{"id":96311,"date":"2026-07-27T08:16:11","date_gmt":"2026-07-27T11:16:11","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/27\/juan-pablo-dos-santos-inspira-y-apoya-a-sobrevivientes-amputados-tras-los-terremotos-la-protesis-no-te-salva-la-decision-si\/"},"modified":"2026-07-27T08:16:11","modified_gmt":"2026-07-27T11:16:11","slug":"juan-pablo-dos-santos-inspira-y-apoya-a-sobrevivientes-amputados-tras-los-terremotos-la-protesis-no-te-salva-la-decision-si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/27\/juan-pablo-dos-santos-inspira-y-apoya-a-sobrevivientes-amputados-tras-los-terremotos-la-protesis-no-te-salva-la-decision-si\/","title":{"rendered":"Juan Pablo Dos Santos inspira y apoya a sobrevivientes amputados tras los terremotos: La pr\u00f3tesis no te salva; la decisi\u00f3n, s\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>Cientos. \u00bfMillas? Eso es lo que hay del otro lado de un n\u00famero que todav\u00eda nadie ha terminado de contar: los amputados del terremoto del 24 de junio.<\/p>\n<p>Personas que sobrevivieron al derrumbe y despertaron en una cama de hospital sin un brazo, sin una pierna, sin un pie. Que tienen que decidir ahora, con lo que son, qu\u00e9 hacen con el resto de sus vidas.<\/p>\n<p>Juan Pablo Dos Santos tambi\u00e9n se hizo esa pregunta a los 22 a\u00f1os, desde una cama de terapia intensiva, despu\u00e9s de que un accidente de tr\u00e1nsito en Caracas le arrancara las dos piernas.<\/p>\n<p>La respuesta, tiempo despu\u00e9s, lo llev\u00f3 al Marat\u00f3n de Nueva York, a la Fashion Week, a los hospitales de La Guaira.<\/p>\n<p>Hoy tiene una nueva misi\u00f3n. Otra respuesta.<\/p>\n<p>Juan Pablo Dos Santos tiene 27 a\u00f1os, dos pr\u00f3tesis electr\u00f3nicas y cuarenta visitas a hospitales, de cama en cama, apoyando a los amputados del terremoto del 24 de junio | Foto Ezequiel Car\u00edasLa segunda crisisEl doble terremoto ocurrido en Venezuela hace apenas un mes se mide en muertos, en edificios ca\u00eddos, en familias desplazadas.<\/p>\n<p>Esos n\u00fameros existen, aunque sean imprecisos: m\u00e1s de 5.000 fallecidos, 7.000 personas rescatadas, seg\u00fan cifras oficiales Pero hay otro n\u00famero que no ha sido cuantificado: el de personas que sobrevivieron y perdieron, en el proceso, un brazo, una pierna, un pie.<\/p>\n<p>Las lesiones por aplastamiento \u2014las que producen el peso de toneladas de concreto sobre un cuerpo humano\u2014 tienen una consecuencia espec\u00edfica que la medicina llama amputaci\u00f3n. Y una amputaci\u00f3n es, posiblemente, el comienzo de una segunda vida que exige recursos, dispositivos, acompa\u00f1amiento y tiempo.<\/p>\n<p>Una pr\u00f3tesis es la diferencia abismal entre la autonom\u00eda y la dependencia total | Foto Ezequiel Car\u00edasLo primero que hay que entender es que una pr\u00f3tesis no es un accesorio. Es la diferencia entre caminar y no hacerlo. Entre trabajar y no trabajar. Entre la dependencia total y la autonom\u00eda posible.<\/p>\n<p>En Venezuela, donde el acceso a dispositivos m\u00e9dicos especializados era limitado incluso antes del terremoto, la urgencia de cientos de personas que los necesitan configurar una crisis de segundo nivel que ocurre en silencio, lejos de las c\u00e1maras, en habitaciones de hospital sin visita.