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Tuesday, July 21, 2026
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    Estados Unidos respalda la apertura de inversiones en Bolivia mientras las empresas estatales pierden más de 500 millones de dólares

    Bolivia · Economía

    Hechos clave

    —Deshielo diplomático estadounidense. Washington respaldó públicamente el paquete de reformas del presidente Rodrigo Paz en diciembre de 2025, calificándolo de un esfuerzo histórico para abrir Bolivia a la inversión internacional.

    —Pérdidas de empresas estatales. Un informe oficial de la OFEP clasifica a 15 empresas estatales como críticas, con pérdidas patrimoniales acumuladas de aproximadamente 5.100 millones de bolivianos, o poco más de 500 millones de dólares.

    —Tensión macroeconómica. La economía de Bolivia se contrajo en 2025 y se prevé que se contraiga nuevamente en 2026, con una inflación que alcanzará un máximo de alrededor del 25% y las reservas internacionales caerán por debajo de los 2.000 millones de dólares.

    —Línea de vida multilateral. El Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF han comprometido más de 7.600 millones de dólares combinados para apoyar el programa de estabilización y recuperación de Bolivia.

    —No privatización, sino reestructuración. El gobierno de Paz niega planes de vender empresas estatales, pero reconoce la necesidad de reformar o liquidar empresas insolventes.

    Washington ha apoyado la iniciativa de Bolivia para atraer inversión extranjera justo cuando un informe gubernamental recientemente divulgado revela que 15 empresas estatales se encuentran en condiciones críticas, con pérdidas patrimoniales acumuladas superiores a los 500 millones de dólares y subrayando la urgencia de las reformas de apertura de mercado del presidente Rodrigo Paz.

    Estados Unidos presiona para abrir Bolivia a la inversión extranjera mientras las empresas estatales registran pérdidas por 500 millones de dólares (Foto reproducción en Internet)Referencia única

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    Washington señala un nuevo capítulo para la inversión extranjera en Bolivia El 18 de diciembre de 2025, la Embajada de Estados Unidos en La Paz publicó una declaración titulada “Estados Unidos da la bienvenida a las reformas económicas de Bolivia”, aplaudiendo los “esfuerzos históricos del presidente Rodrigo Paz Pereira para abrir Bolivia al mundo” y las “reformas significativas para atraer inversiones internacionales” de su administración. Un despacho de Reuters desde Washington el mismo día citó a funcionarios estadounidenses diciendo que los cambios alentarían inversiones que podrían beneficiar a ambos países, y agregó que personal estadounidense ya se encontraba en Bolivia para ayudar a facilitar los acuerdos.

    El abrazo diplomático marca un cambio radical en casi dos décadas de frías relaciones. Bajo administraciones anteriores, la propia Declaración sobre el Clima de Inversión del Departamento de Estado de EE.UU. advirtió a los inversores que mantuvieran la cautela, citando la inseguridad jurídica y la derogación de tratados bilaterales de inversión. Ahora, los líderes bipartidistas del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos están instando públicamente a ambas capitales a restablecer plenas relaciones diplomáticas por primera vez en casi 20 años, señalando la elección en Bolivia de un “nuevo presidente centrista que favorece los negocios”.

    Dentro del paquete de reformas que llamó la atención de Washington El decreto de emergencia de Paz, dado a conocer el mismo día del respaldo de Estados Unidos, eliminó de un solo golpe dos décadas de subsidios a los combustibles y trazó un plan para estabilizar las finanzas públicas mientras cortejaba activamente al capital extranjero. Una actualización macroeconómica del Banco Mundial caracteriza las medidas de finales de 2025 como recortes a los subsidios a los combustibles y consolidación fiscal diseñadas para abordar los elevados déficits fiscales, la elevada inflación y la caída del nivel de vida.

    Una nota política de FinDevLab describe la agenda de Paz como un alejamiento decisivo del modelo estatal que dominó Bolivia durante casi dos décadas, enfatizando la inversión extranjera para rehabilitar los hidrocarburos y desarrollar la minería, incluido el litio. El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, dijo a The Wall Street Journal que Bolivia estaba buscando asistencia financiera de la administración estadounidense y explorando el acceso de la inversión extranjera a las reservas de litio, aunque un portavoz del gobierno aclaró más tarde que el litio no estaba formalmente en la agenda bilateral.

    El agujero de 500 millones de dólares en el sector empresarial estatal de Bolivia Mientras Washington habla de las perspectivas de inversión extranjera en Bolivia, un documento clasificado hecho público de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), dependiente del Ministerio de la Presidencia, pinta un panorama aleccionador del legado que heredó Paz. Según el informe, las empresas estatales presentan pérdidas patrimoniales totales por 12.700 millones de bolivianos, aproximadamente 1.257 millones de dólares al tipo de cambio oficial.

    De ese total, 5.100 millones de bolivianos –poco más de 500 millones de dólares– corresponden a 15 empresas clasificadas oficialmente como “estado crítico” y “de mayor riesgo”. Entre las más conflictivas se encuentran Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), la empresa estatal del litio; Mi Teleférico, el sistema de teleférico urbano de La Paz; Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea estatal; la Empresa Siderúrgica del Mutún, la siderúrgica estatal; y el Ingenio Azucarero San Buenaventura, un ingenio azucarero estatal, todos creados durante los gobiernos del MAS entre 2006 y 2025.

