{"id":46876,"date":"2026-03-28T05:13:47","date_gmt":"2026-03-28T08:13:47","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/28\/amnistia-perdon-legal-si-olvido-no\/"},"modified":"2026-03-28T05:13:47","modified_gmt":"2026-03-28T08:13:47","slug":"amnistia-perdon-legal-si-olvido-no","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/28\/amnistia-perdon-legal-si-olvido-no\/","title":{"rendered":"Amnist\u00eda: perd\u00f3n legal, s\u00ed; olvido, no"},"content":{"rendered":"\n<p>Foto: EFECon motivo de la tal Ley de Amnist\u00eda aprobada recientemente por la \u00edrrita Asamblea Nacional se han emitido varias opiniones divergentes evaluando su procedencia pol\u00edtica y jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Tal evento ha originado que este columnista se plantee un abordaje moral partiendo de la perspectiva religiosa.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como hemos llegado a un estado de cuasicontradicci\u00f3n interna que confesamos como una importante debilidad que aqu\u00ed nos atrevemos a exponer entendiendo que pudiera generar alguna pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>Es el caso que este opinador, quien se reconoce a s\u00ed mismo como militante cristiano, adem\u00e1s de convencido dem\u00f3crata, se atreve a exponer dicha cuasicontradicci\u00f3n de la siguiente manera.<\/p>\n<p>Nuestra religi\u00f3n cristiana nos ense\u00f1a desde muy temprana hora a recitar la oraci\u00f3n que el propio Jesucristo nos ense\u00f1\u00f3 y que conocemos como el Padre Nuestro, en la cual formulamos al Alt\u00edsimo las peticiones fundamentales que nos ayudar\u00e1n a mantenernos cerca de \u00c9l. (Mateo 6:9-13).<\/p>\n<p>En dicha oraci\u00f3n pedimos que el Se\u00f1or \u201cperdone nuestras ofensas como nosotros tambi\u00e9n perdonamos a quien nos ofende\u201d.<\/p>\n<p>En esa frase radica la contradicci\u00f3n que este columnista experimenta, puesto que consagra el mandato de perdonar como requisito para ser cumplido pero no menciona el olvido, aunque se presume para completar el ciclo.<\/p>\n<p>All\u00ed es donde confesamos y reconocemos nuestra debilidad humana, puesto que la Ley de Amnist\u00eda y dem\u00e1s normativas que la acompa\u00f1a parece orientarse m\u00e1s hacia los victimarios que hacia las v\u00edctimas. Se nos pide \u201cperdonar a quien nos ofende\u201d y bien pudiera agregarse que all\u00ed va impl\u00edcito el olvido.<\/p>\n<p>Con todo el dolor del alma nos preguntamos si lo anterior tambi\u00e9n incluye el olvido. Nuestra respuesta personal es NO.<\/p>\n<p>Creemos que perdonar puede ser posible en la mente y el coraz\u00f3n, pero -en lo personal- vemos dif\u00edcil olvidar las conscientes y crueles ofensas causadas por quienes desde posiciones de gobierno persistieron por d\u00e9cadas en ordenarlas, ejecutarlas y justificarlas.<\/p>\n<p>Quienes asesinaron, torturaron, robaron, destruyeron familias y violaron masivamente los derechos humanos no pueden aspirar a que la existencia de una norma de amnist\u00eda no surgida de un consenso m\u00ednimo, borre las violaciones de los derechos humanos que sufrieron millas de compatriotas.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, \u00bfquienes recluyeron y a\u00fan mantienen presos pol\u00edticos pueden aspirar al olvido, aun cuando una ley o medida judicial haya perdonado? Claro que no.<\/p>\n<p>Entendemos bien que esa actitud es perjudicial para la reconciliaci\u00f3n, que es el objetivo deseado por todos. Por eso hemos caracterizado esta contradicci\u00f3n como un obst\u00e1culo que lamentablemente es compartido por amplios sectores de nuestros conciudadanos.<\/p>\n<p>Han habido otras transiciones en las que los pueblos, con mayor o menor esfuerzo, han logrado superar total o de manera parcial las grietas que dificultaban la reconciliaci\u00f3n. Afortunadamente nuestro pueblo es generoso tanto en el perd\u00f3n como en el olvido. Poca memoria hist\u00f3rica que, en este caso, puede ser una ventaja.