<\/p>\n<p>Juan Pablo Dos Santos lleva semanas visitando esas habitaciones. Alrededor de 50 pacientes. Uno a uno. Amputados, adultos y ni\u00f1os, que despiertan en camas sin saber bien a\u00fan lo que les ocurri\u00f3. Todos se preguntan lo mismo: c\u00f3mo sigo.<\/p>\n<p>En un galp\u00f3n industrial en Catia, Eduardo D\u00e1maso lidera un equipo que tiene treinta a\u00f1os activo y m\u00e1s de cuatro mil casos de \u00e9xito | Foto Ezequiel Car\u00edasEl Galp\u00f3n de CatiaQuien entra por primera vez a Ortoprot\u00e9cnica no sabe exactamente d\u00f3nde lleg\u00f3. El galp\u00f3n ubicado en Catia tiene herramientas, yeso, moldes, m\u00e1quinas de ejercicios. Hay cuchillos, serruchos, m\u00e1quinas industriales que cortan y dan forma.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fibra de carbono y materiales importados de Alemania, Francia, Jap\u00f3n, Estados Unidos, Brasil. Y hay sillas de ruedas a medio ensamblar y pr\u00f3tesis en distintas etapas de fabricaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Parece una ferreter\u00eda industrial. Pero entre esas m\u00e1quinas, entre ese olor a pl\u00e1stico caliente y material trabajado, hay personas que llegaron sin extremidades y salieron caminando.<\/p>\n<p>Y no es solo aquel espacio productivo lo que llama la atenci\u00f3n. Es lo que habita dentro: amputados en proceso de rehabilitaci\u00f3n junto a especialistas que trabajan en silencio, que miden, cortan, ajustan, prueban. Un universo donde la urgencia t\u00e9cnica y la humana comparten el mismo metro cuadrado.<\/p>\n<p>La ayuda no debe ser el impulso de un solo d\u00eda, sino un compromiso constante con la vida.Fotos Ezequiel Car\u00edasEduardo D\u00e1maso lleva m\u00e1s de treinta a\u00f1os al frente de Ortoprotecnica.<\/p>\n<p>A los 19 a\u00f1os, sin que su madre lo supiera, obtuvo una suplencia en el hospital P\u00e9rez Carre\u00f1o, donde ella trabajaba en el \u00e1rea de rehabilitaci\u00f3n. Entr\u00f3 arreglando pocetas y lavamanos. Sali\u00f3 como jefe del departamento ortop\u00e9dico.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando vi que pod\u00eda ayudar a las personas y que me gustaba el hecho de que todo fuese manual&#8221;, dice, &#8220;me fui dedicando y ah\u00ed logr\u00e9 mi meta&#8221;.<\/p>\n<p>Su primera pr\u00f3tesis fue para un general de 70 a\u00f1os.trasplantado renal, famoso por ser parte del equipo que dise\u00f1\u00f3 el Hospital Militar. Alta complejidad, escenario casi imposible. El hombre volvi\u00f3 a caminar.<\/p>\n<p>Ese resultado fue suficiente para que Eduardo D\u00e1maso no se detuviera. Desde entonces ha atendido 4.000 casos en 30 a\u00f1os. Una familia, dice, no una empresa.<\/p>\n<p>Con diez personas en el equipo, el taller tiene capacidad para atender entre cuatro y ocho pacientes por d\u00eda. Los materiales importados, pies, tubos, rodillas, se ensamblan con mano de obra venezolana.<\/p>\n<p>El rango de precios es amplio, desde 3.000 hasta 80.000 d\u00f3lares, seg\u00fan el nivel de amputaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda. \u201cGanamos lo que puede mantener la ortopedia, pero tratamos de no encarecer las pr\u00f3tesis para ayudar a la mayor cantidad de gente\u201d, dice D\u00e1maso.