{"id":45548,"date":"2026-03-23T23:22:16","date_gmt":"2026-03-24T02:22:16","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/23\/voces-desde-la-oscuridad-20-sobrevivientes-de-la-dictadura-argentina-y-sus-relatos\/"},"modified":"2026-03-23T23:22:16","modified_gmt":"2026-03-24T02:22:16","slug":"voces-desde-la-oscuridad-20-sobrevivientes-de-la-dictadura-argentina-y-sus-relatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/23\/voces-desde-la-oscuridad-20-sobrevivientes-de-la-dictadura-argentina-y-sus-relatos\/","title":{"rendered":"Voces desde la oscuridad: 20 sobrevivientes de la dictadura argentina y sus relatos"},"content":{"rendered":"<p>   El 24 de marzo de 1976, el reloj de la democracia argentina fue detenido por el peso de las botas militares, iniciando un proceso sistem\u00e1tico de exterminio que convirti\u00f3 al Estado en una maquinaria de desaparici\u00f3n, tortura y muerte. Se impuso por la fuerza el silencio en todos los rincones del pa\u00eds, mientras miles de ciudadanos eran sacados a rastras de sus hogares para ser conducidos a la oscuridad de centros clandestinos de detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Hoy, medio siglo despu\u00e9s de aquella ruptura institucional, las heridas siguen abiertas, pero las voces de quienes regresaron del abismo resuenan con inusitada potencia. Estos hombres y mujeres no s\u00f3lo sobrevivieron al tormento f\u00edsico y psicol\u00f3gico, sino que asumieron el compromiso de contar lo indecible. Su testimonio ha sido y sigue siendo la piedra angular para reconstruir la verdad hist\u00f3rica en los tribunales. \u200b<\/p>\n<p>        Adolfo P\u00e9rez Esquivel: Premio Nobel que sobrevivi\u00f3 al &#8216;vuelo de la muerte&#8217;<\/p>\n<p>    Adolfo P\u00e9rez Esquivel, portavoz del SERPAJ (Servicio Paz y Justicia), fue secuestrado en 1977 y trasladado a la c\u00e1rcel Unidad 9 de La Plata. Durante su cautiverio, lo llevaron a bordo de un avi\u00f3n para lo que claramente pretend\u00eda ser un &#8220;vuelo de la muerte&#8221;. Sin embargo, una orden de \u00faltimo momento -presuntamente debido a la presi\u00f3n internacional que rodeaba su figura- lo salv\u00f3 de ser arrojado al mar, manteni\u00e9ndolo en un &#8220;vuelo de reserva&#8221; circulando durante varias horas hasta aterrizar.<\/p>\n<p>    P\u00e9rez Esquivel record\u00f3 ese momento crucial en su testimonio en el Juicio a las Juntas: &#8220;Yo estaba en un vuelo de la muerte. Estuvimos mucho tiempo en el aire y sab\u00eda que a los que subieron a esos aviones no los volver\u00edan a ver&#8221;. Su posterior liberaci\u00f3n, antes de ganar el Premio Nobel de la Paz en 1980, supuso un golpe devastador para la imagen internacional de la dictadura militar.<\/p>\n<p>        Genevi\u00e8ve Jeanningros: sobrina de la monja francesa desaparecida <\/p>\n<p>    Genevi\u00e8ve Jeanningros fue detenida en 1977 y trasladada a la comisar\u00eda cuarta de Avellaneda. Es sobrina de L\u00e9onie Duquet, una de las monjas francesas secuestradas en la iglesia de Santa Cruz por un grupo de trabajo de la ESMA. Genevi\u00e8ve sobrevivi\u00f3 a condiciones de hacinamiento y torturas, cargando con el peso de presenciar la crueldad militar hacia los sectores religiosos vinculados a la asistencia social.<\/p>\n<p>    En declaraciones como testigo, Genevi\u00e8ve dijo: &#8220;En mi celda o\u00ed los gritos de los dem\u00e1s y s\u00f3lo pod\u00eda rezar, aunque [her captors] dec\u00edan que Dios estaba de su lado.