diversas familias venezolanas Manifestaron su temor a que las autoridades de Estados Unidos las deporten hacia un país actualmente golpeado por la crisis humanitaria que causaron los terremotos recientes.
Esta preocupación creció debido a la continuidad de los procedimientos de expulsión por parte del servicio de migración estadounidense, incluso horas después de los sismos del pasado 24 de junio.
De acuerdo con datos del gobierno venezolano y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los movimientos telúricos provocan una emergencia que ya deja más de 2.500 fallecidos, 12.000 heridos y cerca de 50.000 personas desaparecidas.
Traslado de 36 horas entre centros de detenciónUna madre de familia relató a N+ Univisión que los agentes migratorios la notificacion sobre su deportación en la madrugada, poco después de enterarse de los terremotos.
Posteriormente, los funcionarios la trasladaron junto a sus dos hijos de ocho y 10 años en un viaje por carretera de aproximadamente 10 horas desde Texas hasta Arizona.
“Sorprendida porque me vino a parar como a la 1:20 de la madrugada, después que pasó lo del terremoto. Como yo sabía lo que estaba pasando en Venezuela, Nunca esperé que me sacaran así. Y nos hicieron viajar y viajar como 10 horas”, relató la mujer.
En Arizona, el personal les indicó que abordarían un vuelo directo hacia el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, a pesar de que dicha terminal sufrió daños severos en su infraestructura por encontrarse en el estado La Guaira, una de las regiones más afectadas.
Sin embargo, tras 36 horas de movilizaciones consecutivas, las autoridades Devolvieron a la familia venezolana al Centro de Detención de Dilley.en Texas.
Antecedentes de riesgo y llamados de protecciónLa angustia de los detenidos aumentó tras conocerse el caso de un grupo de 146 migrantes venezolanos que retornaron en un vuelo de deportación un día antes de los sismos.
Estos ciudadanos permanecían alojados en el Hotel Santuario de La Llanada, en La Guaira, edificación que colapsó por completo debido a los temblores y donde se estima que fallecieron. más de 100 personas repatriadas.
Ante este contexto de peligro, la madre afectada expuso la incertidumbre vivida durante el operativo en la frontera estadounidense.
“Mi familia estaba desesperada porque no sabían nada de mí”, expresó la mujer, quien además señaló que sus hijos temían ingresar a un país en plena emergencia.
Por consiguiente, diversas organizaciones no gubernamentales reactivaron sus solicitudes formales ante el gobierno de Estados Unidos para otorgar medidas de protección temporal a los ciudadanos venezolanos.