{"id":92848,"date":"2026-07-20T05:26:23","date_gmt":"2026-07-20T08:26:23","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/20\/barranquilla-le-gano-la-guerra-a-los-arroyos-la-historia-despues-de-117-fallecidos-una-inversion-multimillonaria-y-una-transformacion-de-la-ciudad\/"},"modified":"2026-07-20T05:26:23","modified_gmt":"2026-07-20T08:26:23","slug":"barranquilla-le-gano-la-guerra-a-los-arroyos-la-historia-despues-de-117-fallecidos-una-inversion-multimillonaria-y-una-transformacion-de-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/20\/barranquilla-le-gano-la-guerra-a-los-arroyos-la-historia-despues-de-117-fallecidos-una-inversion-multimillonaria-y-una-transformacion-de-la-ciudad\/","title":{"rendered":"\u00bfBarranquilla le gan\u00f3 la guerra a los arroyos? La historia despu\u00e9s de 117 fallecidos, una inversi\u00f3n multimillonaria y una transformaci\u00f3n de la ciudad"},"content":{"rendered":"<p>Noticia<\/p>\n<p>EL TIEMPO consult\u00f3 a distintos expertos, entidades e hizo un escaneo hist\u00f3rico por la problem\u00e1tica de esta capital y obtuvo una importante conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante todo el fen\u00f3meno de La Ni\u00f1a o lluvias ocasionales era, frente a cada tragedia o damnificaci\u00f3n, la &#8216;Barranquilla de los arroyos&#8217;.  Foto: Archivo\/EL TIEMPO<\/p>\n<p>20.07.2026 00:01 Actualizado: 20.07.2026 00:01 <\/p>\n<p>       &#8216;lucho torres&#8217;, el c\u00e9lebre comico barranquilleropopulariz\u00f3 en la d\u00e9cada de los 2000 una frase que magnificaba socialmente la problem\u00e1tico de las escorrent\u00edas en la capital del Atl\u00e1ntico: \u201cen Barranquillael \u00fanico arroyo que no se lleva a la gente es el Joe\u201d. De manera jocosa, sagaz y original, el se\u00f1or Torres sintetiz\u00f3 una discusi\u00f3n de 100 a\u00f1os de historia en la ciudad.<\/p>\n<p>  LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p>En ese tiempo, Barranquilla se detuvo cuando llovia. No hab\u00eda paraguas ni impermeable que retara a un aguacero en el siglo XX o inicios del XXI: las clases se suspendieronlos trabajadores quedaban atrapados en sus oficinas, los autobuses se deten\u00edan y millas de personas esperaban a que &#8216;baje el agua&#8217; para intentar regresar a casa.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del chiste que abri\u00f3 esta nota, hab\u00eda una realidad contundente. Durante d\u00e9cadas, los arroyos cobraron vidas, arrastraron veh\u00edculos, partieron la ciudad en dos y se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo principal de una Barranquilla incapaz de controlar las escorrent\u00edas que descend\u00edan desde el occidente hasta el r\u00edo Magdalena.<\/p>\n<p>Las portadas nacionales, los diarios locales y el imaginario popular le pusieron un yugo a la Puerta Dorada de Colombiaque durante todo Fen\u00f3meno de La Ni\u00f1a oh lluvias ocasionales era, frente a cada tragedia o damnificacionla&#8217;barranquilla de los arroyos&#8217;.<\/p>\n<p>Han pasado a\u00f1os de la frase c\u00f3mica, d\u00e9cadas desde las primeras propuestas para solucionar y un siglo desde la identificaci\u00f3n del problema. La ciudad m\u00e1s poblada del caribela de las im\u00e1genes de autobuses y carros arrastradosahora ve a sus nuevas generaciones crecer desconociendo los cauces que aterrorizaron a sus padres y abuelos.<\/p>\n<p>Entonces, la pregunta es inevitable: \u00bfBarranquilla derrot\u00f3 a los arroyos oh aprend\u00ed a vivir mejor con ellos? EL TIEMPO consult\u00f3 a distintos expertos, entidades e hizo un barrido hist\u00f3rico por la problem\u00e1tica de la ciudad y obtuvo una conclusi\u00f3n importante.<\/p>\n<p>Una ciudad construida sobre el agua.<\/p>\n<p>Los arroyos en Barranquilla buscan llegar al r\u00edo Magdalena.  