que vinimos.