{"id":50204,"date":"2026-04-07T03:49:17","date_gmt":"2026-04-07T06:49:17","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/07\/el-puente-hacia-la-democracia\/"},"modified":"2026-04-07T03:49:17","modified_gmt":"2026-04-07T06:49:17","slug":"el-puente-hacia-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/07\/el-puente-hacia-la-democracia\/","title":{"rendered":"El puente hacia la democracia"},"content":{"rendered":"<p>En su libro Unas pinceladas de historia: Miranda, Bello, Bol\u00edvarAllan Brewer-Car\u00edas recuerda una verdad inc\u00f3moda pero esencial: la independencia venezolana no fue un acto s\u00fabito de ruptura, sino un proceso largo, h\u00edbrido y esencialmente pol\u00edtico. En \u00e9l coexistieron hombres del antiguo orden mon\u00e1rquico con arquitectos del nuevo orden republicano.<\/p>\n<p>En 1810, Venezuela no despert\u00f3 independiente. Cruz\u00f3, m\u00e1s bien, un puente. De un lado estaba la monarqu\u00eda espa\u00f1ola; del otro, una rep\u00fablica a\u00fan incierta. En medio, figuras que entendieron que el cambio no consist\u00eda \u00fanicamente en derribar un sistema, sino en construir otro. Francisco de Miranda imagin\u00f3 la ruptura; Sim\u00f3n Bol\u00edvar la impuls\u00f3. Pero Juan Germ\u00e1n Roscio y Andr\u00e9s Bello \u2014funcionarios civiles de la estructura hisp\u00e1nica\u2014 aportaron algo igualmente decisivo: la arquitectura intelectual del cambio. No destruir\u00e1n el sistema desde fuera. Lo transformaron desde dentro.<\/p>\n<p>Dos siglos despu\u00e9s, Venezuela se encuentra sobre otro puente. El pa\u00eds enfrenta una transici\u00f3n que no puede reducirse a una consigna ni a un instante. No se trata \u00fanicamente de sustituir un poder por otro, sino de reconfigurar las condiciones que hacen posible la democracia. Y esa reconfiguraci\u00f3n tiene un punto de llegada claro: elecciones libres, verificables y universales que permitan recuperar la legitimidad constitucional. Ah\u00ed reside el n\u00facleo del problema venezolano actual.<\/p>\n<p>El derecho al voto \u2014piedra angular de cualquier sistema democr\u00e1tico\u2014 ha estado marcado por limitaciones y ventajismos que han afectado su alcance y credibilidad, particularmente en lo que respeta a millones de venezolanos fuera del pa\u00eds. La participaci\u00f3n de la di\u00e1spora, que constituye una parte sustancial de la naci\u00f3n, ha estado rodeada de restricciones, incertidumbres y obst\u00e1culos que cuestionan la universalidad del sufragio.<\/p>\n<p>Una democracia que no logra incorporar plenamente a sus ciudadanos \u2014est\u00e9n donde est\u00e9n\u2014 dif\u00edcilmente puede reclamar legitimidad plena. Por ello, cualquier transici\u00f3n cre\u00edble en Venezuela debe partir de un principio irrenunciable: no habr\u00e1 legitimidad sin inclusi\u00f3n electoral efectiva. Esto implica establecer mecanismos claros, accesibles y confiables que permitan a los venezolanos en el exterior ejercer su derecho al voto sin trabajos indebidas. La di\u00e1spora es parte sustantiva del pa\u00eds real.<\/p>\n<p>Pero el problema no es solo electoral. Es tambi\u00e9n institucional. Las transiciones duraderas no se sostienen \u00fanicamente en la voluntad pol\u00edtica, sino en la construcci\u00f3n de instituciones que garantizan el equilibrio del poder y los fundamentos del Estado de derecho. En el caso venezolano, ello pasa por transformaciones concretas: un nuevo Consejo Nacional Electoral que genera confianza; un Tribunal Supremo de Justicia independiente y cre\u00edble; y un sistema de justicia que act\u00faa con autonom\u00eda y dignidad.<\/p>\n<p>Dentro de ese proceso, una primera prueba decisiva ser\u00e1 la designaci\u00f3n de un fiscal general de la rep\u00fablica que responda al inter\u00e9s p\u00fablico y no a la l\u00f3gica de los sectores. No se trata de un asunto menor. Es una se\u00f1al temprana de si el cambio pol\u00edtico avanza hacia una transformaci\u00f3n real o si se limita a un reacomodo gatopardiano del poder.