{"id":7668,"date":"2025-11-08T01:22:05","date_gmt":"2025-11-08T04:22:05","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/11\/08\/el-nacional-en-los-dificiles-tiempos-de-perez-jimenez\/"},"modified":"2025-11-08T01:22:05","modified_gmt":"2025-11-08T04:22:05","slug":"el-nacional-en-los-dificiles-tiempos-de-perez-jimenez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/11\/08\/el-nacional-en-los-dificiles-tiempos-de-perez-jimenez\/","title":{"rendered":"El Nacional en los dif\u00edciles tiempos de P\u00e9rez Jim\u00e9nez"},"content":{"rendered":"\n<p>HENRIQUE OTERO VIZCARRONDO | PANCHO GRAELLSNueve cr\u00f3nicas re\u00fane Historias de vida en tinta y papel. Historias y gente del periodismo venezolano (2025), del periodista Evaristo Mar\u00edn (1935), Premio Nacional de Periodismo 1986. Mar\u00edn, quien tiene una extensa trayectoria como autor de reportajes y cr\u00f3nicas, reside actualmente en Estados Unidos<\/p>\n<p>Por EVARISTO MAR\u00cdN<\/p>\n<p>Desde 1943, cuando entr\u00f3 en circulaci\u00f3n como diario de la ma\u00f1ana, El Nacional siempre fue un peri\u00f3dico de notable influencia en todo el \u00e1mbito geogr\u00e1fico del estado Anzo\u00e1tegui. Sus noticias y grandes reportajes de la regi\u00f3n, lograr\u00e1n llevarlos muy pronto al favoritismo de millares de lectores.<\/p>\n<p>Su propietario fundador, Henrique Otero Vizcarrondo, casado con una de las hermanas Silva R\u00edsquez, fue en Barcelona due\u00f1o del acueducto y de la primera planta el\u00e9ctrica y El Nacional desde sus comienzos destac\u00f3 a la regi\u00f3n corresponsales y reporteros de alto perfil. La vida social y deportiva, cultural y econ\u00f3mica de la regi\u00f3n estuvo presente en sus p\u00e1ginas desde la primera edici\u00f3n.<\/p>\n<p>Augusto Hern\u00e1ndez y yo tuvimos en Barcelona antecesores de la talla de Alfredo Armas Alfonzo \u2014autor de las primeras noticias, en su joven \u00e9poca de empleado del correo, en 1943\u2014, Pedro Francisco Lizardo, Germ\u00e1n Car\u00edas Sisco, Omar P\u00e9rez, Juli\u00e1n Montes de Oca, Oscar Pulgar, Francisco Guerrero Pulido, Federico Pacheco Soublette, Juan Quijano, Dominguito P\u00e9rez, H\u00e9ctor Sandoval, Arturo Bottaro, C\u00e9sar Pag\u00e9s, Oscar Lovera, Absal\u00f3n J. Bracho, Jos\u00e9 Luis Mendoza y Alberto Jord\u00e1n Hern\u00e1ndez. Algunos de ellos ocuparon cargos de jerarqu\u00eda en la Redacci\u00f3n. Omar P\u00e9rez, Guerrero Pulido, Germ\u00e1n Car\u00edas Sisco, Pacheco Soublette, Jos\u00e9 Luis Mendoza, fueron en distintas \u00e9pocas, jefes de informaci\u00f3n. En tiempo de Corresponsal, en 1950, Germ\u00e1n Car\u00edas adquiri\u00f3 gran celebridad con su serie de reportajes &#8220;Yo tambi\u00e9n fui recluso de El Dorado&#8221;. Enflaquecido y muy barbudo, tras ser fichado como un delincuente com\u00fan, por orden del Ministerio de Relaciones Interiores y la autorizaci\u00f3n expresa de la direcci\u00f3n carcelaria de El Dorado, el joven reportero policial de El Nacional Logr\u00f3 convivir por una semana como un preso m\u00e1s, entre vagos, maleantes y peligrosos hampones y criminales en el penal selv\u00e1tico de Guayana, para escribir esa serie de reportajes. El impacto de sus narraciones, agotaron por varios d\u00edas las ediciones del peri\u00f3dico. Nunca antes ning\u00fan otro reportero hab\u00eda expuesto su vida de esa manera. Hasta que se puso al descubierto su presencia al ser reconocido por Luis Yrureta \u2014un estafador apresado y enviado a El Dorado, desde