Foto:Alcaldia de Barranquilla<\/p>\n<p>Para entender la dimensi\u00f3n del cambio hay que comprender primero el origen del problema. Barranquilla se desarroll\u00f3 sobre una llanura aluvial conectada naturalmente con el rio magdalena.<\/p>\n<p>A medida que la ciudad creci\u00f3 y se expandi\u00f3 hacia nuevos sectores urbanoslas lluvias comenzaron a concentrarse es naturales que terminaban convertidos en violentas corrientes superficiales.<\/p>\n<p>el fen\u00f3meno fue agrav\u00e1ndose durante d\u00e9cadas. A comienzos de los a\u00f1os 2000el ge\u00f3logo e investigador Humberto \u00c1vila publicidad que el problema no pod\u00eda explicarse \u00fanicamente por la ausencia de alcantarillado pluvial.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sus an\u00e1lisis, Barranquilla se enfrentaba a una p\u00e9rdida progresiva de \u00e1reas permeables producto de m\u00e1s de 80 a\u00f1os de urbanizaci\u00f3n acelerada. La ecuaci\u00f3n era explosiva: una ciudad cada vez m\u00e1s pavimentadaprecipitaciones intensas y una topograf\u00eda que favorec\u00eda la formaci\u00f3n de corrientes rapidas y peligrosas.<\/p>\n<p>\u00c1vila lleg\u00f3 a anunciar que cerca del 80% del agua lluvia que ca\u00eda sobre la ciudad terminaba escurriendo superficialmente por calles y avenidas. Para entonces se ten\u00edan inventariados 23 arroyos importantessiete de ellos capaces de paralizar por completo la movilidad urbana y cuatro catalogados como de alta peligrosidad: Rebolo, Felicidad, Country y calle 84.<\/p>\n<p>\u00bfLos recuerdan? Los caudales podr\u00edan alcanzar hasta 150 metros c\u00fabicos por segundo y velocidades superiores a seis metros por segundosuficiente para Arrastrar personas, motocicletas y veh\u00edculos.. Si el agua estaba brava, hasta un autobus lleno se sumaba a la lista.<\/p>\n<p>El costo humano<\/p>\n<p>Hasta octubre de 2025 se hab\u00edan documentado al menos 117 muertes asociadas a estos fen\u00f3menos.  Foto:Cronos<\/p>\n<p>La historia de los arroyos no se mide \u00fanicamente en metros de concreto ni en inversiones multimillonariasya que yambi\u00e9n se mide en vidas.<\/p>\n<p>De acuerdo con el observatorio ciudadano Proyecto Arroyos de Barranquillahasta octubre de 2025 se hab\u00edan documentado al menos 117 muertes asociados a estos fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Los datos revelan patrones inquietantes. La mayor\u00eda de las v\u00edctimas fueron hombres menores de 40 a\u00f1os. el 63 % correspond\u00eda a peatones y otro 17 % se encontr\u00f3 realizando actividades laborales al momento de los hechos.<\/p>\n<p>Las cifras tambi\u00e9n desmontan uno de los imaginarios m\u00e1s frecuentes alrededor de los arroyos. Es que muchos no murieron dentro de veh\u00edculosya que la mayor\u00eda lo hizo interactuando directamente con las corrientes.<\/p>\n<p>Al menos 68 fallecimientos estuvieron relacionados con contacto directo con los arroyosya fuera durante actividades recreativas, intentos de rescatar objetos o por subestimar la fuerza del agua.<\/p>\n<p>Entre esos casos aparecen 47 personas que se encontraron realizando actividades recreativas. Treinta eran menores de 24 a\u00f1os que hab\u00edan salido a &#8220;ba\u00f1arse&#8221; durante los aguaceros. Los ni\u00f1os y adolescentes fueron, durante d\u00e9cadas, uno de los grupos m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Culturalmente, adopt\u00f3 ser &#8216;la de los arroyos&#8217;<\/p>\n<p>La gente ve\u00eda v\u00e1lida detener cualquier actividad por respeto a los arroyos.  Foto:EL TIEMPO<\/p>\n<p>Los M\u00faltiples expertos consultados por EL TIEMPO coinciden en algo: los arroyos llegaron a convertirse es parte de la cultura barranquillera.<\/p>\n<p>&#8220;Llov\u00eda y la gente se qued\u00f3 en la casa. El que sal\u00eda cuando estaba lloviendo era el que no era de aqu\u00ed&#8221;, recuerda ignacio de la hoz, ingeniero hidraulico de la CRA.