Economía
Hechos clave
—El choque. El organismo de control fiscal independiente de Colombia dice que el nuevo plan presupuestario del gobierno se basa en supuestos optimistas.
—La brecha. Esto sitúa el gasto alrededor de 11.000 millones de dólares (39,6 billones de pesos) por encima de la propia cifra del Ministerio de Hacienda.
—El récord. Según sus cifras, la deuda pública neta alcanzará el 61 por ciento de la producción en 2026, la más alta registrada.
—El riesgo. Sin una solución, el comité prevé que la deuda aumentará hasta el 66,6 por ciento para 2027, cerca del techo legal.
—El déficit. Proyecta el déficit general de este año en un 7,4 por ciento de la producción, lo que considera insostenible.
—La herencia. La dura reparación corresponde a la toma de posesión del gobierno en agosto de 2026.
El debate sobre el déficit fiscal de Colombia se agudizó esta semana cuando el organismo de control fiscal independiente del país rompió públicamente con el Ministerio de Finanzas, advirtiendo que el plan presupuestario recién publicado por el gobierno se basa en cifras que considera demasiado optimistas para confiar.
El organismo de control fiscal de Colombia considera que las sumas del gobierno son demasiado optimistas. (Foto reproducción de Internet) Dos brazos del Estado colombiano acaban de publicar imágenes muy diferentes de las mismas finanzas públicas. El desacuerdo es inusualmente contundente y para los inversores es la parte que vale la pena observar.
De un lado está el Ministerio de Finanzas, con su plan oficial a medio plazo. Por el otro está el CARF, un comité autónomo cuyo trabajo es comprobar si el gobierno cumple con sus propias reglas fiscales.
Lo que realmente dice la advertencia de déficit fiscal de Colombia El veredicto del CARF, expuesto en una opinión técnica esta semana, es que el ministerio está exagerando lo que el Estado recaudará y subestimando lo que gastará. Como informó el diario bogotano La República, el comité se distanció de lo que calificó como una aritmética demasiado alegre del ministerio.
La cifra más aguda es la brecha de gasto. El CARF estima que el gasto en funcionamiento e inversión será de unos 39,6 billones de pesos, o aproximadamente 11 mil millones de dólares, por encima de la proyección del ministerio.
Eso es cerca del dos por ciento de toda la economía en una holgura inexplicable. Es la diferencia entre un presupuesto que se mantiene cohesionado y otro que no.
Una carga de deuda récord y una trayectoria ascendente Si se supera esa brecha, el panorama de la deuda se oscurece. El CARF proyecta que la deuda pública neta alcanzará el 61 por ciento del producto interno bruto en 2026, lo que describe como el nivel más alto que jamás haya registrado Colombia.
El comité también sitúa el déficit fiscal total de este año en el 7,4 por ciento de la producción, una cifra que considera claramente insostenible. El plan del propio ministerio, por el contrario, apunta a un déficit del 5,3 por ciento.
En el camino más largo es donde radica la verdadera alarma. El CARF esboza dos escenarios para 2027, dependiendo de si el próximo gobierno actúa.
Si impulsa el ajuste necesario, la deuda se liquida cerca del 62,9 por ciento de la producción. Si no lo hace, el comité advierte que la deuda podría subir al 66,6 por ciento, acercándose al techo del 71 por ciento establecido por la propia regla fiscal del país.
Los supuestos que el CARF se niega a asumir como fe Debajo de las cifras de los titulares se esconde una objeción más básica. El CARF consideró que las proyecciones del gobierno sobre la inflación a corto plazo y el crecimiento económico a mediano plazo eran optimistas y que su trayectoria de ingresos era exagerada.
Fundamentalmente, el comité se negó a contar los ahorros provenientes de un decreto de recorte de gastos que el gobierno anunció pero aún no emitió. También dejó fuera ingresos provenientes de una reforma tributaria planificada cuyo contenido no ha sido detallado.
En otras palabras, el CARF acreditará las medidas sólo una vez que existan en el papel. Se trata de una postura firme hacia un plan que se apoya en gran medida en acciones que aún están por venir.
El comité fue más allá en la próxima década. Advirtió que no alcanzar el objetivo de 2026 dejaría la deuda neta alrededor de tres puntos de producción más alta para 2037, incluso si se cumplen todos los objetivos posteriores, un recordatorio de que el deslizamiento ahora se agrava durante años.
Por qué importa el momento La advertencia llega en un momento político cargado. Colombia acaba de resolver unas elecciones presidenciales muy disputadas y el ganador, Abelardo de la Espriella, asumirá el cargo el 7 de agosto.
Eso significa que la administración saliente está, en efecto, entregando a su sucesor un problema que no resolvió. CARF señala que gran parte del presupuesto de inversión flexible ya está comprometido, lo que deja poco espacio para recortar el gasto a finales de año.
El comité fue inusualmente directo sobre lo que estaba en juego. Dijo que el ajuste estructural no puede esperar, advirtiendo sobre tensiones financieras potencialmente devastadoras si el gobierno y el Congreso no logran ponerse de acuerdo sobre medidas importantes.
Por qué debería importarle a un lector extranjero Para un inversor que no tiene ningún interés particular en Colombia, el valor aquí es la señal, no sólo las cifras. Cuando el propio árbitro independiente de un gobierno califica públicamente su presupuesto como demasiado optimista, las agencias de calificación y los mercados de bonos tienden a escuchar.
La práctica cadena nos resulta familiar. Un mayor riesgo percibido eleva los rendimientos que Colombia debe pagar por su deuda, que ya se encuentra entre las más pronunciadas de la región, y un déficit más amplio puede pesar sobre el peso y el costo del crédito en toda la economía.
Preguntas frecuentes ¿Qué impulsa la advertencia de déficit fiscal de Colombia? El comité independiente CARF dice que el Ministerio de Finanzas está exagerando los ingresos y subestimando el gasto en su nuevo plan a mediano plazo. Cifra un gasto de unos 39,6 billones de pesos, cerca de 11 mil millones de dólares, por encima de la cifra oficial.
¿Hasta dónde podría llegar la deuda de Colombia? CARF prevé que la deuda neta alcanzará un récord del 61 por ciento de la producción en 2026. Sin un ajuste, advierte que la proporción podría alcanzar el 66,6 por ciento para 2027, acercándose al techo del 71 por ciento de la regla fiscal.
¿Quién tiene que arreglarlo? La reparación recae en gran medida en el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, que asumirá el cargo el 7 de agosto de 2026. El CARF dice que las medidas estructurales, que probablemente incluyan una reforma fiscal, no pueden retrasarse.
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