DENUNCIA. El ministro de Desarrollo Productivo calificó a la empresa como un “pulpo de la corrupción” y denunció que generó una maquinaria de proveedores y un gran daño económico al Estado.
El ministro interino de Desarrollo Productivo, Óscar Justiniano, informó que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) subsidiaba por encima del 80% el costo de los insumos entregados a los panificadores y generó “una maquinaria” de proveedores, generando un daño económico.
La empresa estatal se encuentra actualmente intervenida tras detectarse “una presunta red de corrupción”. “Se hicieron cambios dentro del subsidio de la harina, involucraron después otros elementos que son básicos; por ejemplo, la manteca, levadura, azúcar como parte del subsidio, pero a niveles bastante importantes de subsidio, subsidiando arriba del 80% a más”, dijo en Red Uno.
Justiniano agregó que, si bien este nivel de subsidio “no es, necesariamente, un acto de corrupción”, se detectó que personas inescrupulosas crearon “toda una maquinaria” de provisión de esos insumos a la empresa, generando un daño económico.
Se vendía a Emapa a más de Bs 400 el quintal (qq) de harina y se entregaba este producto a los panificadores en cerca de Bs 109. “Entonces, ese circuito de vender caro (a Emapa) y comprar barato terminaba generando un daño económico extremadamente grande y un boquete que ha creado al país”, advirtió la autoridad; a tiempo de sostener que este era el ´modus operandi´ que se hizo en muchos productos que Emapa subsidiaba.
“Todo lo que han hecho en Emapa es jugar con la necesidad del pueblo y la viabilidad de la producción y con el hambre de la población”, cuestionó Justiniano.
Añadió que la presunta red de corrupción en la empresa “está ya plenamente identificada”; Sin embargo, se continúa con la auditoria forense, pues “no es el único circuito que se ha detectado”.
PULPO DE LA CORRUPCIÓN A su vez, Justiniano aseguró también que Emapa era un “gran pulpo de corrupción” porque creaba asociaciones, proveedores y beneficiarios fantasmas.
“Emapa era un gran pulpo de corrupción, del cual sus tentáculos llegaban para poder generar actos que estaban relacionados íntimamente con la corrupción”, dijo.
Denunció que la entidad creó asociaciones, proveedores y beneficiarios fantasmas para recibir subsidios, ingresar productos más caros y seguir generando “actos circulares de corrupción”.