<\/p>\n<p>Lejos de la percepci\u00f3n de que en el pa\u00eds no existen recursos tecnol\u00f3gicos, este taller combina materiales importados de primer nivel con mano de obra estrictamente venezolana. En la foto, Eduardo D\u00e1masoLa referencia de Ortoprotecnica no viene de la publicidad. \u201cEl boca a boca con pacientes ha sido nuestra \u00fanica campa\u00f1a\u201d, dice D\u00e1maso. \u201cEllos son nuestro mayor logro\u201d.<\/p>\n<p>La empresa, hace cinco a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el mayor donante de pr\u00f3tesis de la Fundaci\u00f3n Juan Pablo Dos Santos..<\/p>\n<p>Juan Pablo Dos Santos sabe lo que es despertar sin respuestas, y hoy se encarga de transformar esa tragedia en una causa de vida | Foto Ezequiel Car\u00edasPerdi\u00f3 las piernas, pero encontr\u00f3 su camino.El 8 de septiembre de 2019, un autom\u00f3vil en el que viajaba Juan Pablo Dos Santos choc\u00f3 contra la defensa met\u00e1lica de una autopista en Caracas. El impacto le destruy\u00f3 ambas piernas. Ten\u00eda 22 a\u00f1os. Despert\u00f3 tres d\u00edas despu\u00e9s en terapia intensiva.<\/p>\n<p>&#8220;Yo tambi\u00e9n estuve acostado en una cama pensando que se me acababa la vida. Yo tambi\u00e9n estuve ah\u00ed sin recursos, volteando a ver mi familia para preguntarles qu\u00e9 hacemos ahora&#8221;.<\/p>\n<p>Hoy es modelo y conferencista motivacional con giras nacionales e internacionales. En 2025 construy\u00f3 el Marat\u00f3n de Nueva York en m\u00e1s de quince horas, un recorrido que en un solo acto resum\u00eda todo lo que lleva a\u00f1os repiti\u00e9ndole a otros.: que el l\u00edmite no es el cuerpo sino la decisi\u00f3n. Particip\u00f3 en la Semana de la Moda de Nueva York. Construy\u00f3 una fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus pr\u00f3tesis actuales son de primer nivel: la rodilla izquierda es electr\u00f3nica, con dos d\u00edas de autonom\u00eda, dise\u00f1ada para mejorar la estabilidad y reducir el esfuerzo f\u00edsico. Una tecnolog\u00eda que existe. Que funciona. Que en Venezuela se fabrica e instala.<\/p>\n<p>&#8220;Ten\u00eda la falsa creencia de que aqu\u00ed no iba a encontrar un lugar bueno para hacer pr\u00f3tesis&#8221;, confiesa. Cuando conoci\u00f3 a Eduardo D\u00e1maso lleg\u00f3 con desconfianza. &#8220;Me di la oportunidad de indagar en lo que hac\u00edan, en las m\u00e1quinas que ten\u00edan. Es una ortopedia de primer nivel. Mano de obra venezolana. Nuestra gente trabajando&#8221;.<\/p>\n<p>Imparables es el nombre de su campa\u00f1a, el lema que Dos Santos lleva estampado en el pecho en cada carrera que disputa. &#8220;Lo que podemos llegar a ser cada uno de nosotros cuando nos marcamos un objetivo y estamos dispuestos a pagar el precio que tiene ese objetivo. No importa qu\u00e9 tan lento somos, no importa el ritmo. Lo importante es que no dejamos de intentarlo&#8221;.<\/p>\n<p>Aplicar eso al 24 de junio es otra dimensi\u00f3n, reconoce. Porque los amputados del terremoto enfrentan varios dolores al mismo tiempo. El cuerpo que ya no es el mismo. El hogar que ya no existe. La familia, en algunos casos, tampoco est\u00e1.<\/p>\n<p>Desde pr\u00f3tesis mec\u00e1nicas hasta componentes con tecnolog\u00eda avanzada, en Ortoprotecnica se fabrican las herramientas que permiten que un cuerpo amputado vuelva a moverse | Foto Ezequiel Car\u00edas&#8221;Son privilegiados de seguir con vida&#8221;, dice. &#8220;Son un milagro que renaci\u00f3 debajo de los escombros. Son el mensaje que necesita Venezuela para reconstruirse&#8221;.