{"id":85006,"date":"2026-07-02T19:16:32","date_gmt":"2026-07-02T22:16:32","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/02\/estoy-vivo-veo-el-cielo-llamen-a-mi-familia-las-impactantes-historias-de-como-sobrevivieron-algunos-venezolanos-la-primera-semana-despues-del-doble-terremoto\/"},"modified":"2026-07-02T19:16:32","modified_gmt":"2026-07-02T22:16:32","slug":"estoy-vivo-veo-el-cielo-llamen-a-mi-familia-las-impactantes-historias-de-como-sobrevivieron-algunos-venezolanos-la-primera-semana-despues-del-doble-terremoto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/07\/02\/estoy-vivo-veo-el-cielo-llamen-a-mi-familia-las-impactantes-historias-de-como-sobrevivieron-algunos-venezolanos-la-primera-semana-despues-del-doble-terremoto\/","title":{"rendered":"&#8220;Estoy vivo, veo el cielo. Llamen a mi familia&#8221;: las impactantes historias de c\u00f3mo sobrevivieron algunos venezolanos la primera semana despu\u00e9s del doble terremoto"},"content":{"rendered":"<p>Edy A\u00f1ez amaba la vista de su apartamento en La Guaira: ve\u00eda el campo de golf de Caraballeda de frente, las laderas de El \u00c1vila a la derecha y el mar Caribe a la izquierda. Pero cuando el techo se le vino encima, s\u00f3lo le qued\u00f3 el cielo.<\/p>\n<p>El edificio donde viv\u00eda se derrumb\u00f3 durante los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que, con una diferencia de apenas 39 segundos, sacudieron Venezuela a las 18:04 del 24 de junio.<\/p>\n<p>Ese mi\u00e9rcoles era feriado. Se conmemoraban 205 a\u00f1os de la Batalla de Carabobo, la victoria militar que consolid\u00f3 la independencia de Venezuela del dominio espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&#8220;El edificio se fractura y cuando empieza a inclinarse, se desploma hacia la calle&#8221;, cuenta A\u00f1ez a BBC Mundo en una llamada. &#8220;Veo que la pared se me viene encima y se frena, qued\u00f3 como un \u00e1ngulo de 45 grados entre el piso y el techo&#8221;.<\/p>\n<p>\u00c1\u00f1ez, de 61 a\u00f1os, qued\u00f3 atrapada en el quinto piso con un mueble que le aprisionaba la pierna. &#8220;Estaba inclinado con la cabeza hacia abajo y los pies hacia las ventanas. El tobillo me estaba doliendo. Cuando intent\u00e9 sacarlo, no pod\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Al descubrirse rodeado de cemento, se aferr\u00f3 a la luz que entraba por la ventana. &#8220;Vi el cielo y lo m\u00e1s impresionante fue la cantidad de p\u00e1jaros y el sonido. Esa imagen no se me va a olvidar nunca&#8221;.<\/p>\n<p>Confiado en el acceso a la ventana que le proporcionaba aire limpio, se dijo a s\u00ed mismo que podr\u00eda soportar 24 o 48 horas en aquel hueco, mirando el cielo. Pero al pensar en las r\u00e9plicas, se dio cuenta de que su situaci\u00f3n podr\u00eda empeorar.<\/p>\n<p>Abr\u00f3 una gaveta del mueble que le aplastaba el tobillo derecho, revolvi\u00f3 su interior en busca de alg\u00fan recurso y encontr\u00f3 un sobre blanco, un l\u00e1piz y una pelota de b\u00e9isbol.<\/p>\n<p>Decidi\u00f3 dejar un mensaje para aumentar la posibilidad de que sus familiares lo encuentren.<\/p>\n<p>&#8220;Es Edy. Estoy en el \u00faltimo piso. El piso 6 y 7 cay\u00f3 encima del m\u00edo&#8221;, escribi\u00f3 en el sobre blanco. &#8220;Estoy bien, veo el cielo. Llamen a mi familia&#8221;. La nota terminaba con dos n\u00fameros telef\u00f3nicos de sus familiares.<\/p>\n<p>Mientras escuchaba los gritos de auxilio de otros vecinos, envolvi\u00f3 la pelota de b\u00e9isbol con el sobre blanco donde escribi\u00f3 la nota y la lanz\u00f3 lo m\u00e1s fuerte que pudo fuera de la ventana.