&#8221; Su testimonio fue fundamental para los tribunales franceses y argentinos a la hora de reconstruir el itinerario del grupo de trabajo que secuestr\u00f3 a las monjas y a las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo.<\/p>\n<p>        Juan Gelman: Poeta que busc\u00f3 a su nieta<\/p>\n<p>    Aunque Juan Gelman estuvo en el exilio, su historia de supervivencia es de perseverancia ante la angustia familiar. Su hijo Marcelo y su nuera Mar\u00eda Claudia, embarazada, fueron secuestrados y trasladados al centro clandestino de detenci\u00f3n &#8216;Automotores Orletti&#8217;. Gelman dedic\u00f3 d\u00e9cadas a investigar el rastro de su nieta nacida en cautiverio, enfrentando un sistem\u00e1tico muro de ladrillos de los estados argentino y uruguayo mientras duraron las leyes de la impunidad.<\/p>\n<p>    Gelman escribi\u00f3 en su famosa carta abierta a los comandantes de la junta: &#8220;Mi nieta debe estar en alg\u00fan lugar, con su identidad robada, pero con nuestra sangre&#8221;. Finalmente, en el a\u00f1o 2000, encontr\u00f3 a su nieta Macarena en Uruguay, confirmando finalmente que naci\u00f3 en el Hospital Militar de Montevideo tras el traslado ilegal de su madre en el marco del &#8216;Plan C\u00f3ndor&#8217;.<\/p>\n<p>        Miguel \u00c1ngel Estrella: Pianista al que le quisieron romper las manos <\/p>\n<p>    Miguel \u00c1ngel Estrella, prestigioso pianista tucumano, fue secuestrado en Uruguay en 1977 como parte del Plan C\u00f3ndor y trasladado al Penal Libertad. Los torturadores se desquitaron cruelmente con sus manos, golpe\u00e1ndolas y aplic\u00e1ndole descargas el\u00e9ctricas, dici\u00e9ndole que nunca m\u00e1s volver\u00eda a jugar. La presi\u00f3n de artistas internacionales, encabezados por el violinista brit\u00e1nico y suizo nacido en Estados Unidos Yehudi Menuhin, fue clave para que no fuera asesinado en la oscuridad de un calabozo uruguayo.<\/p>\n<p>    Seg\u00fan la cruda narraci\u00f3n de Estrella: \u201cMe dijeron: &#8216;Te vamos a cortar las manos porque eres un pianista zurdo&#8217;. Quer\u00edan destruir mi capacidad de crear&#8221;. <\/p>\n<p>    Tras su liberaci\u00f3n, dedic\u00f3 su carrera a defender los derechos humanos y acercar la m\u00fasica a los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n M\u00fasica Esperanza.<\/p>\n<p>        Mercedes Carazo: Sobreviviente que enfrent\u00f3 el s\u00edndrome de Estocolmo forzoso <\/p>\n<p>    Mercedes Carazo fue secuestrada y llevada al centro de detenci\u00f3n de la ESMA en 1976. Su caso se volvi\u00f3 emblem\u00e1tico por el perverso sistema de &#8220;recuperaci\u00f3n&#8221; aplicado por la Armada: fue obligada a trabajar para sus captores mientras manten\u00eda una relaci\u00f3n forzada con uno de los oficiales en un intento de demostrar que pod\u00edan &#8220;convertir&#8221; a los militantes en colaboracionistas mediante una presi\u00f3n psicol\u00f3gica extrema.