<\/p>\n<p>En los hospitales hay algo que lo sorprende. El venezolano que pierde todo y encuentra cosas que agradecer. El que cuenta un chiste desde la cama antes de que terminen de curarle la herida. \u201cCuando el ser humano conecta con la gratitud, enmarca su vida en las posibilidades. Y esa es la resiliencia que tenemos como pa\u00eds. Hoy m\u00e1s que nunca tenemos que mantenerla y abrazar esa esencia.\u201d.<\/p>\n<p>ABC de las pr\u00f3tesisPara comprender qu\u00e9 necesitan los amputados del terremoto, Eduardo D\u00e1maso explica desde la anatom\u00eda del problema.<\/p>\n<p>Una amputaci\u00f3n transtibialpor ejemplo, \u2014por debajo de la rodilla, el tipo m\u00e1s frecuente entre los sobrevivientes\u2014 conserva la articulaci\u00f3n de la rodilla y permite un proceso de rehabilitaci\u00f3n relativamente m\u00e1s accesible. una transfemoral \u2014por encima\u2014 requiere rodilla prot\u00e9sica, mayor complejidad t\u00e9cnica, mayor costo. Una desarticulacion de cadera \u2014la p\u00e9rdida de toda la pierna m\u00e1s parte de la pelvis\u2014 es el escenario m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p>Cada nivel exige una pr\u00f3tesis distinta, materiales espec\u00edficos, tiempo de fabricaci\u00f3n propio y proceso de adaptaci\u00f3n diferente.<\/p>\n<p>El taller es el mayor aliado estrat\u00e9gico de la Fundaci\u00f3n Juan Pablo Dos Santos, demostrando la alta capacidad t\u00e9cnica del talento nacional | Foto Ezequiel Car\u00edasLos materiales importan m\u00e1s de lo que parece. Hay pl\u00e1sticos dise\u00f1ados espec\u00edficamente para el contacto con la piel humana: no irritan, no generan ampollas, permiten que la piel respire.<\/p>\n<p>Hay resinas industriales \u2014de carros, de lanchas\u2014 que son t\u00f3xicas para el cuerpo humano y que, sin embargo, algunas personas terminan usando por costo. &#8220;Queremos garantizar la salud y la comodidad del paciente. Eso es lo primero&#8221;, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>La fibra de carbono, que se adapta con precisi\u00f3n al cuerpo, es el est\u00e1ndar que Ortoprot\u00e9cnica prioriza cuando es posible.<\/p>\n<p>Hay pr\u00f3tesis mec\u00e1nicas \u2014que funcionan con mecanismos de resorte y palanca\u2014 y hay pr\u00f3tesis con microchips y procesadores el\u00e9ctricos. \u201cCon todas puedes caminar\u201ddestaca D\u00e1maso.<\/p>\n<p>\u201cUno ofrece la mejor opci\u00f3n al paciente despu\u00e9s de una evaluaci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y, por supuesto, econ\u00f3mica\u201d. Hay para todo el mundo, insiste. Depende de lo que pueda pagar.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de un pa\u00eds no solo se mide en paredes levantadas, sino en la dignidad devuelta a quienes vuelven a ponerse de pie | Foto Ezequiel Car\u00edasFondo Humanitario 77: fe sin fronterasPara que la oportunidad (una ortopedia en Catia, un hombre que fabric\u00f3 4.000 pr\u00f3tesis, un conferencista que conoce el dolor desde adentro) llegara a los amputados del terremoto, hizo falta construir una alianza con m\u00fasculo institucional.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n CIREC de Colombiacon m\u00e1s de 50 a\u00f1os de trayectoria en rehabilitaci\u00f3n integral, se uni\u00f3 a la Fundaci\u00f3n Juan Pablo Dos Santos y al Hospital Ortop\u00e9dico Infantil \u2014que lleva 80 a\u00f1os operando en Venezuela\u2014 para crear el Fondo Humanitario 77: fe sin fronteras. A ellos se suma fundaprocura, con 35 a\u00f1os trabajando en rehabilitaci\u00f3n y movilidad para personas en silla de ruedas.