<\/p>\n<p>La frase resume una realidad que miles de barranquilleros conocieronen el que la lluvia no solo implicaba riesgosino tambi\u00e9n una interrupci\u00f3n de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>En conversaci\u00f3n con esta casa editorial, el director encargado de la CRA, Pedro Cepedarecuerda que la ciudad se paralizaba por completo. La movilidad, la producci\u00f3n econ\u00f3mica, las actividades acad\u00e9micas y el transporte. terminaban condicionados por la aparici\u00f3n de los arroyos.<\/p>\n<p>Germ\u00e1n Escaf, jefe de Planeaci\u00f3n de la entidad mencionada, incluso evoca una tragedia personal. Un compa\u00f1ero suyo de colegio. muri\u00f3 al ser arrastrado por el arroyo de la calle 84 cuando se movilizaba en bicicleta. Desafortunadamente, historias similares s\u00ed repitieron durante generaciones.<\/p>\n<p>2016, el a\u00f1o bisagra<\/p>\n<p>La Corporaci\u00f3n Regional Aut\u00f3noma del Atl\u00e1ntico (CRA) facilit\u00f3 la inversi\u00f3n de los proyectos.  Foto:cortesia<\/p>\n<p>Aunque los estudios sobre el problema ven\u00edan realiz\u00e1ndose desde comienzos del siglo XXla la mayor\u00eda de expertos coinciden en que el verdadero punto de inflexi\u00f3n lleg\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada pasada.<\/p>\n<p>Entre 2015 y 2016 se estructur\u00f3 un convenio que permitio financiar la intervenci\u00f3n masiva de varios de los principales arroyos de barranquilla.<\/p>\n<p>La CRA le facilit\u00f3 al Distrito poner en marcha un proyecto respaldado por vigencias futuras en el que comprometi\u00f3 m\u00e1s de 710.000 millones de pesos paraca ejecutar obras de gran escala.<\/p>\n<p>La inversi\u00f3n permitida intervenir corredores hist\u00f3ricamente cr\u00edticos como el de la Carrera 21, La Felicidad, Calle 76, Carrera 65, Hospital y el de la Calle 92. Sin duda, ese momento marc\u00f3 el inicio de la transformaci\u00f3n estructural m\u00e1s importante en la historia de los arroyos barranquilleros.<\/p>\n<p>Los arroyos que desaparecieron<\/p>\n<p>Hoy se encuentran canalizados los arroyos de la 21, la 84 y La Felicidad, de los m\u00e1s temidos.  Foto:Agencia KRONOS<\/p>\n<p>Los n\u00fameros ayudan a dimensionar el alcance de las intervenciones. Solo el arroyo de la felicidad represent\u00f3 una inversi\u00f3n superior a los 198.000 millones de pesos. La canalizacion de la carrera 21 super\u00f3 los 163.000 millones.<\/p>\n<p>Por su parte, el arroyo Hospital requiri\u00f3 cerca de 130.000 millones. Las obras beneficiadas a cientos de millas de habitantes y modificaron sectores que durante d\u00e9cadas estuvieron asociados al riesgo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la informaci\u00f3n entregada a EL TIEMPO por la CRA, los proyectos de las calles 76, 65, Hospital y 92 ya se encuentran terminadosmientras que La Felicidad y la carrera 21 superan el 97% de ejecuci\u00f3n y operan funcionalmenteaunque mantiene asuntos pendientes de car\u00e1cter el\u00e9ctrico y urban\u00edstico.<\/p>\n<p>Lo destacable es que varios de los arroyos hist\u00f3ricamente vinculados con emergencias y fallecimientos hoy se encuentran canalizados. La carrera 21, la calle 84 y La Felicidadque durante a\u00f1os figuraron entre los sectores m\u00e1s peligrosos, dejaron de registrar las din\u00e1micas que los hicieron tristemente c\u00e9lebres.<\/p>\n<p>\u00bfEntonces ya no existen los arroyos?<\/p>\n<p>La calle 84, a la altura de la carrera 51B, v\u00eda por donde pasaba un arroyo.  Foto:EL TIEMPO<\/p>\n<p>No exactamente. Nelson Rangel-Buitrago, ge\u00f3logo y docente de la universidad del atlanticoconvers\u00f3 con EL TIEMPO y consider\u00f3 que Barranquilla logr\u00f3 una transformaci\u00f3n profundapero eso no significa que el fen\u00f3meno haya desaparecido.