Barcelona\u2014 Car\u00edas logr\u00f3 entrevistar a peligrosos delincuentes y conocer por propia experiencia la severidad de los castigos a que eran sometidos los prisioneros. Esa haza\u00f1a period\u00edstica por poco le cuesta la vida. Cuando un preso le dijo que Yrureta lo ten\u00eda identificado y tramaba una conspiraci\u00f3n para asesinarlo, Car\u00edas se vio forzado a pedir la protecci\u00f3n de las autoridades del penal ya dar por concluida su permanencia en El Dorado, antes de lo previsto, para ponerse a salvo.<\/p>\n<p>Durante su desempe\u00f1o como nuestro jefe en el Departamento de Provincia, Francisco Guerrero Pulido, a quien en la Redacci\u00f3n todos conoc\u00edan como &#8220;El Gocho Guerrero&#8221;, siempre nos hablaba de las amenazas y frecuentes detenciones que sufrieron los periodistas de El Nacional Durante los duros tiempos de censura de prensa y persecuciones pol\u00edticas que caracterizaron a la tiran\u00eda militar de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Guerrero Pulido, quien alcanz\u00f3 mucha notoriedad como Corresponsal en Maracaibo y Barcelona, \u200b\u200bse ufanaba de su habilitad para hacer amigos en la Seguridad Nacional de Pedro Estrada. Esa era una gran opci\u00f3n para tratar de atenuar la hostilidad del r\u00e9gimen contra El Nacional y sus periodistas. Aquellos fueron a\u00f1os bien dif\u00edciles para el ejercicio del periodismo. El &#8220;Gocho Guerrero &#8220;siempre recordaba que en 1951, cuando se desempe\u00f1aba como Corresponsal en Barcelona y el pa\u00eds era gobernado por la Junta de Gobierno presidida por Germ\u00e1n Su\u00e1rez Flamerich e integrada por los tenientes coroneles P\u00e9rez Jim\u00e9nez y Luis Felipe Llovera P\u00e1ez, tras el asesinato del presidente de la Junta Militar teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud, en 1950. Estaban convocadas las elecciones de 1952 para elegir diputados a una Asamblea Nacional Constituyente, con AD y el Partido Comunista clausurados y sus dirigentes perseguidos. URD y Copei y otras organizaciones, estaban legales, sin actividad proselitista y de propaganda partidista notable. Cualquier eventual comunicado de prensa de las organizaciones pol\u00edticas legales, deber\u00eda pasar por la censura, si se pretend\u00eda publicar en la prensa. Para eludir esas restricciones, los partidos se val\u00edan de la impresi\u00f3n de hojas volantes para dirigirse a sus militancias.<\/p>\n<p>En 1951, la noticia pol\u00edtica era pr\u00e1cticamente inexistente, por lo que el Corresponsal estaba obligado a poner especial empe\u00f1o en el reportaje hist\u00f3rico, anecd\u00f3tico, costumbrista \u2014casi siempre con entrevistas a personajes regionales\u2014 y basaba su labor period\u00edstica, principalmente, en la noticia policial. El suceso era la gran alternativa de trabajo. &#8220;El Gocho&#8221; relataba que entre los grandes sucesos regionales que le toc\u00f3 cubrir para El Nacional est\u00e1 el brutal asesinato de un chofer dedicado al transporte de pasajeros desde El Tigre hacia regiones cercanas, &#8220;&#8230;un negro trinitario, alto, corpulento, contrat\u00f3 en Ciudad Bol\u00edvar los servicios de Pablito Hern\u00e1ndez y luego de darle muerte, en la vieja carretera de Soledad a El Tigre, se vino con el carro y el cad\u00e1ver dentro del maletero hasta Puerto La Cruz. Con la mayor sangre fr\u00eda, el criminal se meti\u00f3 a ver una pel\u00edcula en el cine Bol\u00edvar, cerca del paseo Col\u00f3n y al salir vio a unos perros Olfateando el ba\u00fal del veh\u00edculo. Entonces record\u00e9 que le faltaba enterrarlo. Eso fue lo que hizo esa misma noche en la solitaria playa de Los Boqueticos&#8221;.