{"id":49284,"date":"2026-04-04T08:12:24","date_gmt":"2026-04-04T11:12:24","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/04\/el-viernes-santo-de-la-filosofia\/"},"modified":"2026-04-04T08:12:24","modified_gmt":"2026-04-04T11:12:24","slug":"el-viernes-santo-de-la-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/04\/04\/el-viernes-santo-de-la-filosofia\/","title":{"rendered":"El Viernes Santo de la Filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Imagen de Freepik.\u201cDios mismo ha muerto; este es el Viernes Santo de la filosof\u00eda especulativa\u201d,<br \/>\nGWF Hegel<\/p>\n<p>Pocas son las par\u00e1bolas que permiten establecer interpretaciones tan llenas de fuerza sensible ya la vez conceptual como las que recuerdan el doloroso. patetismo de Jes\u00fas de Nazaret a trav\u00e9s del infinitamente lejano e infinitamente cercano Calvario que deb\u00eda recorrer para, cruz a cuestas, dar cumplimiento a su propio destino. La comprensi\u00f3n de esta atroz experiencia sufrida por Jes\u00fas ha sido objeto de estudio nuclear por parte de muchos ex\u00e9getas. Entre ellos destacan dos de los m\u00e1s importantes pensadores de la historia de la filosof\u00eda moderna, quienes desde perspectivas radicalmente opuestas terminan, no obstante, complementando una de las m\u00e1s extraordinarias ideas fundamentales de la cultura occidental. Una idea que, m\u00e1s all\u00e1 del dogma y la fe positiva, permite pensar con sentido profundo la relaci\u00f3n de Dios con el hombre o de la eternidad con la historia. Se trata de Spinoza y de Hegel. Ambos formados en la tradici\u00f3n cl\u00e1sica y herederos del pensamiento griego, comparten la convicci\u00f3n de que la verdad, el bien y lo bello no pertenecen a \u00f3rdenes separadas, sino que constituyen una misma realidad vista desde distintas perspectivas. Por eso, la \u00c9tica de Spinoza es, en el fondo, una ontolog\u00eda del ser social y la Fenomenolog\u00eda de Hegel una ontolog\u00eda del ser social que es, en el fondo, una \u00e9tica. De ah\u00ed que, en ambos autores, la interpretaci\u00f3n de la traves\u00eda del Calvario no se comprende como un trayecto exclusivamente \u00e9tico o metaf\u00edsico, sino como la expresi\u00f3n concreta de la relaci\u00f3n entre la historia y la eternidad.<\/p>\n<p>En el caso de Spinoza, la figura de Cristo y su muerte deben entenderse desde la estructura eterna de la realidad. Dios no es un sujeto que interviene en el mundo, ni una voluntad que decide acontecimientos particulares, sino la sustancia infinita cuya esencia implica la existencia y de la cual todas las cosas son necesariamente. A la luz de esta concepci\u00f3n, la muerte de Cristo no puede tener un significado metaf\u00edsico en el sentido de cambiar la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo, porque nada puede cambiar en Dios ni en el orden eterno de la naturaleza. El Calvario no modifica la estructura del ser; lo que modifica es la comprensi\u00f3n de los hombres. Por eso, la muerte de Jes\u00fas tiene para Spinoza un significado ejemplar: &#8220;Cristo muere por vindicar la justicia, por sostener la verdad frente a la ignorancia y la violencia humanas. Su vida y su muerte ense\u00f1an el camino de la salvaci\u00f3n, que consiste en el conocimiento de Dios y en el amor al pr\u00f3jimo&#8221;. El Calvario pensado por Spinoza no es un acontecimiento que transforma a Dios, sino una ense\u00f1anza que reclama la transformaci\u00f3n de los hombres. Es la imagen del sabio que vive conforme a la verdad y que no teme a la muerte porque comprende la eternidad. Spinoza concibe el Calvario desde la eternidad: \u201cLa muerte del justo es un momento finito que solo adquiere su verdadero sentido cuando se la contempla sub especie aeternitatisbajo la luz de la eternidad\u201d.