{"id":92068,"date":"2026-07-18T05:30:31","date_gmt":"2026-07-18T08:30:31","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/18\/como-el-mcdonalds-de-la-guaira-se-convirtio-en-hospital\/"},"modified":"2026-07-18T05:30:31","modified_gmt":"2026-07-18T08:30:31","slug":"como-el-mcdonalds-de-la-guaira-se-convirtio-en-hospital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/18\/como-el-mcdonalds-de-la-guaira-se-convirtio-en-hospital\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo el McDonald&#8217;s de La Guaira se convirti\u00f3 en hospital"},"content":{"rendered":"<p>Las fotos y videos le dieron el aviso a los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>El 25 de junio, pocas horas despu\u00e9s de los dos sismos que sacudieron buena parte del pa\u00eds, con consecuencias devastadoras en Caracas y La Guaira, el McDonald&#8217;s de Caraballeda. apareci\u00f3 en redes sociales con las vitrinas rotas y el interior saqueado: la m\u00e1quina de helados volcada, las cajas del mostrador abiertas, los estantes de la cocina vac\u00edos.<\/p>\n<p>La gente tom\u00f3 lo que pudo en medio del caos.<\/p>\n<p>No se sabe cu\u00e1ntas personas entraron. No se sabe exactamente cu\u00e1ndo. Se sabe lo que qued\u00f3: las paredes en pie, la cocina industrial intacta, las fotograf\u00edas de combos y helados iluminados sobre el mostrador, y un piso listo para convertirse en otra cosa.<\/p>\n<p>A tres semanas del sismo del 24 de junio, la costa de La Guaira intenta reconstruirse entre la p\u00e9rdida y el luto.En la parroquia de Caraballeda, el McDonald&#8217;s es un edificio de dos plantas sobre la avenida principal. Despu\u00e9s del doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5 s\u00f3lo quedaron vigas retorcidas, fachadas arrancadas, calles obstruidas por montones de concreto, ventanas reventadas. y un olor a gas, tierra h\u00fameda y algo m\u00e1s que viene de m\u00e1s abajo, de los pisos donde todav\u00eda hay gente.<\/p>\n<p>El McDonald&#8217;s resisti\u00f3. Sus estructuras no cedieron. Y eso, en ese entorno, lo convirti\u00f3 en el recurso m\u00e1s escaso de todos. En un espacio seguro.<\/p>\n<p>El saqueo lo hab\u00eda dejado sin comida, sin caja registradora, sin insumos de cocina. Pero no lo dej\u00f3 sin techo, sin agua (el local tiene un tanque de 80.000 litros m\u00e1s cisternas de apoyo) ni sin instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica conectada a una planta propia de gasoil.<\/p>\n<p>Lo que un hospital, en medio de la urgencia, necesita para funcionar.<\/p>\n<p>M\u00e9dicos de varias especialidades y veterinarios atienden en el local | Foto Abraham TovarUna s\u00e1bana, dos cables, sesenta m\u00e9dicos.Fernando Jaimes Estaba en su consultorio, en Barquisimeto, el 24 de junio. M\u00e9dico cirujano y especialista en medicina est\u00e9tica, ten\u00eda una paciente en la camilla cuando el suelo comenz\u00f3 a moverse.<\/p>\n<p>\u201cAll\u00ed me di cuenta de que estaba temblando\u201d, dice. Esa noche no durmi\u00f3 tranquila. Vio fotos, videos, testimonios que llegaban desde La Guaira. Y se pregunt\u00f3 qu\u00e9 pod\u00eda hacer un m\u00e9dico est\u00e9tico en medio de una zona de desastre.<\/p>\n<p>La respuesta lleg\u00f3 antes que la duda. Ten\u00eda manos. Y se necesitaban manos.<\/p>\n<p>Envi\u00f3 un mensaje masivo por WhatsApp a sus colegas. \u201c\u00bfQui\u00e9n tiene pensado ir a La Guaira a ayudar?\u201d. La respuesta fue m\u00e1s de lo que esperaba. Se forma un grupo. Consiguieron autobuses. Salieron de madrugada el jueves 25. El viernes 26, temprano, 80 personas \u2014m\u00e9dicos, enfermeras, param\u00e9dicos, voluntarios\u2014 pisaron Caraballeda.<\/p>\n<p>Se instalaron en una zona m\u00e1s alta de la avenida, bajo una s\u00e1bana amarrada con cables a unos postes improvisados, con mesas peque\u00f1as para los medicamentos y el piso como camilla. \u201cLas mismas personas nos daban insumos para poder atender\u201drecuerda Jaimes.<\/p>\n<p>La gente llegaba, se sentaba donde pod\u00eda y recibiendo lo que hab\u00eda. Un edificio cercano comenz\u00f3 a mostrar signos de que pod\u00eda colapsar. Les dijeron que se movieron. Bajar\u00f3n. Terminaron frente al McDonald&#8217;s.<\/p>\n<p>La planta baja del McDonald&#8217;s fue designada como \u00e1rea de urgencia | Foto Abraham TovarLas puertas se abrieronEntre los heridos que llegaron al improvisado puesto de atenci\u00f3n hab\u00eda una oficial. Ven\u00eda con un cuadro t\u00f3xico por un medicamento mal administrado. El equipo de Jaimes la trat\u00f3. Mejor\u00f3. Y en agradecimiento, la gesti\u00f3n oficial para que les abrieran el McDonald&#8217;s.