    Un modelo liderado por el Estado que se quedó sin combustible Un análisis independiente de la Universidad de Cornell confirma que el modelo de crecimiento liderado por el Estado de Bolivia dependía en gran medida de empresas públicas que colectivamente pierden cientos de millones de dólares anualmente. Solo en 2023, 14 empresas estatales que operaban con pérdidas registraron un déficit combinado de 219 millones de dólares al tipo de cambio paralelo, y esas mismas empresas le debían al banco central alrededor de 3.200 millones de dólares, lo que impulsó la creación de dinero y una alta inflación.

    El informe de la OFEP señala que las empresas públicas han recibido 26 mil millones de bolivianos en préstamos y aportes de capital a lo largo de los años, una cifra que se acerca a los multimillonarios. El Ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, confirmó por separado que el Estado debe más de 500 millones de dólares por combustible comprado a crédito a Vitol y Trafigura, con plazos de pago de 120 días que se suman a la restricción de liquidez.

    Macrocrisis y salvavidas multilateral El PIB de Bolivia se contrajo en 2025, con estimaciones de alrededor del -2,1%, y las instituciones internacionales proyectan otra contracción en 2026 que oscilará entre el -1,1% y el -3,3%. El informe Perspectivas de la economía mundial de abril de 2026 del FMI pronostica una caída del PIB del 3,3% y una inflación del 20,7%, mientras que las reservas internacionales se han desplomado de aproximadamente 15.000 millones de dólares en 2014 a menos de 2.000 millones de dólares en 2025.

    En respuesta, Paz actuó rápidamente para asegurar más de 8.000 millones de dólares en financiamiento multilateral: el Banco Interamericano de Desarrollo comprometió 4.500 millones de dólares y la CAF prometió 3.100 millones de dólares para la estabilización y la recuperación. Las medidas desencadenaron mejoras en la calificación crediticia: S&P entregó una mejora de doble escalón en marzo de 2026, y Fitch elevó a Bolivia un escalón en enero de 2026, aunque el presupuesto reformulado para 2026 todavía proyecta un déficit fiscal del 9% del PIB y una inflación del 14%.

    Lo que significa la inversión extranjera en Bolivia para inversores y expatriados Para los inversores internacionales, la convergencia del respaldo diplomático estadounidense, el financiamiento multilateral y un gobierno reformista en La Paz crea una ventana que no ha existido en Bolivia durante una generación. Los sectores señalados explícitamente para la participación extranjera incluyen la rehabilitación de hidrocarburos, el desarrollo minero y potencialmente la extracción de litio, aunque este último sigue siendo exploratorio y políticamente sensible.

    Los expatriados y los profesionales del mercado fronterizo deben tener en cuenta que el entorno operativo sigue siendo frágil. Los bloqueos de carreteras y las protestas desde mayo de 2026 le han costado a la industria más de 2.760 millones de dólares, según la Cámara Nacional de Industrias, y el gobierno de Paz enfrenta una presión constante para negar los rumores de privatización y al mismo tiempo reestructurar o liquidar empresas estatales insolventes. El gobierno dice que las opciones incluyen hacer que las empresas sean eficientes, transferir algunas a los trabajadores o a los gobiernos subnacionales, o cerrarlas directamente, pero no venderlas.

    Qué mirar a continuación La prueba inmediata es si Paz puede mantener el centro político mientras implementa austeridad y reestructuración. Bloomberg informa que Bolivia realizó más de 500 millones de dólares en pagos de deuda en un solo mes, con 2.300 millones de dólares en obligaciones que vencen este año, intensificando la necesidad de un programa del FMI que asegure nuevas reformas.

    Para quienes observan los flujos de inversión extranjera en Bolivia, los indicadores clave serán cualquier acuerdo formal de facilitación de inversiones con Estados Unidos, el destino de las 15 empresas estatales críticas y si el acceso al litio pasa de conversaciones exploratorias a rondas de licitación concretas. La Corte Permanente de Arbitraje falló recientemente a favor de Bolivia en una disputa con la empresa minera estadounidense Orlandini, evitando 500 millones de dólares en daños reclamados, un recordatorio de que si bien la retórica ha cambiado, el legado de fricciones entre inversionistas y Estados aún persiste.

    Preguntas frecuentes ¿Está Bolivia ahora abierta a la inversión extranjera? El decreto de emergencia de diciembre de 2025 del presidente Rodrigo Paz tiene como objetivo explícito atraer inversiones internacionales mediante la reducción de los subsidios a los combustibles y la estabilización de las finanzas públicas. Estados Unidos ha respaldado públicamente estas reformas y los prestamistas multilaterales han comprometido más de 7.600 millones de dólares, aunque todavía no se ha anunciado ningún programa bilateral de inversión estadounidense específico.

    ¿Cuánto han perdido las empresas estatales de Bolivia? Según un informe de la OFEP hecho público en julio de 2026, las empresas estatales presentan pérdidas patrimoniales totales acumuladas de aproximadamente 1.257 millones de dólares. De esa cantidad, 15 empresas clasificadas como críticas representan poco más de 500 millones de dólares, y la compañía estatal de litio, la aerolínea estatal y la siderúrgica estatal se encuentran entre las de peor desempeño.

    ¿Bolivia privatizará sus empresas estatales? El gobierno de Paz ha negado públicamente cualquier plan para privatizar empresas estatales, calificando esos rumores de desinformación. Sin embargo, los funcionarios reconocen la necesidad de reestructurar las empresas que generan pérdidas y dicen que las opciones incluyen hacerlas eficientes, liquidar las insolventes o transferir algunas a los trabajadores o a los gobiernos subnacionales.