{"id":45799,"date":"2026-03-25T07:34:57","date_gmt":"2026-03-25T10:34:57","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/25\/destruir-la-economia-y-salvarla\/"},"modified":"2026-03-25T07:34:57","modified_gmt":"2026-03-25T10:34:57","slug":"destruir-la-economia-y-salvarla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/25\/destruir-la-economia-y-salvarla\/","title":{"rendered":"Destruir la econom\u00eda y salvarla"},"content":{"rendered":"<p>Desde que Donald Trump asumi\u00f3 el poder asistimos a una destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de la econom\u00eda mundial. Todo comenz\u00f3 con la proliferaci\u00f3n de aranceles absurdos y variables. Desde el inicio de la guerra contra Ir\u00e1n, se han sumado el estrangulamiento de las v\u00edas de comunicaci\u00f3n y la incertidumbre en la producci\u00f3n energ\u00e9tica. Pero lo m\u00e1s grave a largo plazo no son los aranceles ni el cierre del estrecho de Ormuz, sino la p\u00e9rdida de confianza en la estrategia econ\u00f3mica de Estados Unidos y en el valor del d\u00f3lar. Esto merece algunas explicaciones para no ser acusado de parcialidad a favor o en contra de Trump. Al contrario, me parece que su presidencia nos da una lecci\u00f3n sobre el funcionamiento real de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Repasemos todo desde el principio: la econom\u00eda y, en particular, el capitalismo se basan en un principio sencillo, la confianza. Si nos remontamos a sus or\u00edgenes, hacia el siglo XII, en la zona de G\u00e9nova, observamos que las primeras empresas y aventuras comerciales internacionales eran familiares, ya que dentro de la familia reinaba la confianza. Poco a poco, el capitalismo traspas\u00f3 el c\u00edrculo familiar gracias a certificados, como los primeros cheques, por ejemplo, que ampliaban el concepto de confianza m\u00e1s all\u00e1 de la familia. Sin confianza no hay intercambio posible. Ya sea que compremos una botella de leche o un autom\u00f3vil, suponemos que la marca de estos productos nos da garant\u00edas. Si depositamos nuestro dinero en un banco, si firmamos un cheque o utilizamos una tarjeta de cr\u00e9dito, tambi\u00e9n confiamos en que nuestros ingresos y gastos sean respetados, sin siquiera plantearnos la cuesti\u00f3n de la confiabilidad de nuestros interlocutores e intermediarios. La confianza es el ox\u00edgeno de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n garantiza la confianza? En primer lugar, las propias empresas, al demostrar la confiabilidad de su marca. Y los Estados, que garantizan el respeto del derecho de propiedad, de las leyes y del valor de la moneda. Este mecanismo invisible, interiorizado en cada uno de nosotros, es el ox\u00edgeno que hace circular los servicios y los bienes, antes de una escala europea, hoy mundial. Toda la econom\u00eda se ha globalizado, como lo demuestran de manera negativa los efectos de la guerra contra Ir\u00e1n. En c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, estos efectos alcanzan los engranajes de las econom\u00edas locales. Por muy liberal que se sea, es importante admitir que sin un Estado confiable no reina la confianza: una econom\u00eda capitalista no puede funcionar sin Estado. El debate entre liberales e iliberales ya no gira en torno a la necesidad del Estado, sino a su alcance. Sin embargo, todo este edificio se ve socavado por un solo hombre, Donald Trump, quien, parad\u00f3jicamente, parec\u00eda un empresario avispado. Hoy resulta ser la principal amenaza para la econom\u00eda. Si volvemos a los aranceles, no son estos los que amenazan el comercio, sino su car\u00e1cter impredecible, ya que Trump no deja de modificarlos. Ahora bien, los empresarios no solo necesitan confiar en el Estado, sino planificar a largo plazo. Aparte de la confianza, el otro pilar de la econom\u00eda es el tiempo: toda inversi\u00f3n se inscribe en el largo plazo. Si el comportamiento impredecible de los gobernantes reduce a la nada esa perspectiva de futuro, la inversi\u00f3n y el ahorro se vuelven imposibles. Esa es la situaci\u00f3n en la que nos ha sumido el