{"id":46944,"date":"2026-03-28T15:14:06","date_gmt":"2026-03-28T18:14:06","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/28\/el-sadismo-no-es-una-ideologia-politica-ni-una-estrategia-de-guerra-sino-una-perversion-moral\/"},"modified":"2026-03-28T15:14:06","modified_gmt":"2026-03-28T18:14:06","slug":"el-sadismo-no-es-una-ideologia-politica-ni-una-estrategia-de-guerra-sino-una-perversion-moral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/28\/el-sadismo-no-es-una-ideologia-politica-ni-una-estrategia-de-guerra-sino-una-perversion-moral\/","title":{"rendered":"&#8216;El sadismo no es una ideolog\u00eda pol\u00edtica ni una estrategia de guerra, sino una perversi\u00f3n moral&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>   Argentina, como la mayor parte del llamado &#8220;mundo occidental&#8221;, est\u00e1 sufriendo una aguda p\u00e9rdida de confianza en la democracia y sus principales instituciones, incluido el periodismo. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s del golpe de Estado que desat\u00f3 la sangrienta dictadura militar de 1976-1983, es preocupante ver c\u00f3mo la visi\u00f3n de la sociedad sobre la democracia ha disminuido, con una parte sustancial de la poblaci\u00f3n diciendo que el sistema pol\u00edtico les es indiferente o incluso que prefieren un r\u00e9gimen autoritario. Lamentablemente, muchas de las lecciones positivas y los fundamentos socioculturales que surgieron de un per\u00edodo marcado por el terrorismo de Estado, la tortura y la muerte han sido corrompidos por una profunda polarizaci\u00f3n \u2013anteriormente denominada localmente \u201cla grieta&#8221;- y se han transformado en guerras culturales. Las \u00faltimas dos d\u00e9cadas demuestran c\u00f3mo causas nobles, como la defensa de los derechos humanos en un pa\u00eds donde fueron sistem\u00e1ticamente violados, pueden ser aprovechadas pol\u00edticamente por un lado y luego por el otro del espectro pol\u00edtico, erosionando en \u00faltima instancia la confianza en el proceso hist\u00f3rico y su capacidad para actuar como fuerza orientadora para las generaciones actuales y futuras.<\/p>\n<p>    La importancia de acontecimientos hist\u00f3ricos como el 24 de marzo de 1976 s\u00f3lo se construye a partir de sus consecuencias. Dos visiones encontradas surgieron despu\u00e9s de la multitudinaria marcha de la semana pasada a la Plaza de Mayo en el centro de Buenos Aires. Hubo un vector pol\u00edtico, en el que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, busc\u00f3 robarse el protagonismo, pronunciando un discurso contra el presidente Javier Milei en sinton\u00eda con parte del mensaje pronunciado por la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Carmen Arias. Fue bajo el mismo marco conceptual que la administraci\u00f3n Milei lanz\u00f3 un video que buscaba \u201cdar visibilidad a toda la verdad\u201d, destacando el dolor de las v\u00edctimas de la guerrilla de izquierda y la revictimizaci\u00f3n de una mujer que hab\u00eda sido sustra\u00edda ilegalmente a sus padres desaparecidos pero que abraz\u00f3 a su nueva familia.<\/p>\n<p>    Las dos narrativas principales que surgieron en el espectro pol\u00edtico comparten el oportunismo de quienes buscan el poder con verdades parciales. Los ex presidentes N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner elevaron h\u00e1bilmente los movimientos de derechos humanos para su propio beneficio pol\u00edtico, ya que nunca tuvieron una participaci\u00f3n real durante el calor de la dictadura. Encomendaron al poder judicial que investigara los cr\u00edmenes contra la humanidad perpetrados por las fuerzas de seguridad genocidas durante el per\u00edodo comprendido entre 1976 y 1983, otorgaron reparaciones a las v\u00edctimas y revitalizaron los movimientos de derechos humanos. Al mismo tiempo, crearon m\u00faltiples esquemas de corrupci\u00f3n (algunos de los cuales estaban asociados con grupos de derechos humanos, humillaron a\u00fan m\u00e1s a las Fuerzas Armadas al reivindicar el papel de grupos guerrilleros de izquierda como Montoneros) y al ERP y terminaron bastardeando la causa al intentar asociarla a su proyecto pol\u00edtico. Las otrora indiscutibles Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo se encontraron unidas a los kirchneristas de mala reputaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Al otro lado del pasillo, por as\u00ed decirlo, Milei encontr\u00f3 en la vicepresidenta Victoria Villaruel una excelente candidata electoral para construir sobre la narrativa antikirchnerista que lo llev\u00f3 a ser elegido legislador y luego presidente. Villaruel es una &#8216;negacionista&#8217;, una negacionista que h\u00e1bilmente cambi\u00f3 su ret\u00f3rica de negar los cr\u00edmenes perpetrados por la dictadura militar a defender los derechos de las v\u00edctimas de los grupos guerrilleros de izquierda, quienes hist\u00f3ricamente han sido relegados en la narrativa oficial. No importa que Milei y la jefa del Gabinete Presidencial, Karina Milei, tengan una venganza jurada contra su propia vicepresidenta (por su ambici\u00f3n pol\u00edtica), aun as\u00ed se aferraron a su ideolog\u00eda para librar guerras culturales, asociando el 24 de marzo con el \u201cajetreo por los derechos humanos\u201d montado durante el apogeo del kirchnerismo. Desde la Casa Rosada, a trav\u00e9s de sus tent\u00e1culos digitales y anal\u00f3gicos, la administraci\u00f3n Milei lanza un mensaje pol\u00edtico disfrazado de un intento de divisionismo hist\u00f3rico que desemboca en el negacionismo. Su ecosistema de comunicaciones lo ofrece a todas partes.