<\/p>\n<p>Empuj\u00f3 el mueble que le aplastaba el tobillo con la pierna que ten\u00eda libre. Cuando logr\u00f3 liberarse, se arrastr\u00f3 por la ventana y se empuj\u00f3 hacia afuera. Descubri\u00f3 que el piso 5 se hab\u00eda convertido en una monta\u00f1a de escombros que daba directamente a la calzada.<\/p>\n<p>&#8220;Yo fui un milagro de la tragedia&#8221;.<\/p>\n<p>La nota que escribi\u00f3 Edy A\u00f1ez cuando estaba atrapada en los escombros tras los terremotos en Venezuela. Cortes\u00eda de Edy \u00c1\u00f1ez&#8221;Ap\u00farate, no te distraigas&#8221;En Camurichico, a menos de 5 kil\u00f3metros del lugar donde viv\u00eda A\u00f1ez, Rafael Durand vio c\u00f3mo se ca\u00edan los edificios vecinos, mientras el suyo se mov\u00eda como un p\u00e9ndulo en la misma l\u00ednea costera.<\/p>\n<p>&#8220;Me vino a la mente la ca\u00edda de las Torres Gemelas del 11 de septiembre, porque inmediatamente sali\u00f3 hacia arriba todo lo que es esa nube de polvo&#8221;.<\/p>\n<p>Desde la ducha, su esposa Diana \u00c1lvarez le grit\u00f3 que cargara a Arantxa, la hija de ambos de 4 a\u00f1os, mientras ella se vest\u00eda a toda prisa.<\/p>\n<p>Aquel hizo que Durand se levantara justo antes de que le cayera encima de una vitrina del comedor.<\/p>\n<p>Cuando se dispon\u00edan a bajar los tres por las escaleras, \u00e9l le dijo a su esposa que se marchara. Necesitaba unos minutos m\u00e1s para recuperar las llaves del auto que hab\u00edan quedado debajo de la vitrina.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Se\u00f1or Jesucristo, padre!&#8221;, gritaba \u00c1lvarez aterrorizada por las grietas en las paredes, mientras le temblaba la mano al grabar el recorrido con su tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>&#8220;Mam\u00e1, tranquila&#8221;, se le escucha decir a Arantxa con su voz infantil. &#8220;Ap\u00farate, no te distraigas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;No quer\u00eda que la dejar\u00e1ramos sola&#8221;Tres horas despu\u00e9s de que se derrumbara el edificio de A\u00f1ez y colapsara el de Durand, Wladimir Colmenares lleg\u00f3 a La Guaira pasadas las 21:00, cuando a\u00fan se desconoc\u00eda la escala del da\u00f1o.<\/p>\n<p>Colmenares, de 28 a\u00f1os, es voluntario de \u00c1ngeles de las V\u00edas, una organizaci\u00f3n que atiende emergencias en la Gran Caracas. Adem\u00e1s de ser enfermero, param\u00e9dico e instrumentista, se especializa en emergencias prehospitalarias.<\/p>\n<p>&#8220;Nosotros fuimos uno de los primeros grupos en llegar a La Guaira porque realmente no hab\u00eda nadie, eran las mismas personas las que estaban ayudando&#8221;, dice en una llamada, antes de comenzar una nueva jornada de b\u00fasqueda de sobrevivientes.<\/p>\n<p>&#8220;Lo que vemos es desastre, es caos total&#8221;, dice sobre Caraballeda, la zona donde viv\u00eda A\u00f1ez a unos 40 kil\u00f3metros de Caracas.<\/p>\n<p>Sin servicio el\u00e9ctrico y envueltos en la oscuridad, Colmenares y sus compa\u00f1eros comenzaron a remover escombros, rodeados de personas que gritaban desorientadas y deambulaban por las calles cubiertas de tierra.<\/p>\n<p>&#8220;Encontramos a una mujer llamada Catherine que estaba atrapada. Se liber\u00f3 pr\u00e1cticamente todo el cuerpo, pero ten\u00eda un mueble de cocina que le estaba aprisionando las piernas&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras intentaban sacarla de las ruinas, los rescatistas se dieron cuenta de que requer\u00edan una sierra el\u00e9ctrica y m\u00e1quinas hidr\u00e1ulicas para salvarla.