<\/p>\n<p>    Carazo explic\u00f3 ante el tribunal: &#8220;La supervivencia en la ESMA no fue una elecci\u00f3n libre, fue una negociaci\u00f3n diaria con horror donde incluso te quitaban la noci\u00f3n de qui\u00e9n eras&#8221;. Su narrativa permiti\u00f3 comprender las capas psicol\u00f3gicas m\u00e1s profundas de la tortura que busca la desintegraci\u00f3n total de la personalidad del cautivo antes de su eliminaci\u00f3n f\u00edsica o liberaci\u00f3n. <\/p>\n<p>        Silvia Labayru: Parir entre marineros<\/p>\n<p>    Silvia Labayru fue secuestrada en 1976 mientras estaba embarazada. Dio a luz en la Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada de la ESMA, en una habitaci\u00f3n custodiada por oficiales que luego agarraron a su hija para entreg\u00e1rsela a su propia familia, un raro &#8220;privilegio&#8221; en ese contexto, ya que no fue arrebatada para adopci\u00f3n forzada. <\/p>\n<p>    Posteriormente, Labayru fue obligado por el oficial naval Alfredo Astiz a acompa\u00f1arlo haci\u00e9ndose pasar por su hermana para enga\u00f1ar e infiltrarse en las Madres de Plaza de Mayo.<\/p>\n<p>    En su juicio, Labayru detall\u00f3 lo fr\u00edos y calculadores que fueron los \u201crepresores\u201d: \u201cAstiz me us\u00f3 como escudo y rostro familiar para ganar confianza entre las Madres mientras marcaba a las que deb\u00edan arrebatar\u201d. Su testimonio fue vital para condenar a Astiz por la desaparici\u00f3n del grupo de Santa Cruz, exponiendo la metodolog\u00eda de infiltraci\u00f3n y enga\u00f1o de la Marina.<\/p>\n<p>        Daniel Tarnopolsky: \u00fanico superviviente de una familia desaparecida <\/p>\n<p>    Daniel Tarnopolsky sobrevivi\u00f3 porque el d\u00eda que los militares asaltaron su casa, \u00e9l no estaba all\u00ed. Su padre, su madre, sus dos hermanos y su cu\u00f1ada fueron apresados \u200b\u200by desaparecieron. Daniel pas\u00f3 de ser un joven estudiante a ser el \u00fanico que quedaba para hacer reclamos por toda su familia, enfrentando la absoluta soledad de un hogar completamente devastado por el terrorismo de estado en tan solo 24 horas. Como testific\u00f3 Tarnopolsky: &#8220;Soy lo que queda de una familia borrada del mapa s\u00f3lo por pensar&#8221;. <\/p>\n<p>    Su lucha legal ha resultado en que tribunales civiles argentinos condenaran a los ex comandantes de la junta a compensar econ\u00f3micamente a sus v\u00edctimas, sentando un precedente para las responsabilidades financieras del Estado y de quienes perpetraron abusos.<\/p>\n<p>    Jorge Julio L\u00f3pez: Testigo que fue desaparecido dos veces <\/p>\n<p>    Jorge Julio L\u00f3pez sobrevivi\u00f3 a la dictadura luego de ser secuestrado en 1976 y pasar por varios centros clandestinos conocidos como los &#8220;[Ram\u00f3n] Circuito Camps\u201d. Su testimonio en 2006 fue fundamental para condenar a Miguel Etchecolatz.<\/p>\n<p>    Pero el d\u00eda de la lectura del veredicto, L\u00f3pez desapareci\u00f3 por segunda vez en plena democracia, convirti\u00e9ndose en un s\u00edmbolo de las deudas a\u00fan pendientes en el sistema de seguridad.<\/p>\n<p>    En su declaraci\u00f3n de 2006, L\u00f3pez describi\u00f3 con precisi\u00f3n quir\u00fargica: &#8220;Etchecolatz dirigi\u00f3 personalmente las sesiones de tortura con picanas; le encantaba ver c\u00f3mo nos desmoron\u00e1bamos&#8221;. Su segunda desaparici\u00f3n conmocion\u00f3 al pa\u00eds y sirvi\u00f3 como recordatorio de que las estructuras residuales de la dictadura conservaban su capacidad de causar da\u00f1os muchos a\u00f1os despu\u00e9s del retorno de la democracia.