{"id":95569,"date":"2026-07-25T12:18:13","date_gmt":"2026-07-25T15:18:13","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/25\/he-perdido-a-26-familiares-y-no-llorare-hasta-que-encuentre-los-restos-de-todos-los-venezolanos-que-aun-buscan-entre-los-escombros-un-mes-despues-de-los-terremotos\/"},"modified":"2026-07-25T12:18:13","modified_gmt":"2026-07-25T15:18:13","slug":"he-perdido-a-26-familiares-y-no-llorare-hasta-que-encuentre-los-restos-de-todos-los-venezolanos-que-aun-buscan-entre-los-escombros-un-mes-despues-de-los-terremotos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/25\/he-perdido-a-26-familiares-y-no-llorare-hasta-que-encuentre-los-restos-de-todos-los-venezolanos-que-aun-buscan-entre-los-escombros-un-mes-despues-de-los-terremotos\/","title":{"rendered":"\u201cHe perdido a 26 familiares y no llorar\u00e9 hasta que encuentre los restos de todos\u201d: los venezolanos que a\u00fan buscan entre los escombros un mes despu\u00e9s de los terremotos"},"content":{"rendered":"<p>El peor d\u00eda de la vida de V\u00edctor Calder\u00f3n, hace exactamente un mes, transcurri\u00f3 mientras estaba en alto mar.<\/p>\n<p>Cuando dos potentes terremotos devastaron la costa norte de Venezuela, el pescador de 49 a\u00f1os llevaba 18 d\u00edas en un barco, y le inform\u00f3 por radio que el edificio en el que viv\u00eda con su familia se hab\u00eda derrumbado.<\/p>\n<p>Cuando regres\u00f3 a la orilla, se encontr\u00f3 con que 26 miembros de su familia hab\u00edan desaparecido.<\/p>\n<p>Entre ellos se encuentran sus hermanas, sobrinos, sobrinos-nietos y nueve primos. Sus edades oscilaban entre los 2 y los setenta y tantos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEs algo terrible, terrible\u201d, dice mientras se esfuerza por encontrar las palabras.<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda no he llorado por ellos, no hasta que encuentre a los \u00faltimos que faltan\u201d, a\u00f1ade con estoicismo.<\/p>\n<p>Toda la familia de V\u00edctor viv\u00eda en un complejo de viviendas p\u00fablicas conocido como OPPE 26 ubicado en Caraballeda, la localidad del estado de La Guaira que es considerada la zona cero de la tragedia.<\/p>\n<p>Afortunadamente, su hija y su nieta sobrevivieron. Su familia, ahora muy reducida, vive en una tienda de campa\u00f1a en un campo de golf.<\/p>\n<p>Im\u00e1genes falsas\u201cEsto es desgarrador\u201dUn mes despu\u00e9s del desastre, muchos como V\u00edctor siguen buscando y encontrando a sus seres queridos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un recuento actualizado casi a diario por el gobierno, se ha confirmado la muerte de m\u00e1s de 5.300 personas. M\u00e1s de 16.500 resultaron heridas en los terremotos.<\/p>\n<p>El gobierno no ha especificado cu\u00e1ntas personas siguen desaparecidas, pero se estima que la cifra asciende a decenas de millas.<\/p>\n<p>Al atardecer, mientras el sol empezaba a ocultarse, en OPPE26 se recuperaron tres cuerpos de entre las barras de refuerzo y los escombros, entre ellos el de una ni\u00f1a de 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su padre, sollozando desconsoladamente, finalmente pudo llorar su p\u00e9rdida tras el fin de su desesperada b\u00fasqueda de un mes.<\/p>\n<p>Los rescatistas dejaron de trabajar o rezaron mientras el cuerpo de la ni\u00f1a era retirado con delicadeza envuelto en una lona de pl\u00e1stico negro; los aullidos de su padre perforaban el aire y ahogaban el sonido de la maquinaria pesada que trabajaba cerca.<\/p>\n<p>\u201cEsto es desgarrador\u201d, dice Magin Hern\u00e1ndez, miembro de otro equipo de b\u00fasqueda, entre sollozos. \u201cPara los rescatistas, las familias, los amigos; es realmente devastador\u201d.<\/p>\n<p>Se ha confirmado la muerte de m\u00e1s de 5.300 personas en los terremotos, pero el gobierno no ha proporcionado una cifra oficial de los desaparecidos | Federico Parra\/AFP v\u00eda Getty Images\u00bfHubo negligencia?Para la mayor\u00eda de los sobrevivientes y familiares de las v\u00edctimas, el dolor devastador se combina tambi\u00e9n con una profunda y creciente sensaci\u00f3n de ira hacia las autoridades.<\/p>\n<p>El resentimiento es palpable. Casi todos con quienes habitan en el complejo de viviendas en Caraballeda hacen las mismas preguntas:<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pudieron derrumbar diez de los doce bloques de viviendas? \u00bfAcaso los planos de construcci\u00f3n eran defectuosos, se escatimaron recursos o se utilizaron materiales inadecuados? \u00bfExisten pruebas de negligencia?<\/p>\n<p>Le plante\u00e9 algunas de esas preguntas al ministro de Obras P\u00fablicas, Juan Jos\u00e9 Ram\u00edrez, durante su visita al lugar.<\/p>\n<p>Insisti\u00f3 en que los edificios estaban en buen estado, y a\u00f1adi\u00f3 que ninguna naci\u00f3n habr\u00eda podido hacer frente a la magnitud del desastre.<\/p>\n<p>\u201cNo se trat\u00f3 de un solo terremoto, sino de dos casi simult\u00e1neos, ambos movi\u00e9ndose en direcciones diferentes\u201d, argument\u00f3 el ministro.