<\/p>\n<p>Andino de San Crist\u00f3bal, ciudad en la cual hizo sus primeras incursiones period\u00edsticas en los comienzos de El Nacionalantes de ser transferido a Maracaibo, cuando se compatible como corresponsal en Barcelona, \u200b\u200bGuerrero Pulido se las ingeniaba para procurar una forzosa cordialidad y acercamiento con Miguel Silvio Sanz, el tenebroso y temido jefe de la brigada pol\u00edtica de la SN y con todos aquellos funcionarios claves del r\u00e9gimen. Eso, sin olvidar su condici\u00f3n y responsabilidad como periodista. &#8220;Miguel Silvio sab\u00eda que yo era adversario del r\u00e9gimen. Obviamente, yo tampoco pod\u00eda desconocer, ni olvidar, que aquel brutal polic\u00eda, con quien yo, algunas tardes, echaba mis partidas de domin\u00f3, era un bestial torturador&#8221;. Guerrero calificaba como un per\u00edodo bien negro para el periodismo y en especial para El Nacionalel que se vivi\u00f3 en la dictadura militar de P\u00e9rez Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Cabe decir por lo dem\u00e1s que, en lo personal, el &#8220;Gocho&#8221; Guerrero ten\u00eda un gran don para hacer amistades. En cada lugar dejaron muchos amigos \u2014y tambi\u00e9n muchas novias\u2014 por lo que el anecdotario de sus andanzas como corresponsal en San Crist\u00f3bal, Maracaibo y Barcelona, \u200b\u200bfue algo que, a los j\u00f3venes periodistas como yo, formados alrededor de sus ense\u00f1anzas, nos parec\u00edan colosalmente admirables.<\/p>\n<p>Guerrero Pulido lleg\u00f3 a ser jefe de informaci\u00f3n de El Nacional y de la secci\u00f3n de provincia, desde la cual El Nacionala trav\u00e9s de sus corresponsales, abri\u00f3 una gran vinculaci\u00f3n con todo el interior del pa\u00eds, desde su fundaci\u00f3n, en 1943. En un momento dado, el diario de los Otero lleg\u00f3 a tener una red de 37 corresponsales en toda la geograf\u00eda nacional. Todo un r\u00e9cord en la historia del periodismo venezolano contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Guerrero siempre pon\u00eda mucho af\u00e1n en recordar los muchos episodios ingratos que inevitablemente acompa\u00f1aban en la dictadura. perezjimenistas al arriesgado oficio de corresponsal. Su violenta salida de Barcelona, \u200b\u200bpor orden expresa del gobernador Julio Santiago Azp\u00farua, fue uno de aquellos momentos bien escabrosos que a Guerrero Pulido le toc\u00f3 vivir en el interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>&#8220;Gocho, la Polic\u00eda tiene \u00f3rdenes de detenerte. El gobernador te quiere sacar del Estado. Por lo tanto, te vas de una vez y recuerda esta vaina, yo no te he visto&#8221;, le dijo el Gordo Sanz, entre el humo de alg\u00fan tabaco que a lo mejor ni habano era. As\u00ed tan imprevistamente como fue su llegada, fue la salida de Guerrero de Barcelona, \u200b\u200ben aquel fat\u00eddico a\u00f1o 1951. Bast\u00f3, sencillamente, que se recogiera \u2014en un breve despacho informativo de 20 l\u00edneas\u2014 que un comisionado del Ministerio de Relaciones Interiores hac\u00eda en Anzo\u00e1tegui una evaluaci\u00f3n del gasto oficial. Seg\u00fan la informaci\u00f3n que dispon\u00eda Guerrero, se hab\u00eda puesto al descubierto un d\u00e9ficit. En ninguna parte se dec\u00eda, ni siquiera se insinuaba, la responsabilidad directa de Azp\u00farua, pero el gobernador mont\u00f3 en furia y orden\u00f3 que al corresponsal de El Nacional lo apresaran y lo llevaran a su presencia en el termino de la distancia. A lo mejor quer\u00eda insultarlo personalmente, antes de expulsarlo del Estado. De ese mal momento, por raro que parezca, lo salv\u00f3 la pronta y muy oportuna intervenci\u00f3n del jefe de la brigada pol\u00edtica de la SN, Miguel Silvio Sanz.