<\/p>\n<p>&#8220;Nos genera impotencia no haber tenido los recursos necesarios en esas primeras 24 horas, porque ah\u00ed se necesitaban equipos especiales para hacer la extracci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Wladimir Colmenares durante los operativos de rescate en La Guaira. Cortes\u00eda de Wladimir ColmenaresEl enfermero dice que aquella mujer estaba en &#8220;shock emocional&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;No quer\u00eda que la dejar\u00e1ramos sola. Creo que esa era una de sus preocupaciones m\u00e1s grandes, que no la olvid\u00e1ramos, que no nos fu\u00e9ramos&#8221;.<\/p>\n<p>Al descubrir que no podr\u00edan ayudarla, decidieron trasladar la ambulancia y el equipo a otro lugar donde pudieran asistir a m\u00e1s v\u00edctimas.<\/p>\n<p>En esas primeras horas atendieron a siete personas.<\/p>\n<p>&#8220;Est\u00e1s all\u00ed con ella, le est\u00e1s agarrando la mano, la est\u00e1s viendo a los ojos casi llorando y el no poder ayudarla, no poder sacarla, genera bastante frustraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Un compa\u00f1ero le cont\u00f3 que Catherine hab\u00eda sido liberada 24 horas despu\u00e9s. &#8220;Por las horas que pasaron del atrapamiento, le tuvieron que amputar ambas piernas&#8221;.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado, Colmenares particip\u00f3 en un rescate que se prolong\u00f3 16 horas y se ejecut\u00f3 con los equipos apropiados.<\/p>\n<p>&#8220;Tuvimos el honor de trabajar con un grupo de rescate de Estados Unidos y es espectacular el trabajo que realizan. Tienen todo para trabajar: los implementos para sonares, equipos hidr\u00e1ulicos, perros de rescate&#8221;.<\/p>\n<p>Videos en redes sociales documentaron los logros de los perros rescatistas encabezados por Tsunami, un collie fronterizo de un ojo azul y otro marr\u00f3n, que ha detectado la presencia de decenas de personas bajo las ruinas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los brigadistas estadounidenses, a Venezuela llegaron millas de rescatistas de m\u00e1s de una veintena de pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, Europa, el Medio Oriente y Asia.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando ya la persona pudo ser extra\u00edda, que la llev\u00e1bamos en la tabla de la ambulancia, ya estaba siendo atendida con soluciones y alguna medicaci\u00f3n para el dolor&#8221;.<\/p>\n<p>Tsunami descansa sobre la parte trasera de una camioneta durante los rescates. AFP v\u00eda Getty Images&#8221;Insumos que nunca hab\u00edamos visto&#8221;Durante la madrugada despu\u00e9s del terremoto, Marlene se dedic\u00f3 a ayudar a los pacientes que compart\u00edan habitaci\u00f3n con su hermano en el servicio de Traumatolog\u00eda del Hospital General Dr. Miguel P\u00e9rez Carre\u00f1o en Caracas.<\/p>\n<p>Para evitar represalias, prefiere mantener su nombre an\u00f3nimo dado que su hermano permanece internado, a la espera de que su familia logre recaudar US$3.000 para comprar un clavo y rectificar la fractura de su pierna.<\/p>\n<p>Marlene asegura que no hubo ning\u00fan plan de contingencia para desalojar a los pacientes, especialmente a los que no pod\u00edan caminar, como su hermano.<\/p>\n<p>&#8220;Tengo la foto de un muchacho con un yeso empujando la cama de un paciente que no pod\u00eda bajar y caminar&#8221;.