<\/p>\n<p>        Pilar Calveiro: la intelectual que analiz\u00f3 los campos desde dentro <\/p>\n<p>    La polit\u00f3loga Pilar Calveiro fue detenida en 1977 y enviada a la ESMA, a la Quinta de Funes y a un centro de detenci\u00f3n en Rosario. Su supervivencia no fue s\u00f3lo f\u00edsica sino tambi\u00e9n intelectual: utiliz\u00f3 su experiencia para escribir uno de los an\u00e1lisis m\u00e1s profundos de la l\u00f3gica de los centros clandestinos. Su mirada permiti\u00f3 entender estos campos no como un exceso sino como una pieza central en la reorganizaci\u00f3n social de Argentina.<\/p>\n<p>    en su libro Poder y desaparici\u00f3nse\u00f1ala Calveiro: &#8220;La persona desaparecida es un lugar silencioso producido por el Estado para aterrorizar al resto de la sociedad&#8221;. Su testimonio en los juicios aport\u00f3 una dimensi\u00f3n estructural para comprender c\u00f3mo la red de centros clandestinos operaba como un sistema integrado de control social y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>        Sobreviviendo a &#8216;La Perla&#8217; \u2013 la historia de Piero Di Monti<\/p>\n<p>    Piero Di Monti sobrevivi\u00f3 al campo de concentraci\u00f3n &#8216;La Perla&#8217; de C\u00f3rdoba, que dirig\u00eda el general Luciano Benjam\u00edn Men\u00e9ndez. En ese centro secreto de detenci\u00f3n, conocido como &#8220;la universidad de la tortura&#8221;, Di Monti presenci\u00f3 los fusilamientos masivos en los campos vecinos. Logr\u00f3 sobrevivir luego de ser seleccionado para trabajos de mantenimiento, lo que le permiti\u00f3 observar los movimientos de los camiones que transportaban a los detenidos hacia su destino. <\/p>\n<p>    Di Monti dijo m\u00e1s tarde ante un juzgado de C\u00f3rdoba: &#8220;En La Perla el silencio s\u00f3lo era interrumpido por los motores de los camiones y los disparos lejanos. Sab\u00edamos que cada vez que arrancaba un motor, alguien dejar\u00eda de existir&#8221;. Su memoria de los nombres de sus compa\u00f1eros y la distribuci\u00f3n del campo fue crucial para identificar las fosas comunes encontradas a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>        Adriana Calvo de Laborde: Dar a luz en un coche de polic\u00eda <\/p>\n<p>    La f\u00edsica Adriana Calvo fue secuestrada en febrero de 1977 en avanzado estado de embarazo. Su paso por el centro de detenci\u00f3n de Pozo de Banfield estuvo marcado por el momento en que entr\u00f3 en trabajo de parto mientras era transportada con los ojos vendados y esposada. A pesar de sus gritos, sus guardias se burlaron de ella. Su hija Teresa naci\u00f3 en el asiento trasero de un coche de polic\u00eda, cayendo al suelo en medio de la indiferencia e incompetencia de sus captores, que se negaron a cortarle el cord\u00f3n umbilical.<\/p>\n<p>    En el Juicio a las Juntas de 1985, su testimonio result\u00f3 devastador. Calvo narr\u00f3: &#8220;Me vendaron los ojos y me ataron las manos a la espalda. Mi hija naci\u00f3, se cay\u00f3 del asiento y qued\u00f3 colgando de ella&#8221;. [umbilical] cable. Grit\u00e9 y ellos se rieron.&#8221; Su valent\u00eda al denunciar que el sistema represivo no ten\u00eda piedad ni siquiera con el reci\u00e9n nacido fue fundamental para visibilizar el programa de secuestro de beb\u00e9s y las condiciones infrahumanas del cautiverio.