<\/p>\n<p>Con semejante procedimiento, est\u00e1n los dem\u00e1s preguntarse c\u00f3mo era el desempe\u00f1o de la funci\u00f3n de corresponsal de prensa, en una regi\u00f3n que adem\u00e1s de mucha represi\u00f3n pol\u00edtica (no se olviden que Puerto La Cruz siempre fue una zona petrolera convulsa, con una dirigencia clandestina comunista y de AD, muy activa) se caracterizaba por precarios servicios telef\u00f3nicos \u2014hablar y entenderse por larga distancia, era toda una proeza\u2014 y muy limitado transporte a\u00e9reo, mar\u00edtimo y terrestre. Cabe agregar, a todo esto, que al Estado Anzo\u00e1tegui siempre le nombraron Gobernadores civiles, pero que, al decir del propio Guerrero Pulido, &#8220;se comportaban con mayor despotismo y prepotencia que el peor de los militares&#8221;.<\/p>\n<p>Esa todav\u00eda era una \u00e9poca de infames v\u00edas de Barcelona hacia y desde Caracas. &#8220;Ten\u00edamos en oriente buenas carreteras petroleras, pero ir a Caracas por tierra era muy torturante&#8221;, enfatiz\u00f3 Guerrero Pulido. En el oriente del pa\u00eds, la industria petrolera construy\u00f3, desde el final de la d\u00e9cada de los 30, centenares de kil\u00f3metros. Eso facilit\u00f3 amplias las comunicaciones entre Monagas y Anzo\u00e1tegui, pero, en 1951 todav\u00eda la \u00fanica posibilidad de ir a Caracas, desde Barcelona y El Tigre, por v\u00eda terrestre, era la angosta y tortuosa carretera de Los Llanos, por Altagracia de Orituco y Zaraza, El Sombrero, Valle de La Pascua y San Juan de Los Morros. En muchos de esos tramos, hasta La Encrucijada de La Victoria en el Estado Aragua, como eje principal de distribuci\u00f3n del tr\u00e1nsito de pasajeros entre el oriente y el centro y occidente del pa\u00eds. La del Llano era de todas las v\u00edas del pa\u00eds la peor. P\u00e9rez Jim\u00e9nez y su administraci\u00f3n se ufanaban de sus grandes edificaciones p\u00fablicas en Caracas y los Estados centrales y andinos, pero en lo que respeta al oriente del pa\u00eds, con excepci\u00f3n de lo poco que lograron hacer los gobernadores Manuel Jos\u00e9 Arreaza en Barcelona y Heraclio Narv\u00e1ez Alfonzo en Nueva Esparta, era muy exiguo lo que se pod\u00eda exhibir en cuanto a grandes obras p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Cuando se produjo la ca\u00edda del gobierno de P\u00e9rez Jim\u00e9nez, la Carretera de la Costa estaba a\u00fan inconclusa. Correspondi\u00f3 al gobierno del presidente R\u00f3mulo Betancourt concluirla, en 1960. Hasta ese a\u00f1o, el transporte de El Nacional y de los dem\u00e1s peri\u00f3dicos de Caracas hacia el oriente del pa\u00eds se hac\u00eda por v\u00eda a\u00e9rea.<\/p>\n<p>En 1951, cuando Guerrero Pulido, tras una experiencia de m\u00e1s de casi siete a\u00f1os en el T\u00e1chira y el Zulia fue enviado a Barcelona, \u200b\u200bAvensa y Aeropostal ten\u00edan s\u00f3lo dos vuelos diarios entre la capital de Anzo\u00e1tegui y Maiquet\u00eda. Al avi\u00f3n DC3 de Avensa, lo llamaban popularmente &#8220;El Lechero&#8221;. Sus motores, una h\u00e9lice, despertaban a los barceloneses antes de las seis de la ma\u00f1ana, en una larga ruta que se prolongaba hasta Porlamar, Car\u00fapano, Matur\u00edn y solo dos veces por semana hasta G\u00fciria, Barrancas del Orinoco y Tucupita.