<\/p>\n<p>Un hombre con un yeso empuj\u00f3 la cama de un paciente para desalojar un hospital en Caracas durante el terremoto. cortesiaDespu\u00e9s de mover camas, trasladar pertenencias de extra\u00f1os e incluso lavar los ba\u00f1os del piso donde alojaron a los pacientes de todos los servicios, Marlene dice que surgi\u00f3 una situaci\u00f3n que a\u00fan no es capaz de comprender.<\/p>\n<p>&#8220;De la nada comenz\u00f3 a sacar cualquier cantidad de insumos que nunca hab\u00edamos visto. Cosas que siempre nos hab\u00edan pedido durante los 25 d\u00edas anteriores, comenzaron a aparecer en banda, cajas y cajas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Apareci\u00f3 personal m\u00e9dico, param\u00e9dico, camillero, aseadores. \u00bfDe d\u00f3nde salieron? No lo s\u00e9, porque en el servicio antes del terremoto hab\u00eda una sola enfermera&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras charl\u00e1bamos por WhatsApp, Marlene rechaz\u00f3 a un desconocido que le ofreci\u00f3 una arepa y otra que quiso darle sopa, cuando estaba sentada en una sala de espera.<\/p>\n<p>&#8220;Se debe resaltar la avalancha de solidaridad que hubo para garantizar la alimentaci\u00f3n de pacientes y familiares y que fue tanta que ya no pod\u00edamos recibir nada m\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>Una raci\u00f3n de comida repartida por voluntarios en el Hospital General Dr. Miguel P\u00e9rez Carre\u00f1o de Caracas. El mensaje termina con las siglas DTB, que significa &#8220;Dios te bendiga&#8221;. cortesiaEl martes 30 de junio, casi una semana despu\u00e9s de los terremotos, la direcci\u00f3n del Hospital P\u00e9rez Carre\u00f1o neg\u00f3 en un comunicado que se solicitara a los familiares insumos m\u00e9dicos y quir\u00fargicos, medicamentos o materiales de farmacia.<\/p>\n<p>BBC Mundo comprob\u00f3 que la publicaci\u00f3n hab\u00eda recibido al menos 49 comentarios en los que usuarios protestaban y aseguraban que hab\u00edan aportado todos los insumos durante d\u00edas y semanas para la atenci\u00f3n de sus parientes en el hospital.<\/p>\n<p>Pero luego los comentarios fueron borrados.<\/p>\n<p>Un rescatista de bandera venezolana descansa en una acera en medio de los operativos de b\u00fasqueda de sobrevivientes. Im\u00e1genes falsasLa fuerza de los voluntariosUn d\u00eda despu\u00e9s de los terremotos, Izumi Viloria y Reynaldo Olivar abordaron su camioneta y salieron espont\u00e1neamente para ayudar en lo que pudieran.<\/p>\n<p>Compraron alimentos y medicinas con el dinero que ten\u00edan y llevaron los productos a los centros de acopio que comenzaban a organizarse.<\/p>\n<p>&#8220;Ve\u00eda muchos comentarios en redes sociales de gente que quer\u00eda ayudar y publiqu\u00e9 una historia en Instagram diciendo: &#8216;Yo estoy ac\u00e1, el que quiera me puede enviar el dinero y yo le compro todo y les monto la foto de la factura para que vean con transparencia en qu\u00e9 se est\u00e1 gastando la plata&#8221;, cuenta Olivar.<\/p>\n<p>A medida que recibieron donativos, las peticiones se volvieron m\u00e1s espec\u00edficas: les ped\u00edan que se acercaran a la casa de un familiar para llevar medicamentos para el asma o la hipertensi\u00f3n, oa un hospital para llevar insumos para un paciente.<\/p>\n<p>&#8220;Al principio est\u00e1bamos emocionados, nos llegaban 50,100, 200 d\u00f3lares. Con los d\u00edas hemos recaudado US$15.000 aproximadamente&#8221;.<\/p>\n<p>Sus historias en Instagram han servido como canales de an\u00e1lisis sobre los recursos que reciben.