<\/p>\n<p>\u00bfEntregar una pr\u00f3tesis, cerrar el expediente y listo? No. El fondo naci\u00f3 con un modelo sostenible para garantizar mantenimiento, terapias y seguimiento continuo a cada paciente durante todas las etapas de su vida.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestro compromiso no termina cuando entregamos una pr\u00f3tesis&#8221;, destaca Dos Santos. &#8220;Estamos construyendo un proyecto sostenible en el tiempo&#8221;. La meta es crear un centro de rehabilitaci\u00f3n especializado en Venezuela.<\/p>\n<p>Como capital semilla, la Fundaci\u00f3n CIREC destin\u00f3 el equivalente a 277.000 d\u00f3lares. La meta total es alcanzar dos millones. Al momento de la entrevista, el fondo supera los 320.000 d\u00f3lares recaudados. Para los pacientes que a\u00fan no han registrado sus necesidades, existe una plataforma activa: fundacioncirec.org\/fondo-humanitario-77. El equipo m\u00e9dico eval\u00faa cada caso.<\/p>\n<p>Juan Pablo Dos Santos da la respuesta m\u00e1s inesperada cuando le preguntan qu\u00e9 cree que ha dejado sin decir hasta hoy. &#8220;Que no se olviden y que traten de ver lo que pas\u00f3 en el pa\u00eds como Netflix. Que Venezuela, que La Guaira, sea la suscripci\u00f3n que vas a pagar mensualmente. Abraza un pedacito de mundo que quieres salvar. El m\u00edo son las pr\u00f3tesis y los ni\u00f1os que han perdido sus miembros&#8221;.<\/p>\n<p>No pide grandes gestos. Pide consistencia. Pide que el 1% o el 2% de los ingresos encuentre un destino. Que alguien vaya un s\u00e1bado a pasar un rato con un ni\u00f1o que no tiene compa\u00f1\u00eda. Que la ayuda no sea un impulso de un d\u00eda sino una decisi\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda se fabrica en casa y la solidaridad se organiza para que ning\u00fan venezolano camine solo | Foto Ezequiel Car\u00edasEn el galp\u00f3n de Catia, entre m\u00e1quinas y moldes de yeso y fibra de carbono, Eduardo D\u00e1maso trabaja en lo que lleva treinta a\u00f1os haciendo: devolver el movimiento a quien lo perdi\u00f3.<\/p>\n<p>Afuera, en los hospitales de La Guaira y Caracas, Juan Pablo Dos Santos visita a pacientes en casa. Escucha. Acompa\u00f1a. Recuerda qui\u00e9n fue \u00e9l en una cama.<\/p>\n<p>La crisis silenciosa de los amputados del terremoto no tiene el mismo dramatismo fotog\u00e9nico de los escombros. No producir tantas im\u00e1genes que circulen en redes. Pero s\u00ed lanza una pregunta que cada uno de esos pacientes se hace desde su cama con la misma urgencia: \u00bfY ahora qu\u00e9 hago?<\/p>\n<p>Hay una respuesta. Se fabrica con manos venezolanas en un galp\u00f3n en Catia. Y hay una alianza de instituciones con d\u00e9cadas de historia trabajando para que el precio no sea el que decida qui\u00e9n vuelve a ponerse de pie..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cientos. \u00bfMillas? Eso es lo que hay del otro lado de un n\u00famero que todav\u00eda nadie ha terminado de contar: los amputados del terremoto del 24 de junio. Personas que sobrevivieron al derrumbe y despertaron en una cama de hospital sin un brazo, sin una pierna, sin un pie. 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