Un juez en Santa Cruz determinó este jueves la detención preventiva para los padres y el tío, acusados por el infanticidio de un bebé de tan solo diez días de nacida, a quien hicieron ingerir un medicamento que le provocó la muerte.
La fiscal Rosemary Barrientos informó que el progenitor y el tío fueron enviados al penal de Chonchocoro, en el municipio de Viacha, mientras que, en el caso de la madre, se dispuso su reclusión en la cárcel de Palmasola.
De acuerdo con la resolución judicial, no se fijó un plazo para la detención preventiva de los tres implicados en el crimen. Con este caso, suman 17 los infanticidios registrados en el país en lo que va del año.
“Ambos (la pareja) admitieron ante el juez la comisión del delito, explicaron sus razones, sus motivos, y el juez valoró tanto sus declaraciones como los antecedentes presentados por el Ministerio Público”, indicó Barrientos.
El progenitor —según su declaración— justificó la decisión de quitarle la vida a su hija porque era un “obstáculo en su vida” y porque “no podía criar una hija porque estaba estudiando”.
Los indicios establecidos que el tío fue quien facilitó el medicamento que hizo ingerir al bebé y que le provocó la muerte. (ABI)