Debido a las persistentes lluvias e inundaciones registradas en municipios de Santa Cruz, los productores denunciaron una atención tardía a las emergencias, por lo que hasta la fecha, existen pérdidas de al menos 20.000 hectáreas de soja en la región.
El productor de soja Eliazer Arellano del Norte Integrado, cuestionó que las autoridades de la Gobernación cruceña recién descubrieron cuando el problema ya estaba presente y no se realizó un trabajo preventivo.
“Estamos bien preocupados, las lluvias nos han caído 300 milímetros, se nos han deshecho los puentes, el río ya se ha hecho otro cauce, estamos en la zona norte de Hardeman y lo triste, que cuando ya el problema llega, ahí recién aparecen las autoridades. Siempre hemos venido diciendo a las autoridades, sobre los desbordes de los ríos, Piraí, Río Grande, siempre se nos entra y se nos fregan los productos”, lamentó.
En esa línea, acotó que el sector productivo atraviesa una situación crítica debido a las lluvias e inundaciones que afectarán los cultivos, más de 20.000 hectáreas de soja se han perdido, además de alrededor de 400 toneladas de producción, lo que representa un fuerte golpe para los productores de la región. Asimismo, lamentó que muchas familias hayan quedado sin nada a causa de los daños provocados por el agua.
“A el gobierno no le interesa, las autoridades no le interesan, diputados, senadores, no le interesa, alcaldes, concejales, no interesa le interesa sinceramente al sector productivo. Es triste. Muchas familias se están perdiendo más de 20.000 hectáreas en soja, ya el agua se desbordó, se entró a la soja, peor con nuestra soja barata”, dijo.
ABAPÓ REALIZA PROTESTAS
Con la finalidad de exigir atención urgente a las familias afectadas por las intensas lluvias registradas desde el 12 de marzo, pobladores de la localidad de Abapó, en el municipio cruceño de Cabezas, instalen un punto de bloqueo en la Ruta Internacional N° 9, que conecta Santa Cruz con Argentina, como medida de presión.
De acuerdo con los vecinos y el Comité de Emergencia de Abapó, al menos 100 familias resultaron damnificadas por las inundaciones. Varias viviendas sufrieron daños y muchas personas perdieron sus pertenencias, quedando incluso únicamente con la ropa que llevaban puesta. Además, distintos sectores de la localidad quedaron sin servicios básicos, como energía eléctrica y agua potable. Sin embargo, las autoridades sostuvieron una reunión con el gobernador Luis Fernando Camacho y el COED para tratar de llegar a un acuerdo y que la medida se levante.