La Academia Venezolana de Gastronomia entregó el martes los premios Tenedor de Oro 2025 en un acto que reivindicó la diversidad culinaria del país.
La institución presidida por Ivanova Decán Gambús otorgó el Gran Tenedor de Oro a la Harina PAN, marca que consolidó su estatus como símbolo de unión cultural.
La ceremonia, celebrada en la sede de Bodegas Pomar, Destacado por superar el enfoque centralista y reconocer talentos provenientes de distintos estados de Venezuela.
Frank Parada, figura del restaurante Dining Room en Valenciaobtuvo el premio al Mejor Chef en Ejercicio por su propuesta de alta cocina con insumos nacionales.
Por su parte, Daniel Verde recibió el galardón Armando Scannone por su trabajo con la despensa marina de La Guaira.
En el ámbito editorial, la obra Una arepa hecha postalde Ximena Montillaganó como Mejor publicación, mientras que el libro Panaderías caraqueñaseditado por el Iepanrecibió una mención especial por rescatar la herencia migratoria en la capital.
El libro editado por Iepan también fue reconocido en los Gourmand World Cookbook Award en 2025La gala también honró la constancia de productores regionales mediante menciones especiales.
La chocolatería Herencia Divina, los embutidos Giacomello, el Hato Las Caretas y las piezas de Cerámicas Miku completan el cuadro de honor.
El evento se cerró con la intervención de Miro Popicquien resaltó la importancia de mirar hacia las regiones para entender la gastronomía actual.
Tras el acto formal, los asistentes compartieron una muestra de productos locales que ratificó el vigor del sector alimentario nacional.
Adriana Acosta, gerente de la marca, recibió el galardón y validó el compromiso de la empresa tras seis décadas de presencia en el mercado | Foto PAN65 años de la harina PANLa distinción a PAN representó la primera ocasión en la que el jurado entregó su máximo reconocimiento a un producto específico en lugar de un consorcio o grupo empresarial.
Ivanova Decán sostuvo que el premio rindió homenaje al vínculo emocional que la marca comenzó entre los venezolanos y su territorio.
La académica enfatizó que harina de maiz precocida funciona como un conector cultural determinante para quienes residen fuera de las fronteras nacionales, con la arepa como protagonista.
Adriana Acosta, gerente de la marca, recibió el galardón y validó el compromiso de la empresa tras más de seis décadas de presencia en el mercado.
El jurado basó su decisión en la constancia de la calidad del producto y en su papel como estándar de la gastronomía venezolana en el mundo.
Con este triunfo, el PAN consolidó su lugar como el corazón de la mesa nacional y símbolo de identidad global.