Política
Hechos clave
—La votación. La Cámara Baja de Bolivia aprobó el presupuesto revisado para 2026 del presidente Paz el sábado 4 de julio, después de horas de debate.
—El objetivo. Los funcionarios dicen que el plan reduce el déficit fiscal a nueve por ciento de la producción, por debajo de una base mucho más alta.
—Los incentivos. Exime de derechos de importación y del impuesto al valor agregado durante cinco años sobre equipos para sectores productivos clave.
—La moderación. El texto revisado recorta los salarios previstos para el gobierno central en unos 976 millones de bolivianos.
—El siguiente paso. El proyecto de ley ahora pasa al Senado para su revisión antes de que pueda convertirse en ley.
—El telón de fondo. Bolivia está en recesión, con escasez de dólares y con pocas reservas de divisas.
Acaba de pasar una prueba crucial para el nuevo gobierno de Bolivia. Cámara baja del país aprobó reforma del presidente Rodrigo Paz Presupuesto boliviano para 2026, un plan elaborado para reducir un déficit enorme y al mismo tiempo tratar de reactivar la producción.
Según los medios bolivianos La Razón y La Patria, la Cámara de Diputados aprobó la ley de gasto revisada el sábado 4 de julio, después de más de cinco horas de debate. El proyecto de ley pasa ahora al Senado para su revisión antes de que el presidente pueda firmarlo.
La aprobación es importante porque el presupuesto es el primer proyecto fiscal completo de Paz, y lograr su aprobación en un Congreso fragmentado donde carece de mayoría estaba lejos de estar garantizado. Su ministro de Economía enmarcó la votación como fruto de una negociación entre bloques rivales.
El primer presupuesto completo del presidente Rodrigo Paz fue aprobado por su primera cámara el 4 de julio. (Foto: reproducción en Internet) Lo que se propone hacer el presupuesto de Bolivia El objetivo principal es la disciplina. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, dijo que el plan reelaborado apunta a un déficit fiscal de alrededor del nueve por ciento de la economía, un fuerte recorte de la brecha mucho mayor heredada del gobierno anterior.
Un déficit fiscal es simplemente el déficit cuando un estado gasta más de lo que recauda, cubierto con préstamos. El de Bolivia se había disparado durante el largo período de recuperación del auge de las materias primas, por lo que reducirlo es fundamental para restaurar la confianza con los prestamistas.
Con ese fin, el texto revisado recorta el gasto salarial planeado por el gobierno central en aproximadamente 976 millones de bolivianos y prohíbe que el presupuesto se utilice para aprobar actos financieros pasados, un guiño a la transparencia que Paz ha prometido.
Incentivos para reiniciar la producción La otra mitad del plan es un impulso para reactivar la economía privada. El presupuesto exime de derechos de importación y del impuesto al valor agregado durante cinco años sobre insumos, semillas, drones, herramientas, bienes de capital y plantas industriales para los sectores agrícola, industrial, de construcción, de transporte y minero.
La lógica es reducir el costo de la inversión y permitir que los sectores estratégicos incorporen tecnología a bajo costo. Amplía un enfoque que Paz comenzó por decreto y se hace eco de un recorte arancelario anterior que Bolivia utilizó este año para aliviar la presión sobre los importadores.
También hay dinero para las universidades públicas, con un aumento de unos 410 millones de bolivianos, la mayor parte para salarios y el resto para investigación. La combinación de recortes y gastos específicos es lo que permitió a diferentes bloques respaldar el texto.
Un presupuesto aprobado en una economía frágil El escenario hace que la votación sea trascendente. Bolivia se encuentra en su primera recesión en cuatro décadas, sus reservas de divisas son escasas y la escasez de dólares ha provocado colas de combustible y bloqueos periódicos de carreteras durante el año pasado.
Frente a eso, el gobierno ha estado reconstruyendo su credibilidad, habiendo colocado un bono por mil millones de dólares en mayo y asegurado miles de millones en financiamiento multilateral. Un presupuesto ratificado se suma a esa historia al mostrar que la nueva administración puede hacer avanzar su agenda en el Congreso.
La precaución es que un objetivo no es un resultado. Los pronosticadores independientes, incluido el Fondo Monetario Internacional, han sido más pesimistas que el gobierno sobre el crecimiento y la inflación, por lo que la meta del nueve por ciento se juzgará por su cumplimiento, no por su intención.
Por qué es importante más allá de Bolivia Para un lector extranjero, la votación es un indicador de si el plan de estabilización de Paz puede sobrevivir al contacto con una legislatura dividida. El presupuesto fue la prueba más clara de ello a corto plazo y fue aprobado en su primera cámara.
Las siguientes señales a observar son la votación del Senado y, más allá de ella, si el objetivo de déficit se mantiene a medida que avanza el año. Los vecinos, prestamistas e inversores en el gas y el litio de Bolivia leerán atentamente el resultado para conocer lo que dice sobre la dirección del país.
¿Qué aprobó el Congreso de Bolivia? La Cámara de Diputados aprobó el presupuesto revisado para 2026 del presidente Paz el 4 de julio, después de más de cinco horas de debate, y lo envió al Senado. Su objetivo es un déficit fiscal de alrededor del nueve por ciento de la producción y añade exenciones fiscales para los sectores productivos.
¿Qué incentivos incluye el presupuesto de Bolivia? Exime de los derechos de importación y del impuesto al valor agregado durante cinco años sobre insumos, semillas, drones, herramientas, bienes de capital y plantas industriales para los sectores agrícola, industrial, de construcción, transporte y minería, con el objetivo de reducir los costos de inversión e incorporar tecnología.
¿Por qué es importante este presupuesto? Es el primer presupuesto completo del gobierno de Paz, aprobado en un Congreso donde carece de mayoría, mientras Bolivia está en recesión con dólares escasos. Su aprobación indica que la administración puede impulsar su agenda de estabilización a través de una legislatura dividida.