<\/p>\n<p>\u201cA nuestro alrededor se puede ver que tanto edificios p\u00fablicos como privados han sido derribados\u201d, dijo, se\u00f1alando al otro lado de la calle otros bloques de apartamentos destruidos.<\/p>\n<p>\u201cEl terremoto no hizo distinci\u00f3n entre los dos\u201d.<\/p>\n<p>El ministro de Obras P\u00fablicas, Juan Jos\u00e9 Ram\u00edrez, ha respondido a las acusaciones de negligenciaUna b\u00fasqueda solitariaEn uno de los edificios privados derruidos en la localidad costera de Catia La Mar, tuvo lugar un rescate ins\u00f3lito ocho d\u00edas despu\u00e9s de los terremotos.<\/p>\n<p>De debajo de las losas de hormig\u00f3n, un guardia de seguridad, Hern\u00e1n Gil, fue rescatado con vida de un parqueadero subterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Las escenas de j\u00fabilo levantaron brevemente el \u00e1nimo de Venezuela.<\/p>\n<p>Hoy, Laura Barrios contin\u00faa buscando en el mismo edificio a su cu\u00f1ado, cuyo cuerpo permanece atrapado en el mismo parqueadero.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los equipos internacionales que se movilizaron para ayudar a Gil ya regresaron a sus casas, e incluso la excavadora que estaba retirando los escombros inestables fue enviada a otro lugar.<\/p>\n<p>La noticia de que la familia de Laura ha vuelto a buscar por su cuenta lleg\u00f3 un d\u00eda despu\u00e9s de que encontraran los cuerpos de su cu\u00f1ada y de los ni\u00f1os, de 10 y 3 a\u00f1os, acurrucados juntos en su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl otro d\u00eda fue el D\u00eda del Ni\u00f1o en Venezuela\u201d, dice Laura entre sollozos. &#8220;Pero no tenemos hijos a quienes celebran. Los nuestros ya no est\u00e1n&#8221;.<\/p>\n<p>Est\u00e1 furiosa con las autoridades por su lenta reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dice que la noticia de que la maquinaria pesada se retira cuando su familia todav\u00eda la necesita le ha quitado las ganas de luchar.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podemos decir que estos escombros no nos dicen ya?\u201d, pregunta, contemplando la devastaci\u00f3n que nos rodea.<\/p>\n<p>&#8220;Camisetas perdidas, cubiertos sin usar, vajillas, juguetes. Vidas enteras, desaparecidas en tan solo 39 segundos&#8221;.<\/p>\n<p>Laura Barrios contin\u00faa buscando los restos de su cu\u00f1adoIncertidumbre y esperanzaEn la fila para recibir una comida caliente en la World Central Kitchen, una de las agencias humanitarias con sede en Estados Unidos que operan en Catia La Mar, la gente muestra el caracter\u00edstico buen humor venezolano ante una adversidad mayor de la que la mayor\u00eda jam\u00e1s haya conocido.<\/p>\n<p>Si bien la gente necesita comida y agua embotellada, tambi\u00e9n agradece una sonrisa o un abrazo, gestos de bondad humana y compa\u00f1erismo.<\/p>\n<p>Entre tanto, regresan a las tiendas de campa\u00f1a de nailon baratas, instaladas en la acera, que ser\u00e1n sus hogares temporales en un futuro previsible.<\/p>\n<p>Esta semana, el gobierno de Delcy Rodr\u00edguez don\u00f3 200 viviendas a familias afectadas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la necesidad total podr\u00eda ser cien veces mayor. La reconstrucci\u00f3n llevar\u00e1 a\u00f1os y millas de millones de d\u00f3lares en inversi\u00f3n; el Banco Mundial ha estimado que los dos terremotos causaron da\u00f1os por valor de US$ 19.600 millones.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez jur\u00f3 el cargo de presidenta interina en enero, d\u00edas despu\u00e9s de que las fuerzas estadounidenses detuvieran al l\u00edder venezolano Nicol\u00e1s Maduro y lo llevaran a Nueva York para ser juzgado por cargos de \u201cnarcoterrorismo\u201d.<\/p>\n<p>Si bien cuenta con el respaldo de la administraci\u00f3n del presidente Donald Trump, es Washington quien controla la industria petrolera de Venezuela, la principal fuente de ingresos de este pa\u00eds rico en petr\u00f3leo, por lo que no est\u00e1 nada claro c\u00f3mo se desarrollar\u00e1 la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los equipos internacionales que vinieron a ayudar ya se han marchado, dejando a la gente obligada a buscar a sus familiares por su cuenta | Federico Parra\/AFP v\u00eda Getty ImagesMuchos de los que viv\u00edan en tiendas de campa\u00f1a resid\u00edan en Playa Pirata, un peque\u00f1o tramo de playa que estaba repleto de visitantes durante el d\u00eda festivo en que ocurrieron los terremotos.<\/p>\n<p>Observaron con desesperaci\u00f3n c\u00f3mo sus casas se derrumbaban ante sus ojos y corrieron hacia sus apartamentos para intentar salvar a los familiares y mascotas atrapadas en el interior.<\/p>\n<p>Las suyas son solo algunas de las millas de historias de horror que los venezolanos a\u00fan luchan por comprender y que han dejado una huella imborrable en una naci\u00f3n mal preparada para afrontarlas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peor d\u00eda de la vida de V\u00edctor Calder\u00f3n, hace exactamente un mes, transcurri\u00f3 mientras estaba en alto mar. 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