<\/p>\n<p>    Estas posiciones contrastan con el vector social que estuvo presente en muchos de los participantes en la marcha de la semana pasada, donde lo que import\u00f3 fue el mensaje original del \u201cnunca m\u00e1s&#8221; (&#8220;Nunca m\u00e1s&#8221;) que surgi\u00f3 como respuesta a la depravaci\u00f3n violenta de la dictadura. Parec\u00eda haber algo universal en la respuesta de la sociedad a los juicios contra la junta militar, llevados a cabo por un tribunal civil durante la presidencia de Ra\u00fal Alfons\u00edn. En sus alegatos finales, el fiscal Julio C\u00e9sar Strassera lo explic\u00f3 as\u00ed: &#8220;A menos que la conciencia moral de la sociedad argentina haya descendido a niveles tribales, nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyen &#8216;pol\u00edticos&#8217;. circunstancias&#8217; o &#8216;da\u00f1os colaterales&#8217;. Ahora que la poblaci\u00f3n argentina ha recuperado su gobierno y el control de sus instituciones, asumo la responsabilidad de declarar, en su nombre, que el sadismo no es una ideolog\u00eda pol\u00edtica ni una estrategia de guerra, sino una perversi\u00f3n moral. A partir de este juicio y de su sentencia, Argentina recuperar\u00e1 su autoestima, su fe en los valores sobre los que se construy\u00f3 la naci\u00f3n y su estatura internacional, gravemente da\u00f1ada por la represi\u00f3n ilegal\u201d. Strassera contin\u00faa rechazando las amnist\u00edas y el olvido, proponiendo en cambio una paz basada en la memoria y la justicia, finalizando su discurso con el ic\u00f3nico \u201cnunca m\u00e1s.\u201d Fue recibido con una gran ovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Los valores a los que se refiere Strassera, verdaderamente liberales en su concepci\u00f3n, est\u00e1n bajo asedio en Argentina y en todo el mundo. Probablemente como respuesta a la agon\u00eda de un modelo socioecon\u00f3mico que se construy\u00f3 durante la posguerra del siglo XX y se consolid\u00f3 tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y la sucesiva implosi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. De todos modos, Argentina ha sufrido episodios constantes de crisis econ\u00f3micas y sociales desde el regreso de la democracia en 1983. Afortunadamente, cualquier posible intervenci\u00f3n militar en los procesos democr\u00e1ticos parece totalmente insostenible, mientras que la violencia como arma pol\u00edtica ha sido pr\u00e1cticamente erradicada. Pero el populismo, tanto de izquierda como de derecha, ha causado estragos y ha contribuido a exacerbar el declive de los valores democr\u00e1ticos tradicionales. Si bien es inevitable, es una verg\u00fcenza que la defensa de los derechos humanos se haya convertido en pasto de guerras culturales y polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El periodismo tambi\u00e9n ha sufrido las mismas tendencias generales. Empobrecido y desorganizado, ha perdido la confianza de la mayor\u00eda de la gente y ha diluido la calidad de sus informes. Es dif\u00edcil imaginar que los periodistas de hoy tuvieran el coraje de Robert Cox, el editor de nuestra publicaci\u00f3n predecesora, la buenos aires Heraldodurante los d\u00edas m\u00e1s duros de la dictadura. Bob y el equipo del Heraldo public\u00f3 informes sobre los desaparecidos mientras recib\u00eda a sus familiares afligidos, tratando de averiguar si sus desaparecidos estaban vivos o muertos. Entre las historias que publicaron estaba la de la desaparici\u00f3n de un joven periodista, Jorge Fontevecchia, fundador de este medio de comunicaci\u00f3n. La noticia lleg\u00f3 a las agencias de noticias internacionales y junto a la b\u00fasqueda incesante liderada por sus padres Alberto y Nelva, Fontevecchia fue liberado del abismo de &#8216;El Olimpo&#8217;, un centro clandestino de detenci\u00f3n y campo de concentraci\u00f3n ilegal del que el 95 por ciento de los que pasaban por sus puertas nunca lograban salir.<\/p>\n<p>    Esperemos que el periodismo \u2013y la sociedad en general\u2013 puedan recuperar ese coraje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Argentina, como la mayor parte del llamado &#8220;mundo occidental&#8221;, est\u00e1 sufriendo una aguda p\u00e9rdida de confianza en la democracia y sus principales instituciones, incluido el periodismo. 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