{"id":53723,"date":"2026-04-18T01:35:23","date_gmt":"2026-04-18T04:35:23","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/18\/miradas-al-continente-con-la-muerte\/"},"modified":"2026-04-18T01:35:23","modified_gmt":"2026-04-18T04:35:23","slug":"miradas-al-continente-con-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/18\/miradas-al-continente-con-la-muerte\/","title":{"rendered":"Miradas al continente: con la muerte"},"content":{"rendered":"\n<p>TOM\u00c1S LANDER (1787-1845), ARCHIVO EL NACIONAL&#8221;Uno de los casos m\u00e1s conocido es el del pol\u00edtico Tom\u00e1s Lander. Falleci\u00f3 en diciembre de 1845. Fue embalsamado por un alem\u00e1n llamado Gottfried Knoche (&#8216;Kanoche&#8217;, en el habla popular). Este inmigrante pas\u00f3 a formar parte del imaginario nacional debido, precisamente, al arte de retar a la muerte&#8221;.<\/p>\n<p>Por MIRLA ALCIB\u00cdADES<\/p>\n<p>Cuando fijamos la mirada en siglos pasados, llama la atenci\u00f3n la manera c\u00f3mo se relacionaba la gente con la muerte. No falt\u00f3 quien la retara. \u00bfEn qu\u00e9 t\u00e9rminos se plante\u00f3 ese desaf\u00edo? Pues\u2026 en los medios de conservar el cuerpo, en negarse a aceptar una despedida definitiva. Para alcanzar tal prop\u00f3sito, contaron con la ciencia y con la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>La primera de ellas, la ciencia, fue aliada de \u00c1lvaro Mutis en la Nueva Granada por all\u00e1, en la primera mitad del siglo XVIII. Cuando Miguel de Santiste hizo el viaje desde Lima hasta Caracas en los a\u00f1os cuarenta de aquella centuria, pudo comprobar que el neogranadino hab\u00eda logrado embalsamar un p\u00e1jaro. Este testimonio nos dice que el cient\u00edfico inici\u00f3 un experimento que, con el paso del tiempo, ser\u00eda pr\u00e1ctica bastante socorrida. No eran conocimientos novedosos, desde luego, nuestros ascendientes ind\u00edgenas los practicaban desde siglos atr\u00e1s. Pero en el caso de Mutis, todo indica que instrumentaba procedimientos europeos.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo el procedimiento se aplic\u00f3 a las personas. Fue as\u00ed c\u00f3mo en todo el continente se dieron casos de personas embalsamadas. Tal vez uno de los m\u00e1s conocidos sea el que se vio en el Ecuador de 1875. Como recordar\u00e1n, ese a\u00f1o la conjunci\u00f3n de machetes y balas acabaron con la vida del presidente (o dictador, para otros) Gabriel Garc\u00eda Moreno.<\/p>\n<p>El cuerpo despedazado fue recogido del pavimento ensangrentado y recompuesto en la medida que se pudo. Para velar el cad\u00e1ver, acudieron a una modalidad poco convencional: vistieron al difunto con uniforme de gala, le colgaron todas las condecoraciones que hab\u00eda obtenido a lo largo de su no muy larga existencia, lo sentaron en la silla presidencial, buscaron un fot\u00f3grafo y le tomaron al muerto el mayor n\u00famero de fotograf\u00edas que pudieron. No contentos con cumplir operaci\u00f3n tan compleja, la imagen del expresidente sentado y embalsamado fue impresa y repartida entre quienes la pudieron desear.<\/p>\n<p>En Venezuela no quedamos atr\u00e1s en pr\u00e1ctica tan peculiar. Uno de los casos m\u00e1s conocidos es el del pol\u00edtico Tom\u00e1s Lander. Falleci\u00f3 en diciembre de 1845. Fue embalsamado por un alem\u00e1n llamado Gottfried Knoche (&#8216;Kanoche&#8217;, en el habla popular). Este inmigrante pas\u00f3 a formar parte del imaginario nacional debido, precisamente, al arte de retar a la muerte.<\/p>\n<p>El cad\u00e1ver de Lander permaneci\u00f3 en su casa hasta 1884. Los familiares se habituaron a verlo, sentados frente a su escritorio en actitud de iniciar la redacci\u00f3n de una de sus prestigiosas reflexiones. El a\u00f1o que indica, lo que qued\u00f3 de \u00e9l se traslad\u00f3 al Pante\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n con la muerte tuvo en Venezuela aristas complejas. En 1839, hab\u00eda muerto un peque\u00f1o en el barrio de La Candelaria. El padre quiso conservar el cad\u00e1ver el mayor tiempo que fuera posible. No quer\u00eda desprenderse de \u00e9l. Cuando finalmente llegaron a inhumarlo, \u00abrevent\u00f3 el cuerpo, o lo que es igual, h\u00edzole despedir hedor intolerable\u00bb (dec\u00eda la noticia de prensa). Una persona que se encontr\u00f3 cerca fue &#8216;salpicada&#8217; por los restos putrefactos. Muri\u00f3 poco despu\u00e9s. Con certeza, el dolido progenitor no ten\u00eda conocimiento o no pudo pagar el tratamiento conservador que vengo abordando.<\/p>\n<p>La muerte de un alto prelado de la Iglesia impon\u00eda un tratamiento activo corporal que significaba mantener partes de su humanidad en frascos con formol. El coraz\u00f3n era el \u00f3rgano privilegiado en este proceso con ambici\u00f3n exhibicionista. No s\u00f3lo se utilizaba en el \u00e1mbito eclesial, tambi\u00e9n se aplicaba en otros espacios, incluso en el militar. No olvidemos que con el coraz\u00f3n de Atanasio Girardot se practic\u00f3 el mismo procedimiento.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica fotogr\u00e1fica tambi\u00e9n fue un recurso habitual para evitar el olvido. Quienes pudieran, contrataran un fot\u00f3grafo. As\u00ed ocurri\u00f3 en todo el pa\u00eds. Por ejemplo, en 1862 Puerto Cabello cont\u00f3 con los servicios del especialista Pedro Coll Font. Como en todo el pa\u00eds, este ofrec\u00eda el &#8220;retrato de cad\u00e1veres&#8221;.<\/p>\n<p>Al momento de fotografiar un ni\u00f1o fallecido, hab\u00eda requerimientos que cumplir. La costumbre era que el peque\u00f1o mantuviera los ojos abiertos. Para ello le colocaban palillos o cerillas, los que imped\u00edan que los p\u00e1rpados se juntaran. Parte de la vestimenta que se utilizaban en estos casos consist\u00eda en colocar alas de papel para proyectar la imagen angelical del peque\u00f1ito o peque\u00f1ita. Esa idea llev\u00f3 a utilizar el t\u00e9rmino de &#8220;angelitos&#8221;, para referirse al cad\u00e1ver de un beb\u00e9. En suma, la gente aprendi\u00f3 a enga\u00f1arla ya vivir con la muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TOM\u00c1S LANDER (1787-1845), ARCHIVO EL NACIONAL&#8221;Uno de los casos m\u00e1s conocido es el del pol\u00edtico Tom\u00e1s Lander. Falleci\u00f3 en diciembre de 1845. Fue embalsamado por un alem\u00e1n llamado Gottfried Knoche (&#8216;Kanoche&#8217;, en el habla popular). Este inmigrante pas\u00f3 a formar parte del imaginario nacional debido, precisamente, al arte de retar a la muerte&#8221;. Por MIRLA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":53724,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1534,332],"tags":[],"class_list":["post-53723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-papel-literario","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}