Economía
Hechos clave
—La ley. El presidente Luis Abinader firmó una reforma tributaria, la Ley 30-26, el 18 de junio.
—La tasa principal. Las empresas más grandes pagarán el treinta por ciento, frente al veintisiete, durante tres años.
—¿Quién paga? Golpea a empresas con ingresos superiores a mil millones de pesos, aproximadamente diecisiete millones de dólares, poco menos del uno por ciento de las empresas.
—Tecnología extranjera. Se aplica un nuevo impuesto del quince por ciento a los pagos en el extranjero de software, anuncios en línea y alojamiento de datos.
—El alivio. Las pequeñas empresas y los agricultores pierden los derechos de pago anticipado y una amnistía fiscal se extiende hasta fin de año.
—La justificación. El gobierno lo llama un amortiguador contra el impacto global causado por el temor al petróleo en Medio Oriente.
Una nueva ley tributaria de la República Dominicana ha elevado la tasa de las empresas más grandes del país al treinta por ciento y, por primera vez, grava el dinero que las empresas locales envían al extranjero a gigantes extranjeros del software y la publicidad.
República Dominicana promulga un impuesto del 30% a sus empresas más grandes. (Foto reproducción de Internet) El presidente de la nación caribeña, Luis Abinader, promulgó la reforma el 18 de junio después de que el Congreso la aprobara con un cronograma urgente. El gobierno lo plantea como un escudo contra las turbulencias globales y no como una simple apropiación fiscal.
Para un inversor externo, el titular es el tipo corporativo. El impuesto general de sociedades se mantiene en el veintisiete por ciento, pero las empresas más grandes pagarán temporalmente el treinta.
Esa banda superior tiene una duración de tres años y cubre los períodos impositivos de 2026, 2027 y 2028. Se aplica sólo a las empresas que ganan más de mil millones de pesos dominicanos al año, unos diecisiete millones de dólares, un grupo que el gobierno sitúa muy por debajo del uno por ciento de todas las empresas.
Por qué es importante la reforma fiscal de República Dominicana La reforma es el cambio impositivo más amplio del país en años, y afecta las tasas de las empresas, los ingresos personales, los impuestos sobre las transferencias bancarias e incluso los casinos. Llega después de que un intento anterior, más amplio, fracasara a finales de 2024 bajo la presión pública.
Esta vez el gobierno mantuvo el paquete limitado y evitó la medida más delicada de todas. Dejó el impuesto al valor agregado, el principal impuesto a las ventas del país, completamente intacto tanto en tasa como en alcance.
Otras acusaciones aumentaron en los márgenes. El impuesto sobre los cheques y las transferencias electrónicas aumenta ligeramente, el impuesto sobre los billetes de avión sube de veinte a treinta dólares, y los casinos y los juegos de azar se enfrentan a derechos más elevados.
La razón expuesta es defensiva. Los funcionarios presentaron la ley como una precaución contra las consecuencias de la reciente crisis de Medio Oriente, que amenazaba con mayores precios del petróleo e inflación para una economía dependiente de las importaciones.
Cómo llega el impuesto de República Dominicana a las empresas tecnológicas extranjeras La pieza más novedosa para las empresas globales es una nueva retención en origen. Las empresas dominicanas ahora deben retener el quince por ciento de los pagos que envían al extranjero por licencias de software, publicidad en línea y almacenamiento de datos.
En términos sencillos, el costo de comprar servicios en la nube o anuncios digitales de proveedores extranjeros acaba de aumentar. Es una señal pequeña pero reveladora de cómo los gobiernos están tratando de gravar la economía digital que fluye a través de sus fronteras.
La medida dominicana se ajusta a un patrón más amplio en toda la región, donde los países han estado buscando formas de captar ingresos de plataformas tecnológicas extranjeras que venden en sus mercados sin una presencia local. Para las empresas multinacionales de software y nube, es otro costo de hacer negocios en un mercado de rápido crecimiento.
La ley combina estos nuevos cargos con un alivio para los contribuyentes más pequeños. Las microempresas están exentas de pagos de impuestos por adelantado, los agricultores están exentos de anticipos y de un impuesto sobre los activos, y una amnistía temporal permite a los deudores liquidar sus atrasos con un descuento hasta fin de año.
Qué significa para los inversores La República Dominicana ha sido una de las estrellas del crecimiento de América Latina, y los críticos advierten que las tasas más altas son atractivas. Un grupo de expertos local argumentó que la banda del treinta por ciento empujaría al país al tercio inferior de las naciones en competitividad fiscal corporativa.
El telón de fondo es un presupuesto ajustado. El crecimiento se desaceleró hasta 2025 y el presupuesto de 2026 todavía apunta a un déficit de más del tres por ciento de la producción, lo que dejó al gobierno buscando ingresos sin asfixiar la recuperación.
La apuesta del gobierno es que un recargo temporal y con objetivos específicos compre estabilidad fiscal sin ahuyentar el dinero extranjero que ha estado fluyendo hacia el turismo y la energía. Ya sea que los inversionistas lo lean como prudencia o como una señal de advertencia, determinará la próxima ola de capital que ingrese a la isla.
Preguntas frecuentes ¿Qué hace la nueva ley tributaria de República Dominicana?
La Ley 30-26, firmada el 18 de junio, eleva la tasa corporativa al treinta por ciento para las empresas más grandes, manteniendo la tasa general en el veintisiete. También añade un nuevo impuesto a los pagos a proveedores de tecnología extranjeros y ofrece alivio a las pequeñas empresas.
¿Qué empresas pagan la tasa del treinta por ciento?
Sólo las empresas con ingresos anuales superiores a mil millones de pesos dominicanos, alrededor de diecisiete millones de dólares, pagan la tasa más alta. Eso es poco menos del uno por ciento de las empresas, y el recargo se aplica para los años fiscales 2026 a 2028.
¿La reforma aumentó el impuesto a las ventas?
No. El gobierno deliberadamente dejó el impuesto al valor agregado, conocido localmente como ITBIS, sin cambios tanto en su tasa como en su base, luego de que un intento de reforma más amplia en 2024 fracasara en medio de protestas públicas.
The Rio Times · Mapa de poder
Vea quién realmente tiene el poder en América Latina
Haga clic para abrir el mapa de energía →