<\/p>\n<p>Izumi Viloria y Reynaldo Olivar recorren las zonas afectadas con su propio veh\u00edculo para distribuir ayuda a los afectados. Cortes\u00eda de Izumi Viloria y Reynaldo OlivarEn la \u00faltima semana, la pareja ha distribuido plantas el\u00e9ctricas, palas, picos, guantes, cascos de seguridad, linternas LED e incluso 37 carpas para los damnificados de La Guaira.<\/p>\n<p>Como ambos hablan ingl\u00e9s, han servido como traductores para los equipos de rescate extranjeros.<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que polic\u00edas y militares instalan puestos de control en las v\u00edas principales de La Guaira, exigiendo salvoconductos para acercarse a las zonas de desastre o inspeccionando los veh\u00edculos, la distribuci\u00f3n se ha vuelto m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p>El martes 30 de junio, seis d\u00edas despu\u00e9s de los terremotos, ten\u00edan previsto entregar provisiones a unos pescadores que iban en sus lanchas desde Chichiriviche de la Costa, un pueblo tur\u00edstico. o conocido como destino de buceo.<\/p>\n<p>&#8220;Nos \u00edbamos a encontrar en Catia La Mar, en Playa Las Zorras. Pero la Guardia (Nacional) no permiti\u00f3 entregar las cosas ah\u00ed y nos fuimos hasta Tacoa&#8221;.<\/p>\n<p>Los voluntarios no s\u00f3lo actuaron espont\u00e1neamente, como Viloria y Olivar. Tambi\u00e9n se organizaron bajo instituciones de renombre en Venezuela, como la Facultad de Medicina y el Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, o grupos locales de ayuda humanitaria como Cruz Roja Venezuela, C\u00e1ritas u Hogares Bambi.<\/p>\n<p>Estas organizaciones publican en sus redes sociales instrucciones para coordinar los esfuerzos, distribuir la ayuda y mostrar los resultados de sus actividades en las comunidades donde brindan ayuda.<\/p>\n<p>La di\u00e1spora de casi 8 millones de venezolanos que emigraron del pa\u00eds durante la \u00faltima d\u00e9cada, tambi\u00e9n se organiz\u00f3 en ciudades de todo el mundo para articular cadenas de env\u00edo de suministros y dinero para las labores de rescate.<\/p>\n<p>La mayor satisfacci\u00f3n de todos, dentro y fuera de Venezuela, ha sido comprobar en un video que alguien emergi\u00f3 vivo de las ruinas, especialmente los ni\u00f1os, gracias al trabajo de los rescatistas.<\/p>\n<p>Seis d\u00edas despu\u00e9s de los terremotos, las autoridades informaron que m\u00e1s de 6.400 personas hab\u00edan sido rescatadas.<\/p>\n<p>Millas de edificios quedaron habitables tras el terremoto. AFP v\u00eda Getty ImagesEl D\u00eda del Ej\u00e9rcitoEl 24 de junio no s\u00f3lo se conmemoraba la Batalla de Carabobo, sino tambi\u00e9n el D\u00eda del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>A medida que corr\u00edan las horas y disminu\u00eda la probabilidad de encontrar sobrevivientes bajo los escombros, la presi\u00f3n por ver a militares y polic\u00edas incorporarse a las labores de rescate se incrementaba.<\/p>\n<p>Un periodista que pidi\u00f3 anonimato me cont\u00f3 que una noche, al salir del estadio de b\u00e9isbol donde acampan los rescatistas extranjeros, se top\u00f3 con un grupo de militares que dorm\u00edan en el estacionamiento, con las cabezas recostadas de sus fusiles.<\/p>\n<p>&#8220;Intent\u00e9 entender por qu\u00e9 no estaban trabajando en la b\u00fasqueda de sobrevivientes, pens\u00e9 que pod\u00eda estar en una forma de acuartelamiento. Pero luego un jefe de bomberos me dijo que no estaban haciendo nada para ayudarlos&#8221;.