{"id":49773,"date":"2026-04-06T06:02:13","date_gmt":"2026-04-06T09:02:13","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/06\/sobre-prisiones-la-reconstruccion-del-sistema-penitenciario\/"},"modified":"2026-04-06T06:02:13","modified_gmt":"2026-04-06T09:02:13","slug":"sobre-prisiones-la-reconstruccion-del-sistema-penitenciario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/06\/sobre-prisiones-la-reconstruccion-del-sistema-penitenciario\/","title":{"rendered":"Sobre prisiones: la reconstrucci\u00f3n del sistema penitenciario"},"content":{"rendered":"<p>El camino hacia la transici\u00f3n que nos lleva a la recuperaci\u00f3n de la democracia y de la libertad en el corto plazo obliga a reflexionar sobre las reformas institucionales y legales requeridas en todos los \u00e1mbitos del Estado, m\u00e1s en el carcelario al que estuve vinculado en \u00e9pocas de democracia, en la que pese a las deficiencias, los detenidos ten\u00edan derechos, los que hoy niega un Estado represor y terrorista dirigido por un grupo criminal transnacional que los desprecia en medio de la mayor impunidad.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n carcelaria es realmente grave. Y no se trata solamente de los edificios, abandonados o destruidos por la desidia oficial, si no de las terribles condiciones de los \u201cdetenidos\u201d, para usar un t\u00e9rmino gen\u00e9rico v\u00e1lido. La vida, la integridad f\u00edsica y la dignidad de los detenidos son pisoteados por un sistema carcelario inhumano al que nadie tiene acceso y al que todos temen escrutar. Las c\u00e1rceles de Venezuela son consideradas de las m\u00e1s peligrosas del mundo (Sabaneta III, una referencia). Organizaciones no gubernamentales como Amnist\u00eda Internacional consideran que \u201clos centros de detenci\u00f3n en Venezuela se caracterizan por contar con serias deficiencias de estructura, salubridad y seguridad\u201d. La sobrepoblaci\u00f3n y el hacinamiento en las c\u00e1rceles es referido por ONG nacionales de igual prestigio, como el Observatorio Venezolano de Prisiones.<\/p>\n<p>Desde la llegada al poder del chavismo se utiliz\u00f3 perversamente al \u201cprivado de libertad\u201d para construir grupos criminales que operaran dentro y fuera del pa\u00eds desde la misma estructura del poder. Los recintos carcelarios se han convertido en aut\u00e9nticos campos de concentraci\u00f3n en donde los derechos de los detenidos, sean por razones pol\u00edticas o por delitos comunes, civiles o militares, hombres o mujeres, adultos, adolescentes, menores o ancianos, se violan de manera sistem\u00e1tica y grave, ante la mirada c\u00f3mplice de la misma autoridad.<\/p>\n<p>El detenido sufre desde el primer momento de su \u201cproceso\u201d una agon\u00eda indescriptible. Se enfrenta a un poder policial politizado, arbitrario y corrupto, que decide su destino y traslado a un centro de detenci\u00f3n con acusaci\u00f3n generalmente infundada o por simple antojo de un funcionario, para despu\u00e9s esperar procesos interminables que muchas veces ni siquiera comienzan.<\/p>\n<p>El sufrimiento se vive en su m\u00e1xima expresi\u00f3n cuando la persona de la que se trata est\u00e1 \u201cencerrada\u201d en una celda, desprotegido, no s\u00f3lo despojado de sus derechos, sino en medio de un ambiente feroz y corrupto que simplemente hace brotar un miedo indescriptible.<\/p>\n<p>En el sistema carcelario en el pa\u00eds sufre un deterioro acelerado desde 1998 por la ineficiencia de un Estado cada vez m\u00e1s politizado, con un sistema judicial cada vez tambi\u00e9n menos independiente en el que la corrupci\u00f3n se apodera del funcionamiento de las instituciones. Mi experiencia personal me permiti\u00f3 ver excesos, deficiencias, corrupci\u00f3n desde dentro y fuera de los penales, es cierto; pero lo que hoy vemos es incomparable. Los derechos vulnerados: no hay un debido proceso, para resumir el drama quienes viven en las peores condiciones higi\u00e9nicas, sin acceso m\u00ednimo a los alimentos, a la salud, a la educaci\u00f3n ya la recreaci\u00f3n, como lo exigen las normas m\u00ednimas internacionales aplicables y me refiero a las Reglas Mandela y otras establecidas por los \u00f3rganos internacionales y aceptadas como cuentos por la comunidad internacional, que el Estado ignora deliberadamente.<\/p>\n<p>Un cambio de sistema y una aut\u00e9ntica transici\u00f3n hacia la democracia y el Estado de derecho deber\u00e1n considerar con urgencia, para responder a las v\u00edctimas del sistema carcelario socialista del siglo XXI, su reestructuraci\u00f3n y no solamente la adaptaci\u00f3n de las normas y principios aplicables, principalmente a las de origen internacional, para el mejor tratamiento del detenido, sino la modificaci\u00f3n profunda del sistema. Nuevas c\u00e1rceles, nueva forma de administraci\u00f3n, un nuevo sistema en general que garantiza a los detenidos el disfrute de sus derechos.<\/p>\n<p>El tema es complejo. Lo pol\u00edtico y lo jur\u00eddico, lo t\u00e9cnico y lo pr\u00e1ctico, deben considerarse en forma equilibrada de manera de garantizar un nuevo sistema carcelario humano que haga ver al detenido no como un enemigo de la sociedad, sino como un ser humano que cualquiera que sea la raz\u00f3n por la que haya perdido su libertad, tiene los mismos derechos de todos los ciudadanos.<\/p>\n<p>El tema tiene sus elementos pol\u00edticos, pero no podemos ignorar el Derecho Penitenciario, que quiz\u00e1s a\u00fan no goce de un reconocimiento general como disciplina aut\u00f3noma, pero que en definitiva nos facilita los principios y las normas fundamentales para el tratamiento del detenido y garantiza las condiciones humanas de los recintos carcelarios. Es la herramienta a la mano para enfrentar este drama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El camino hacia la transici\u00f3n que nos lleva a la recuperaci\u00f3n de la democracia y de la libertad en el corto plazo obliga a reflexionar sobre las reformas institucionales y legales requeridas en todos los \u00e1mbitos del Estado, m\u00e1s en el carcelario al que estuve vinculado en \u00e9pocas de democracia, en la que pese a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":462,"featured_media":49774,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[737,252,332],"tags":[],"class_list":["post-49773","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-columnistas","category-opinion","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/462"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49773\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}