<\/p>\n<p>&#8220;Generalmente, uno escrib\u00eda por las tardes. Luego, a la ma\u00f1ana siguiente complementaba el sobre con las noticias de \u00faltima hora y se iba al aeropuerto, en busca de un pasajero a migo&#8221;, sol\u00eda recordar Guerrero Pulido, con su proverbial acento andino. Ni siquiera se hablaba, por entonces, del servicio aeroexpreso de encomiendas. &#8220;Eso ocurri\u00f3 mucho despu\u00e9s&#8221;. La alternativa para los acontecimientos de \u00faltima hora era el tel\u00e9grafo. Transferir noticias por tel\u00e9fono era muy angustioso. En esos casos, hab\u00eda que ir a Puerto La Cruz (all\u00ed funcion\u00f3 en un comienzo la \u00fanica caseta de larga distancia).<\/p>\n<p>A partir de 1960, el servicio telef\u00f3nico mejor\u00f3 notablemente, pero el t\u00e9lex primero y las transmisiones por v\u00eda digital (Internet) llegaron muy posteriormente, por lo que la presencia de los corresponsales de prensa, sobre en mano \u2014en busca de alg\u00fan viajero amigo\u2014 para enviar las noticias hasta la Redacci\u00f3n en Caracas o en todo caso, hasta las oficinas de Aeropostal o Avensa en Maiquet\u00eda, fue algo que se prolong\u00f3 por m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, a partir de la fundaci\u00f3n de El Nacional en 1943.<\/p>\n<p>Guerrero Pulido enfatizaba en despachos informativos y reportajes, en las frases cortas. Periodista con gran olfato para el suceso, era de esos que llevan al lector hasta el \u00faltimo p\u00e1rrafo, con un inter\u00e9s creciente sobre lo narrado. &#8220;Yo debo decir \u2014me contaba\u2014 que las amenazas contra los periodistas, no proven\u00edan a veces \u00fanicamente del r\u00e9gimen de P\u00e9rez Jim\u00e9nez y de sus funcionarios. Algunos hechos relacionados con el matuteo de licores y cigarrillos de Curazao, por el Lago de Maracaibo, le costaron al corresponsal Guillermo Tell Troconis, tres palizas de matones a sueldo.<\/p>\n<p>Los protagonistas de delitos, como siempre ha ocurrido, no aceptaron que se publicaran sus fechor\u00edas en las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>Con Guerrero Pulido, El Nacional Quer\u00eda evitar que se repitiera una agresi\u00f3n similar a la padecida por Tell Troconis (los dos compart\u00edan el desempe\u00f1o de la corresponsal\u00eda en Maracaibo, \u00fanico en todo el pa\u00eds con dos periodistas) y es por esa causa que lo movilizaban a Barcelona, \u200b\u200ben enero del a\u00f1o 1951, con H\u00e9ctor Sandoval de reportero gr\u00e1fico.<\/p>\n<p>&#8220;Juli\u00e1n Montes de Oca se cans\u00f3 de estar en Barcelona y en la Navidad anterior se fue para Caracas. Con todo el disgusto que eso provoc\u00f3 en Alejandro Otero Silva, no volvi\u00f3 m\u00e1s. \u00c9l hab\u00eda sucedido a Germ\u00e1n Car\u00edas y apenas estuvo en Barcelona por unos tres meses. Me correspondi\u00f3 a m\u00ed reemplazarlo. Cuando pas\u00e9 de Maracaibo a Barcelona, \u200b\u200bten\u00eda en mi haber como corresponsal, por lo menos, veinte citaciones y detenciones a cargo de la Seguridad Nacional. Ser Corresponsal de El Nacional no era en esa \u00e9poca, tarea f\u00e1cil. Uno viv\u00eda con el terror a cuestas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Por causa del incidente con