<\/p>\n<p>&#8220;Barranquilla dej\u00f3 de ser la ciudad dominada por los grandes arroyospero no dej\u00f3 de tener arroyos. Lo que cambiado fue nuestra capacidad para manejarlos&#8221;, explica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el experto, durante lluvias intensas siguen present\u00e1ndose flujos superficiales que afecta la movilidad y genera riesgosespecialmente porque los desaf\u00edos actuales est\u00e1n asociados al crecimiento urbano y al aumento de eventos extremos relacionados con el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Hay otros factores, los relacionados con la intervenci\u00f3n humanapero dejando eso de lado los propios funcionarios de la CRA reconocen que unas eventuales nuevas din\u00e1micas clim\u00e1ticas pueden plantear retos adicionales y siempre va a haber algo que solucionar.<\/p>\n<p>Ahora bien, el \u00e9xito de las grandes canalizaciones desplaz\u00f3 la discusi\u00f3n. Antes la preocupaci\u00f3n estaba concentrada es corredores hist\u00f3ricos como la 84, la 76 o la 21.<\/p>\n<p>Hoy las miradas apuntan hacia otros puntos cr\u00edticos como Don Juan, Salaola red de arroyos del occidente y otros sectores donde contin\u00faan desarroll\u00e1ndose nuevas obras de drenaje. Las intervenciones que actualmente avanzan en zonas como la calle 85, La Pradera o Villa San Carlos demuestran que la tarea a\u00fan no termina.<\/p>\n<p>La victoria fue quitarse el yugo<\/p>\n<p>Barranquilla hoy destaca por muchas cosas m\u00e1s que no son necesariamente un fen\u00f3meno natural.  Foto:Alcaldia<\/p>\n<p>A todas estas, la evidencia apunta a una conclusi\u00f3n dif\u00edcil de discutir. Barranquilla ya no es la ciudad que fue durante buena parte del siglo XX e inicios del XXI.<\/p>\n<p>Los grandes arroyos que paralizaban la movilidad, arrastraban veh\u00edculos y cobraban vidas. quedaron atr\u00e1s en numerosos sectores gracias a una de las mayores apuestas de infraestructura urbana ejecutadas por la ciudad.<\/p>\n<p>Las 117 muertes documentadaslos a\u00f1os en que la lluvia detuvo la econom\u00eda y las historias de generaciones enteras marcadas por el miedo a las corrientes explican por qu\u00e9 la transformaci\u00f3n fue necesaria.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es cierto que los arroyos no desaparecieron (ni lo har\u00e1n) como fen\u00f3meno natural. Sigue all\u00ed, escondidos bajo canales, sistemas de drenaje y obras hidr\u00e1ulicas. Siguen apareciendo cuando las lluvias son extremas y siguen grabando que Barranquilla naci\u00f3 en una geograf\u00eda. que nadie puede cambiar.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la respuesta m\u00e1s precisa a la pregunta inicial sea la que plantea Nelson Rangella que dice que la ciudad dej\u00f3 de estar dominada por los arroyospero no dej\u00e9 de tenerlos.<\/p>\n<p>  LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p>La diferencia es que ahora cuenta con herramientas para enfrentarlos. Y despu\u00e9s de m\u00e1s de un siglo de tragediasaquel original chiste de lucho torres ya sufriste una transformaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le podr\u00eda interesar:<\/p>\n<p>#AbelardoDeLaEspriella #Posesi\u00f3nPresidencial   Foto:EL TIEMPO<\/p>\n<p>Camilo \u00c1lvarez Pe\u00f1aloza, periodista EL TIEMPO Barranquilla@camiloa.ap_20  Sigue toda la informaci\u00f3n de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestro bolet\u00edn semanal. <\/p>\n<p>BOLETINES EL TIEMPO<\/p>\n<p>Reg\u00edstrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo seg\u00fan tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.<\/p>\n<p>NOTICIAS DE GOOGLE EL TIEMPO<\/p>\n<p>S\u00edguenos en GOOGLE NEWS. 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