<\/p>\n<p>Alemania, vencida y postrada como lo estaba en 1945, pudo superar los odios que la llevaron a su destrucci\u00f3n y en pocos a\u00f1os volver a ser ejemplo de democracia. Tuvieron un Konrad Adenauer que pudo conducir y administrar el proceso.<\/p>\n<p>En Chile, la transici\u00f3n pos-Pinochet a partir de 1990 tambi\u00e9n consigui\u00f3 su objetivo democratizador con la llegada de Patricio Aylwyn y toda una generaci\u00f3n de dirigentes de post\u00edn. Hoy es el pa\u00eds m\u00e1s pr\u00f3spero de Am\u00e9rica Latina, adem\u00e1s de haberse mantenido en democracia desde entonces.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a, tras cuatro d\u00e9cadas de f\u00e9rrea dictadura franquista donde no se permit\u00eda ni la libertad de pensar, pudo transitar hacia la ruta democr\u00e1tica desde 1975 gracias a la prudente y acertada conducci\u00f3n del rey Juan Carlos y su Jefe de Gobierno Adolfo Suarez. Pese a sus actuales dificultades la democracia se mantiene s\u00f3lida.<\/p>\n<p>En otros lugares, como Venezuela, no ha sido f\u00e1cil y las tensiones siguen vigentes. Desafortunadamente quienes tienen esta sart\u00e9n por el mango no son ni Adenauer, ni Suarez ni Aylwin sino unos innombrables cuyo \u00fanico objetivo es cambiar para que nada cambie a fin de preservar sus privilegios.<\/p>\n<p>Dada nuestra cercan\u00eda personal con Argentina s\u00ed parece conveniente tomar nota de las dificultades y vaivenes del accidentado proceso all\u00ed vivido para prevenir que nuestro pa\u00eds no siga aquel camino.<\/p>\n<p>Precisamente esta semana se cumplieron 50 a\u00f1os del golpe de Estado que instal\u00f3 a la Junta Militar que se mantuvo hasta 1983. Con motivo de ese aniversario algunas organizaciones convocaron a una concentraci\u00f3n frente a la Casa Rosada (sede del gobierno). Concurrieron m\u00e1s de 100.000 personas, lo cual demuestra fehacientemente que en aquel pa\u00eds a\u00fan no ha podido concretarse la reconciliaci\u00f3n cuyo historial es el que tenemos que evitar en Venezuela.<\/p>\n<p>En 1983, justo antes de entregar el gobierno a Ra\u00fal Alfons\u00edn, la Junta Militar decret\u00f3 una autoamnist\u00eda plena para todos los que pudieran ser procesados \u200b\u200bpor violaci\u00f3n de derechos humanos. Dicha ley fue anulada tan pronto se posesion\u00f3 el presidente Alfons\u00edn, dando lugar a los muy publicitados juicios a los militares que culminaron en varias condenas. En 1986, el Congreso sancion\u00f3 la Ley de Punto Final y Obediencia Debida que restituy\u00f3 la impunidad. En 1989, el presidente Menem concedi\u00f3 indulto a casi todos los militares condenados y procesados \u200b\u200bpor violaci\u00f3n de derechos humanos. En 2003, la Corte Suprema emiti\u00f3 un fallo que anulaba esos indultos, lo que permite la reanudaci\u00f3n de juicios. Desconocemos el desenlace de esta \u00faltima etapa.<\/p>\n<p>El recuento que antecede ilustra exactamente lo que no debe ocurrir en Venezuela. Empezamos mal porque la administraci\u00f3n de la reciente ley parece demostrar mayor voluntad de amnistiar a victimarios que a v\u00edctimas y adem\u00e1s parecen evidenciarse amnist\u00edas selectivas, libertades no plenas, \u201dmatraqueo\u201d en los juzgados y frecuente falta de cumplimiento de las \u00f3rdenes de excarcelaci\u00f3n, etc. \u00a1Lo de siempre!<\/p>\n<p>Queda por ver si el \u201cTutor\u201d (Trump) o su \u201cescudero\u201d (Rubio) quieran o puedan corregir estos entuertos. Asimismo, queda pendiente constatar si el pueblo en general asume el proceso que se est\u00e1 ejecutando no solo como perd\u00f3n, sino tambi\u00e9n como olvido para pasar a una nueva fase de nuestra historia republicana.<\/p>\n<p>[emailprotected]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto: EFECon motivo de la tal Ley de Amnist\u00eda aprobada recientemente por la \u00edrrita Asamblea Nacional se han emitido varias opiniones divergentes evaluando su procedencia pol\u00edtica y jur\u00eddica. Tal evento ha originado que este columnista se plantee un abordaje moral partiendo de la perspectiva religiosa. 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