Azp\u00farua en Barcelona, \u200b\u200bfui enviado nuevamente a Maracaibo, esta vez como jefe de la corresponsal\u00eda y luego se produjo mi traslado a Caracas, donde me desempe\u00f1\u00e9 primero como reportero, y luego llegu\u00e9 a ser jefe de Informaci\u00f3n y jefe del Departamento de Provincia, cargos que siempre se reserv\u00f3 Miguel Otero Silva para los periodistas de su mayor confianza&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando ejerci\u00f3 como corresponsal, Puerto La Cruz vivi\u00f3 un gran momento de su auge petrolero. Se modernizaba el sistema de oleoducto y despacho, en sus muelles. La refiner\u00eda de Vengreff \u2014Venezuela Gulf Refining\u2014 ten\u00eda apenas un a\u00f1o en funcionamiento. &#8220;Tu ve\u00edas al rompe, la contradicci\u00f3n existente. La capital del Estado, metida como en una ostra y Puerto La Cruz con un estallido poblacional y comercial permanente. Ya los norteamericanos petroleros ten\u00edan sus campos de golf, y Lecher\u00eda, con su residencia oficial y sus urbanizaciones, iba concentrando cerca de la costa a la gente con mayor poder adquisitivo&#8221;. La residencia del m\u00e9dico Domingo Guzm\u00e1n Lander, a la orilla de la Playa, en lo que ahora es Playa Lido, destacaba por su amplitud y gran corredor con vista al mar. La corta v\u00eda de acceso, pavimentada con concreto, fue una obra contratada al empresario Juan Vicente Michelangelli, propietario del Transporte Traven de Puerto La Cruz.<\/p>\n<p>El pronto esclarecimiento del asesinato del chofer Pablito Hern\u00e1ndez, en la v\u00eda Soledad-El Tigre, fue uno de los grandes \u00e9xitos de investigaci\u00f3n criminal que puede atribuirse a la Seguridad Nacional. Localizado el veh\u00edculo en Puerto La Cruz, un trabajo policial meticuloso llev\u00f3 a la captura del trinitario asesino, en cuesti\u00f3n de pocas horas. Cuando se hizo la reconstrucci\u00f3n del crimen, los \u00fanicos periodistas presentes eran el corresponsal de El Nacional y su fot\u00f3grafo, H\u00e9ctor Sandoval. La narraci\u00f3n del hecho, con fotograf\u00edas y testimonios del criminal, mostrando entre el arenal de aquella playa como abri\u00f3 un hueco con sus gruesas manos para enterrar el cad\u00e1ver, estudiado toda la \u00faltima p\u00e1gina.<\/p>\n<p>El asesino confes\u00f3 haber simulado ganas de orinar y cuando Pablito Hern\u00e1ndez se detuvo y se baj\u00f3 del carro junto con \u00e9l, lo atac\u00f3 sorpresivamente y lo estrangul\u00f3, en la orilla de la carretera solitaria, a unos 40 km de Soledad. Luego de matar al chofer, a quien hab\u00eda contratado para que lo trasladara a El Tigre en un viaje sin m\u00e1s pasajeros, meti\u00f3 el cad\u00e1ver en el maletero y aceler\u00f3 hacia Puerto La Cruz. Solo hizo una parada para surtir combustible, en la estaci\u00f3n de Boca de Tigre, a poca distancia de la alcabala de la Guardia Nacional, en el Km 52. Ya anochec\u00eda cuando entr\u00f3 a Puerto La Cruz y fue entonces cuando tuvo la ocurrencia de metros al cine, en la calle Bol\u00edvar, luego de estacionar en sus inmediaciones el autom\u00f3vil con el cad\u00e1ver en el ba\u00fal del carro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HENRIQUE OTERO VIZCARRONDO | PANCHO GRAELLSNueve cr\u00f3nicas re\u00fane Historias de vida en tinta y papel. Historias y gente del periodismo venezolano (2025), del periodista Evaristo Mar\u00edn (1935), Premio Nacional de Periodismo 1986. 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