<\/p>\n<p>Una inspectora de riesgo que tambi\u00e9n pidi\u00f3 anonimato dijo que cuando intent\u00f3 bajar a La Guaira, fue detenida en una alcabala de la Polic\u00eda Nacional Bolivariana. Los uniformados le ordenaron a ella ya su equipo que bajaran del auto y revisaron todo lo que llevaban.<\/p>\n<p>&#8220;Nos quitaron las aguas y los gatorades. S\u00f3lo nos dijeron que eso no pod\u00eda pasar y se lo quedaron&#8221;.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, la inspecci\u00f3n fue suspendida porque un organismo del Estado cancel\u00f3 el salvoconducto asignado a su equipo para hacer tomas con drones en las zonas de desastre.<\/p>\n<p>Decenas de personas hicieron fila en El Poliedro de Caracas para solicitar salvoconductos para brindar ayuda en las \u00e1reas de desastre. AFP v\u00eda Getty ImagesEn un video que circul\u00f3 en las redes sociales se ve al ministro del Interior, Diosdado Cabello, discutir con un rescatista de Estados Unidos, quien le reclama por bloquearle el acceso a las v\u00edctimas de un lugar afectado.<\/p>\n<p>En otros, cuya autenticidad BBC Mundo no ha podido verificar, los habitantes de edificios derrumbados golpean a polic\u00edas y militares por presuntamente quedarse con pertenencias encontradas entre las ruinas.<\/p>\n<p>El recuerdo del deslaveEn diciembre de 1999, el periodista y profesor universitario Juan Ernesto P\u00e1ez Pumar sobrevivi\u00f3 a la tragedia de Vargas, un deslave que cobr\u00f3 millas de vidas en La Guaira y devast\u00f3 muchas de las \u00e1reas que hoy, 27 a\u00f1os despu\u00e9s, est\u00e1n en ruinas.<\/p>\n<p>&#8220;El carro brincaba, se bamboleaba de un lado a otro&#8221;, recuerda P\u00e1ez Pumar al describir el momento en que abandon\u00f3 su casa con sus hijos y su esposa durante los terremotos.<\/p>\n<p>&#8220;En la tragedia de Vargas, uno ten\u00eda conocidos desaparecidos o muertos. Ahora pr\u00e1cticamente todas las familias de La Guaira tienen al menos un familiar desaparecido o muerto&#8221;.<\/p>\n<p>Hasta el momento, las autoridades contabilizan casi 2.300 muertos y m\u00e1s de 11.200 heridos. Naciones Unidas estima que hay 50.000 desaparecidos.<\/p>\n<p>Seis despu\u00e9s de los terremotos, cuando ese mismo cielo que acompa\u00f1\u00f3 a Edy A\u00f1ez bajo los escombros se ti\u00f1\u00f3 de rojo por un evento meteorol\u00f3gico llamado candilazo, la madre y un cu\u00f1ado de Paez Pumar permanec\u00edan desaparecidos.<\/p>\n<p>En el s\u00e9ptimo d\u00eda se declar\u00f3 duelo nacional.<\/p>\n<p>El aviso de b\u00fasqueda de Aixa Odubert, madre de Juan Ernesto P\u00e1ez Pumar. Cortes\u00eda de Juan Ernesto P\u00e1ez Pumar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edy A\u00f1ez amaba la vista de su apartamento en La Guaira: ve\u00eda el campo de golf de Caraballeda de frente, las laderas de El \u00c1vila a la derecha y el mar Caribe a la izquierda. Pero cuando el techo se le vino encima, s\u00f3lo le qued\u00f3 el cielo. El edificio donde viv\u00eda se derrumb\u00f3 durante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":85007,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6740,21039,332],"tags":[],"class_list":["post-85006","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-la-guaira","category-terremotos-en-venezuela","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85006"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85006\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/85007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}