<\/p>\n<p>La historia, sin embargo, ofrece otra lecci\u00f3n menos evidente, pero igualmente crucial. Las transiciones no siempre provienen exclusivamente de la oposici\u00f3n. En 1810, algunos de los protagonistas del cambio hab\u00edan sido \u2014como se ha se\u00f1alado\u2014 parte del sistema que se estaba transformando. Roscio y Bello no eran forasterossino hombres formados dentro del orden hisp\u00e1nico que en un momento decisivo eligieron la historia por encima de la inercia.<\/p>\n<p>Esa posibilidad no debe descartarse hoy. Es plausible \u2014y quiz\u00e1s necesario\u2014 que dentro del propio chavismo surjan actores capaces de facilitar la necesaria transici\u00f3n. Pero ello exige una condici\u00f3n escasa en tiempos de polarizaci\u00f3n: grandeza intelectual y sentido hist\u00f3rico. Es decir, la capacidad de comprender que sostener sine die un sistema agotado no es una forma de poder, sino un ejercicio de desgaste y de conflicto permanente.<\/p>\n<p>No se trata de preservar el statu quo con ajustes marginales. El asunto es permitir su transformaci\u00f3n hacia un orden leg\u00edtimo, sin exclusiones basadas en sectarismo pol\u00edtico o fanatismo ideol\u00f3gico. La paciencia, en este contexto, no puede confundirse con complacencia; y la transici\u00f3n, con permanencia indefinida.<\/p>\n<p>Como en 1810, el desaf\u00edo no es solo pol\u00edtico, sino estructural: construir las condiciones para que el poder pueda cambiar de manos de manera efectiva, verificable y aceptada por todos. Eso requiere acuerdos, garant\u00edas e instituciones, pero tambi\u00e9n una convicci\u00f3n compartida de que el destino final no es la mera continuidad del poder, sino su legitimaci\u00f3n democr\u00e1tica. Incluso quienes hoy ejercen el gobierno tienen derecho a la posibilidad de recuperarlo en condiciones de competencia real, sin ventajas indebidas y sometidos al veredicto del voto. As\u00ed ha ocurrido cuando han existido condiciones institucionales confiables y respeto efectivo a los resultados electorales.<\/p>\n<p>Venezuela no necesita un nuevo episodio de ruptura sin consecuencias. Requiere en cambio, un m\u00e9todo de transici\u00f3n con destino claro: elecciones donde todos puedan votar, sin exclusi\u00f3n. Sin embargo, toda transici\u00f3n se mide en el momento en que el poder deja de justificarse a s\u00ed mismo y comienza a responder a la sociedad. Tal como sugiere Allan Brewer-Car\u00edas en su lectura de 1810, las transformaciones pol\u00edticas duraderas no nacen de un instante, sino de procesos en los que convergen ruptura y construcci\u00f3n. Entenderlo hoy es una necesidad hist\u00f3rica. <\/p>\n<p>En definitiva, la verdadera transici\u00f3n comenzar\u00e1 cuando la conducta del poder y la legalidad que lo sostiene reflejan la voluntad popular y se adaptan a la evoluci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su libro Unas pinceladas de historia: Miranda, Bello, Bol\u00edvarAllan Brewer-Car\u00edas recuerda una verdad inc\u00f3moda pero esencial: la independencia venezolana no fue un acto s\u00fabito de ruptura, sino un proceso largo, h\u00edbrido y esencialmente pol\u00edtico. En \u00e9l coexistieron hombres del antiguo orden mon\u00e1rquico con arquitectos del nuevo orden republicano. En 1810, Venezuela no despert\u00f3 independiente. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":375,"featured_media":50205,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[737,252,332],"tags":[],"class_list":["post-50204","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-columnistas","category-opinion","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/375"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50204\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}