<\/p>\n<p>\u201cNo irrumpimos el espacio\u201d, aclara el m\u00e9dico. &#8220;El restaurante ya estaba saqueado. Hab\u00edan roto algunas ventanas, pero las puertas no estaban vandalizadas. Abrieron el local, estaba con luces encendidas, y all\u00ed nos resguardamos.\u201c.<\/p>\n<p>Antes de entrar, grabe un v\u00eddeo. Un minuto y medio. Jaimes explic\u00f3 ante la c\u00e1mara c\u00f3mo llegaron, que el robo hab\u00eda ocurrido antes y que el grupo que ingres\u00f3 era de m\u00e9dicos que ven\u00edan a atender heridos. La grabaci\u00f3n anticip\u00f3 entonces las preguntas que surgieron justo al d\u00eda siguiente, en persona, cuando un representante de la marca apareci\u00f3 bajo el supuesto de que el saqueo hab\u00eda sido obra del grupo m\u00e9dico.<\/p>\n<p>\u201cCuando vio que \u00e9ramos m\u00e9dicos atendiendo a la gente tras el desastre les cambi\u00f3 la perspectiva\u201d, relata Jaimes. Despu\u00e9s vino la gerencia. Luego la presidencia de McDonald&#8217;s Venezuela. \u201cNos han apoyado mucho, hasta en la log\u00edstica\u201d.<\/p>\n<p>Atienden alrededor de 300 o 400 personas en un d\u00eda con demanda alta | Foto Abraham TovarEl letrero de la entrada sigue siendo el mismo. Las fotograf\u00edas retroiluminadas de hamburguesas y combos est\u00e1n colgadas sobre el mostrador con sus colores saturados. Y en primer plano, vendajes. Sueros colgando de estructuras improvisadas. Pies descalzos de pacientes sobre el piso. Rostros de m\u00e9dicos que llevan d\u00edas sin dormir m\u00e1s de cuatro horas seguidas.<\/p>\n<p>El olor es los primero en notarse. Polvo fino de concreto mezclado con alcohol antis\u00e9ptico, cloro, medicamentos y el sudor de ochenta personas viviendo y trabajando en el mismo espacio.<\/p>\n<p>En algunos tramos del d\u00eda, el aire acondicionado aten\u00faa el calor. Pero no borra la humedad ni el rastro de lo que se ha hecho dentro de esas paredes.<\/p>\n<p>Afuera es peor. Los vecinos y rescatistas describieron otro olor en Caraballeda: el que viene de los cuerpos que todav\u00eda esperan ser recuperados bajo los escombros. Se mezcla con el de los generadores, el combustible y la basura acumulada.<\/p>\n<p>El paisaje sonoro tampoco descansa. Radios de comunicaci\u00f3n que crepitan con c\u00f3digos de emergencia. Llantos de ni\u00f1os. Ladridos desde el \u00e1rea veterinaria. Voces que llaman por nombre a familiares que no responden. Sirenas que entran y salen del per\u00edmetro con heridos o con cuerpos.<\/p>\n<p>el personal de AMDA \u2014la Asociaci\u00f3n de M\u00e9dicos de Asia, encabezada por su presidente, Takushi Sato\u2014 trabaja en el \u00e1rea de farmacia. Sin hablar espa\u00f1ol, se comunican mediante se\u00f1as y con un int\u00e9rprete para los procedimientos m\u00e1s complejos.<\/p>\n<p>La planta baja del McDonald&#8217;s fue repartida con foco en la urgencia. Las mesas y sillas del sal\u00f3n principal desaparecieron para dar paso a zonas de triaje, camillas improvisadas con tablas y colchones, y un pasillo de circulaci\u00f3n que permite el ingreso de heridos desde el estacionamiento.<\/p>\n<p>En la esquina, hacia el parque, una farmacia construida sobre el mostrador original: analg\u00e9sicos intravenosos, material quir\u00fargico, ansiol\u00edticos, antibi\u00f3ticos, medicamentos veterinarios.<\/p>\n<p>El comedor de la primera planta funciona como sala de procedimientos. All\u00ed, una mujer est\u00e1 en trabajo de parto.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed atendemos alrededor de 300 o 400 personas en un d\u00eda con demanda alta; 200 en un d\u00eda suave\u201d, dice Jaimes. \u201cEs m\u00e1s que en un ambulatorio normal\u201d.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s se atiende son infecciones respiratorias por el polvo en suspensi\u00f3n, lesiones e infecciones d\u00e9rmicas, ni\u00f1os con deshidrataci\u00f3n, traumatismos, cortes, esguinces, fracturas estabilizadas. Heridas por cabillas y metales oxidados que exigen vacunaci\u00f3n antitet\u00e1nica \u2014que escasea. Cuadros de hipertensi\u00f3n, pacientes psiqui\u00e1tricos que requieren derivaci\u00f3n, casos de desnutrici\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u00e1rea de psicolog\u00eda funciona las 24 horas. Las personas est\u00e1n tranquilas, sentadas, esperando ser atendidas. &#8220;Pero cuando reciben una inyecci\u00f3n y sienten el pinchazo, despiertan de golpe. Lloran, se deprimen, se caen&#8221;. La adrenalina de las primeras semanas cede. El shock se demora, pero llega.