<\/p>\n<p>La perspectiva de Hegel es diametralmente opuesta. Para Hegel, la realidad \u00faltima no es la sustancia inm\u00f3vil, sino el esp\u00edritu, y el esp\u00edritu no es algo que existe fuera del tiempo, sino algo que llega a ser lo que es a trav\u00e9s del tiempo, es decir, de la historia, del trabajo, del sacrificio, de la negaci\u00f3n y el reconocimiento. La verdad no es una estructura eterna y lejana que se contempla, sino un proceso que se realiza. En este contexto, la imagen del Calvario adquiere un significado excepcional. Cuando Hegel habla del \u201cCalvario del esp\u00edritu\u201d, no se refiere \u00fanicamente a la muerte de Cristo, sino a las diversas figuras del proceso mediante el cual el esp\u00edritu se reconcilia consigo mismo. El esp\u00edritu debe enajenarse, perderse en la naturaleza, en la historia, en el trabajo, en la cultura, en las instituciones, en la conciencia desgarrada. Pero solo a trav\u00e9s del camino del esfuerzo, de las ca\u00eddas, del \u201cprivilegio del dolor\u201d, puede reencontrarse consigo mismo. El sufrimiento, la muerte, la negaci\u00f3n, no son accidentes de la historia, sino momentos determinantes de dicho proceso. El Calvario se convierte, as\u00ed, en la imagen filos\u00f3fica de la historia concreta del esp\u00edritu humano. Es el inagotable camino del esp\u00edritu en busca de libertad.<\/p>\n<p>Mientras que Spinoza piensa el Calvario desde la eternidad, Hegel piensa la eternidad desde el Calvario. La eternidad no es, para Hegel, algo que est\u00e1 fuera del tiempo, sino lo que se realiza en el tiempo. Lo eterno no es lo que permanece inm\u00f3vil, sino lo que se conserva a s\u00ed mismo a trav\u00e9s del cambio, la negaci\u00f3n y la historia. El reconocimiento del esp\u00edritu consigo mismo no elimina la historia, sino que la comprende como su propio recorrido. El Calvario deja de ser un episodio sacro para convertirse en el madrigal de la estructura de la realidad hist\u00f3rica: \u201cNo hay esp\u00edritu si no hay negaci\u00f3n, no hay libertad sin trabajo, no hay reconocimiento sin desgarramiento\u201d.<\/p>\n<p>La diferencia entre ambos puede formularse, entonces, de la siguiente manera: Spinoza piensa la salvaci\u00f3n del hombre en la eternidad de la sustancia. Hegel la piensa en la realizaci\u00f3n de lo absoluto en la historia. En Spinoza, el hombre se salva en la medida en que comprende que es un modo de la sustancia eterna y participa de la eternidad mediante el amor intelectual de Dios. En Hegel, el esp\u00edritu llega a la libertad en la medida en que se reconoce a s\u00ed mismo en el mundo hist\u00f3rico que \u00e9l mismo ha producido. En el primer caso, el camino es la eternidad. En el segundo, es la historia.<\/p>\n<p>Lo curioso es que ambos se complementan: la verdad no es ni una doctrina ni un dogma: es una realidad que se vive y se realiza. Para ellos, la filosof\u00eda no es solo teor\u00eda: es forma de vida y comprensi\u00f3n del hombre en el cosmos. En Spinoza, la vida filos\u00f3fica culmina en el amor intelectual de Dios y en la beatitud que nace del conocimiento de la necesidad eterna. En Hegel, la vida del esp\u00edritu es b\u00fasqueda continua de libertad, saber de s\u00ed mismo como realidad hist\u00f3rica y racional. Beatitud y libertad, eternidad e historia, sustancia y esp\u00edritu. Parm\u00e9nides y Her\u00e1clito: he aqu\u00ed las grandes coordenadas que separan y unen a estos grandes pensadores.<\/p>\n<p>Para Spinoza, la eternidad es el fundamento desde el cual se comprende la vida y la muerte del hombre. Para Hegel, la historia es el camino a trav\u00e9s del cual lo eterno llega a manifestarse. El movimiento que resume sus diferencias es lo que sustenta sus coincidencias: el uno piensa el Calvario desde la eternidad; el otro piensa la eternidad desde el Calvario. Es la diferencia que re\u00fane a dos de las m\u00e1s grandes arquitecturas filos\u00f3ficas. Tal vez, las dos m\u00e1s profundas maneras de pensar, Cristo mediante, el destino de la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagen de Freepik.\u201cDios mismo ha muerto; este es el Viernes Santo de la filosof\u00eda especulativa\u201d, GWF Hegel Pocas son las par\u00e1bolas que permiten establecer interpretaciones tan llenas de fuerza sensible ya la vez conceptual como las que recuerdan el doloroso. patetismo de Jes\u00fas de Nazaret a trav\u00e9s del infinitamente lejano e infinitamente cercano Calvario que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":237,"featured_media":49285,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[737,252,332],"tags":[],"class_list":["post-49284","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-columnistas","category-opinion","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/237"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49284\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49285"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}