<\/p>\n<p>        Pablo D\u00edaz: \u00danico superviviente de la &#8216;Noche de los L\u00e1pices&#8217;<\/p>\n<p>    A la edad de 18 a\u00f1os, Pablo D\u00edaz fue secuestrado en La Plata durante una redada a estudiantes de secundaria que ped\u00edan descuentos en los pasajes del autob\u00fas estudiantil. Fue trasladado al centro clandestino de Arana y luego a Pozo de Banfield, donde comparti\u00f3 cautiverio con sus compa\u00f1eros de militancia, hoy desaparecidos. D\u00edaz sufri\u00f3 simulacros de fusilamiento y constantes descargas el\u00e9ctricas mientras los represores intentaban doblegar su voluntad juvenil.<\/p>\n<p>    Su narrativa permiti\u00f3 que el mundo conociera el destino de los adolescentes platenses. Durante su declaraci\u00f3n judicial, declar\u00f3: &#8220;\u00c9ramos los hijos de los l\u00e1pices que segu\u00edan escribiendo. Quer\u00edan despojarnos de nuestra identidad pero no pudieron quitarnos nuestros sue\u00f1os&#8221;. Pablo ha dedicado su vida a mantener vivos los nombres de sus amigos, convirti\u00e9ndose en un s\u00edmbolo de la lucha de una generaci\u00f3n diezmada por el terrorismo de Estado.<\/p>\n<p>        Miriam Lewin: horrores de la ESMA y traslado a\u00e9reo <\/p>\n<p>    La periodista Miriam Lewin sobrevivi\u00f3 a estancias en el centro de detenci\u00f3n de Virrey Cevallos y en la ESMA (Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada), uno de los sitios escondidos m\u00e1s atroces que mantuvo la dictadura. All\u00ed vio c\u00f3mo seleccionaban a sus compa\u00f1eros para los &#8220;vuelos de la muerte&#8221;. <\/p>\n<p>    Lewin se vio obligada a realizar trabajos esclavos dentro del campo, monitoreando la prensa internacional bajo la vigilancia constante de oficiales que alternaban perversamente sus d\u00edas de tortura. <\/p>\n<p>    Respecto a la manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica, Lewin detall\u00f3 en su libro Ese Infierno: \u201cEn la ESMA la muerte era algo que caminaba con nosotros todo el tiempo. Nos hac\u00edan creer que est\u00e1bamos vivos gracias a su generosidad\u201d. <\/p>\n<p>    Su memoria fotogr\u00e1fica y su capacidad de an\u00e1lisis le permitieron identificar a numerosos delincuentes que actuaron bajo seud\u00f3nimos, aportando pruebas clave en los megacasos que juzgaron los cr\u00edmenes navales d\u00e9cadas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>        V\u00edctor Basterra: Las fotos prohibidas que conquistaron el silencio<\/p>\n<p>    V\u00edctor Basterra fue detenido en 1979 y trasladado a la ESMA por su trabajo como impresor. La Marina lo utiliz\u00f3 para falsificar documentos y tarjetas de identificaci\u00f3n por motivos de seguridad y oficiales militares. Arriesgando su vida cada d\u00eda, Basterra comenz\u00f3 a esconder copias de las fotograf\u00edas de los detenidos y sus captores entre sus ropas o entre los papeles del taller, esperando el momento para sacarlas del centro clandestino.<\/p>\n<p>    Tras el fin de la dictadura, entreg\u00f3 un archivo fotogr\u00e1fico que fue crucial para identificar a los generales genocidas. Ante el tribunal afirm\u00f3 en 1984: &#8220;Tom\u00e9 las fotos porque quer\u00eda que alguien supiera que est\u00e1bamos all\u00ed, que no \u00e9ramos fantasmas&#8221;. Sus im\u00e1genes se transformaron en prueba irrefutable de la existencia de un plan sistem\u00e1tico de desapariciones, rompiendo el pacto de impunidad que los militares intentaron sellar tras el regreso de la democracia.