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Tuesday, July 14, 2026
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    Muere Martha Lillard, la última paciente de polio en EE.UU. que dependía de un pulmón de acero

    Martha Lillard, considerada la última paciente de poliomielitis en Estados Unidos que utilizaba un pulmón de acero para sobrevivir, falleció el pasado 26 de junio en Oklahoma a los 78 años. Su historia se convirtió en un símbolo de resiliencia tras vivir más de siete décadas con las secuelas de la enfermedad.

    Lillard contrajo polio cuando tenía cinco años y desde entonces dependió de un pulmón de acero, un respirador mecánico que ayudaba a expandir y contraer sus pulmones mediante cambios de presión de aire.

    Su hermana menor, Cindy McVey, informó que la causa de su fallecimiento estuvo relacionada con las secuelas del covid-19 prolongado. Según el certificado de defunción, la muerte fue consecuencia de insuficiencia pulmonar crónica y síndrome pospolio.

    «Le dijeron que no debía vivir más allá de los 20 años, pero tenía el entusiasmo y la determinación para sacar el máximo provecho de su vida», recordó McVey.

    Una vida marcada por la poliomielitis La poliomielitis la dejó paralizada desde el cuello hacia abajo cuando era una niña. Durante su infancia asistía solo un par de horas al colegio y el resto de sus estudios los realizaba desde casa.

    Más adelante cursó la secundaria mediante un sistema telefónico conectado con las aulas, lo que le permitió continuar su educación pese a sus limitaciones físicas.

    Con el paso de los años recuperó parcialmente la movilidad del brazo izquierdo y de las piernas gracias a la rehabilitación, aunque nunca dejó de depender del pulmón de acero para dormir y, en sus últimos años, prácticamente durante todo el día.

    Internet le permitio encontrar el amor A pesar de las dificultades, Martha Lillard llevó una vida activa dentro de sus posibilidades.

    Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 comenzaron a participar en foros de internet para conocer más sobre la actualidad. Allí conoció a Baha Salh, un ciudadano egipcio con quien mantuvo una relación a distancia durante más de dos décadas.

    La pareja logró casarse en febrero de este año, luego de que Salh obtuviera una visa para viajar a Estados Unidos.

    «Realmente eran almas gemelas», afirmó su hermana.

    Las secuelas del covid agravaron su estado Durante la pandemia contrajo covid-19 en dos oportunidades, situación que deterioró aún más su ya reducida capacidad pulmonar.

    Antes de los contagios, sus pulmones funcionaban por debajo del 25% de su capacidad. En los últimos cinco años de vida dejó de salir de casa debido a las dificultades para respirar y durante los dos años finales permanecieron prácticamente las 24 horas dentro del pulmón de acero.

    Una mujer creativa y amante de los animales. Además de enfrentar las limitaciones impuestas por la enfermedad, Lillard desarrolló una faceta artística. Escribía poemas, componía canciones y colaboraba como voluntaria en el rescate de animales, especialmente de perros de raza beagle.

    Incluso redactó su propio obituario, en el que dejó constancia de su amor por los animales y de las actividades solidarias que realizó durante su vida.

    En los últimos años, ella y su hermana intentaron encontrar especialistas capaces de reparar el antiguo pulmón de acero que utilizaba, una tarea cada vez más difícil debido a que ya no existían pacientes que dependieran de ese tipo de equipos.

    Con su fallecimiento concluye una etapa de la historia de la medicina en Estados Unidos, marcada por una enfermedad que antes de la llegada de las vacunas provocó miles de casos de parálisis infantil y que hoy permanece controlada gracias a la inmunización.