Gobierno de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Tras los aranceles aduaneros y su car\u00e1cter impredecible, se teme que el d\u00f3lar sufra los mismos vaivenes. Sin embargo, no hay capitalismo mundial sin una moneda mundial y esta, desde 1945, es el d\u00f3lar, cuya estabilidad est\u00e1 garantizada por la independencia de la Reserva Federal. En el momento en que el presidente de Estados Unidos pone en tela de juicio la independencia de este banco, el d\u00f3lar se convierte en una moneda fr\u00e1gil y aleatoria. Esto har\u00e1 que los intercambios sean peligrosos. \u00bfDeber\u00edamos volver a la econom\u00eda del trueque en una \u00e9poca en la que ninguna moneda goza de una confianza generalizada? Es a esta situaci\u00f3n a la que nos estamos acercando.<\/p>\n<p>La guerra contra Ir\u00e1n no es, por tanto, la causa principal de la previsible crisis de la econom\u00eda mundial, pero a\u00f1ade un riesgo adicional: la inflaci\u00f3n. La verdadera amenaza radica m\u00e1s bien en lo que hemos mencionado antes: la p\u00e9rdida de confianza, la erosi\u00f3n de una moneda reconocida a nivel mundial y la imposibilidad de garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Todo lo que aqu\u00ed exponenmos no es ninguna revelaci\u00f3n: cualquiera de mis alumnos de primer curso de Ciencias Econ\u00f3micas ser\u00eda capaz de decir lo mismo. El car\u00e1cter excepcional de la situaci\u00f3n no radica en una revelaci\u00f3n, sino en una demostraci\u00f3n de lo que se sabe en econom\u00eda y de lo que parece haber olvidado.<\/p>\n<p>\u00bfSe pueden extraer lecciones de esta experiencia negativa? La primera, conocida pero no interiorizada, es que toda econom\u00eda es global. El m\u00e1s m\u00ednimo acto de consumo en un mercado local, a trav\u00e9s de ramificaciones sucesivas, recurre a ingredientes procedentes de todos los continentes. Esta realidad deja en rid\u00edculo los discursos nacionalistas que pretenden privilegiar las compras locales y prohibir las importaciones. A continuaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo restablecer la confianza y la sostenibilidad? Dado que Estados Unidos se ha convertido en el gestor irresponsable de la econom\u00eda mundial, queda por desplazar el polo de esta econom\u00eda. Dos alternativas posibles: la UE o China. A pesar de sus esfuerzos y ambiciones, China no logra imponer su moneda en lugar del d\u00f3lar porque su r\u00e9gimen es un gigante con pies de barro. No se puede apostar por la longevidad del poder comunista en China, cuya historia est\u00e1 salpicada de revoluciones. Solo queda Europa, donde el Derecho est\u00e1 mejor garantizado y se respeta m\u00e1s que en EE.UU. Y queda el euro, cuya evoluci\u00f3n inspira confianza y ser\u00eda la \u00fanica alternativa al d\u00f3lar. Pero para ello ser\u00eda necesario que todos los gobiernos y la opini\u00f3n p\u00fablica de la Uni\u00f3n Europea lo comprendieran y respetaran la independencia del Banco de Fr\u00e1ncfort y la legitimidad de la Comisi\u00f3n Europea. A\u00fan no hemos llegado a ese punto. Pero conviene dar un gran paso hacia \u00e9l, dada la fragilidad institucional de Estados Unidos, que parece haber llegado para quedarse. Durar\u00e1 tanto como Trump y, me temo, incluso m\u00e1s que \u00e9l mismo. La guerra en Ir\u00e1n, por cruel y quiz\u00e1s in\u00fatil que sea, no es \u2013despu\u00e9s de Ucrania\u2013 m\u00e1s que un momento revelador de una profunda evoluci\u00f3n. Este terremoto est\u00e1 acabando con el papel clave de Estados Unidos como garant\u00eda militar de nuestra seguridad y de nuestra prosperidad. Ha llegado la hora de Europa, aunque la mayor\u00eda de los europeos no se den cuenta.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en el diario abecedario de Espa\u00f1a<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que Donald Trump asumi\u00f3 el poder asistimos a una destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de la econom\u00eda mundial. Todo comenz\u00f3 con la proliferaci\u00f3n de aranceles absurdos y variables. 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