<\/p>\n<p>En el segundo piso, ochenta personas duermen en colchones dispersos por el suelo. All\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 el almac\u00e9n: los insumos que llegan de donaciones se cuentan, clasifican y redistribuyen.<\/p>\n<p>&#8220;Siempre estamos recibiendo, sacando. Recibiendo, sacando&#8221;.<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n Ures tambi\u00e9n se sum\u00f3 desde Barquisimeto. Coordina un equipo de 18 profesionales que ha atendido a m\u00e1s de 400 animales | Foto Abraham Tovar400 animalesEl espacio del antiguo autom\u00e1tico \u2014el carril donde los veh\u00edculos reconoc\u00edan pedidos\u2014 se convirti\u00f3 en zona veterinaria.<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n Ures tambi\u00e9n se sum\u00f3 desde Barquisimeto. Coordina un equipo de 18 profesionales que ha atendido a m\u00e1s de 400 animales: perros rescatistas con patas laceradas, mascotas extraviadas entre los escombros, animales callejeros con fracturas o heridas por aplastamiento.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n trabaja en la zonificaci\u00f3n y adopci\u00f3n de animales sin due\u00f1o, una tarea que supera la formaci\u00f3n cl\u00ednica de un veterinario. &#8220;Nadie estaba preparada para una situaci\u00f3n as\u00ed y no hab\u00eda una directriz que seguir. Nosotros dijimos que pod\u00edamos ser valiosos aqu\u00ed y por eso nos acercamos&#8221;, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Cuando alguien sugiere que los animales son una prioridad secundaria en una emergencia de esta magnitud, Ures responde: \u201cPreg\u00fanteselo a quien perdi\u00f3 su mascota en el desastre y finalmente se pudo reencontrar con ella al cabo de unos d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>La lista de necesidades es grande. Y son los donativos de particulares los que la abastecen.<\/p>\n<p>Vacunas antitet\u00e1nicas. Antihipertensivos. Antihistam\u00ednicos para adultos y ni\u00f1os. Medicamentos de uso cr\u00f3nico \u2014Eutirox, insulina, f\u00e1rmacos para diab\u00e9ticos\u2014 que los pacientes tomaron antes del terremoto y que ahora no consiguen. Protecci\u00f3n g\u00e1strica, probi\u00f3ticos, jarabes pedi\u00e1tricos. Y gas\u00f3leo: los 1.200 litros de la planta propia duran cuatro d\u00edas con uso continuo. Sin planta, no hay agua bombeada, no hay iluminaci\u00f3n nocturna, no hay equipos.<\/p>\n<p>La cocina no produce comida. Lo que hace es calentar: un microondas para unas 300 raciones diarias que llegan de donaciones.<\/p>\n<p>Jaimes no sabe cu\u00e1nto va a durar el hospital. &#8220;Siento que tiene fecha de caducidad, pero no sin antes haber trabajado durante meses. Va a durar lo que tenga que durar mientras el foco sea apoyar&#8221;.<\/p>\n<p>El problema ya no es solo atender heridas. El problema es sostener a una poblaci\u00f3n que lo ha perdido todo. O casi todo.<\/p>\n<p>El antiguo McDonald&#8217;s de Caraballeda, en La Guaira, fue saqueado en las horas posteriores al doble terremoto del 24 de junio\u201cNosotros comenzamos con una s\u00e1bana y un par de cables\u201d, dice Jaimes. Se\u00f1ala el local con un gesto que abarca todo \u2014las camillas, las cajas de donaciones, los carteles de combos todav\u00eda encendidos. &#8220;Todo se puede. No nos podemos ayudar&#8221;.<\/p>\n<p>Afuera, el sol golpea las grietas y el asfalto de Caraballeda. Los edificios cargados siguen ah\u00ed. El olor sigue ah\u00ed. El McDonald&#8217;s tambi\u00e9n. Y mientras sigue, la gente tiene ad\u00f3nde ir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las fotos y videos le dieron el aviso a los m\u00e9dicos. El 25 de junio, pocas horas despu\u00e9s de los dos sismos que sacudieron buena parte del pa\u00eds, con consecuencias devastadoras en Caracas y La Guaira, el McDonald&#8217;s de Caraballeda. apareci\u00f3 en redes sociales con las vitrinas rotas y el interior saqueado: la m\u00e1quina de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":156,"featured_media":92069,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23608,21391,7186,23607,1845,1007,332,5704],"tags":[],"class_list":["post-92068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-atencion-medica-gratuita","category-doble-terremoto-en-venezuela","category-hospital","category-mcdonalds","category-regiones","category-salud","category-venezuela","category-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/156"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92068\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/92069"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}