<\/p>\n<p>        Miguel D&#8217;Agostino: M\u00e9dico que asisti\u00f3 parto en cautiverio<\/p>\n<p>    Miguel D&#8217;Agostino, dentista militante, fue aprehendido y trasladado al campo de detenci\u00f3n &#8216;El Vesubio&#8217;. Debido a su formaci\u00f3n m\u00e9dica, los guardias lo obligaron a ayudar a los detenidos que hab\u00edan llegado destrozados por las torturas. En medio de condiciones absolutamente precarias y el siempre presente olor a sangre, D&#8217;Agostino intent\u00f3 brindar una m\u00ednima humanidad a quienes compart\u00edan sus c\u00e9lulas, convirti\u00e9ndose en testigo involuntario de la agon\u00eda de muchos que nunca regresaron. <\/p>\n<p>    Su testimonio proporcion\u00f3 detalles de la cadena de mando en &#8216;El Vesubio&#8217;. Record\u00f3 a los jueces: &#8220;Lo m\u00e1s dif\u00edcil no fue el dolor como tal sino escuchar los gritos de los dem\u00e1s y no poder hacer nada m\u00e1s que limpiar sus heridas con un trapo&#8221;. (Causa Vesubio, Tribunal Oral Federal N\u00b0 4). Su relato t\u00e9cnico y humano permiti\u00f3 reconstruir la distribuci\u00f3n del centro y la identidad de varios guardias que operaban con total impunidad en la zona de La Tablada.<\/p>\n<p>        Graciela Daleo: Mujer que fue llevada a cenar por sus torturadores<\/p>\n<p>    Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA, tuvo una de las experiencias m\u00e1s extra\u00f1as bajo la maquinaria represiva: ser obligada por sus secuestradores a salir a cenar a un restaurante elegante mientras figuraba legalmente como desaparecida. Esta estrategia de \u201crecuperaci\u00f3n\u201d buscaba quebrar moralmente a los detenidos, mostr\u00e1ndoles una normalidad ficticia mientras sus compa\u00f1eros mor\u00edan en el s\u00f3tano de la Cantina de Oficiales.<\/p>\n<p>    En el Juicio a las Juntas, Daleo describi\u00f3 ese sentimiento de absoluta alienaci\u00f3n: &#8220;Sentado en ese restaurante, yo no era una persona sino un trofeo de guerra del que hac\u00edan alarde para demostrar su poder total sobre nuestras vidas&#8221;. Despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n, se convirti\u00f3 en una activa militante de derechos humanos, rechazando cualquier intento de reconciliaci\u00f3n que no incluyera el juicio y el castigo digno de todos los responsables del genocidio.<\/p>\n<p>        Mario Villani: f\u00edsico que reparaba instrumentos de tortura <\/p>\n<p>    Mario Villani pas\u00f3 casi cuatro a\u00f1os en distintos centros clandestinos, entre ellos el &#8216;Club Atl\u00e9tico&#8217; y &#8216;El Banco&#8217;. Debido a sus conocimientos t\u00e9cnicos, los militares lo obligaron a reparar el equipo utilizado para las sesiones de tortura, como picanas el\u00e9ctricas para ganado. Esta situaci\u00f3n lo sumi\u00f3 en un devastador dilema \u00e9tico, donde su supervivencia depend\u00eda de mantener operativos los instrumentos que causaban dolor a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    Villani logr\u00f3 sabotear el equipo para reducir el voltaje a riesgo de ser descubierto. En su testimonio narr\u00f3: \u201cMe obligaron a arreglar la picana. La arregl\u00e9 para que doliera menos y los guardias no se dieron cuenta\u201d (Desaparecido: Memorias de cautiverioEditorial Planeta). Su historia refleja la complejidad moral y la extrema perversi\u00f3n a la que fueron sometidos los detenidos.<\/p>\n<p>        Lidia Papaleo de Graiver: Despojada de Papel Prensa bajo tortura<\/p>\n<p>    Lidia Papaleo, viuda del empresario David Graiver, fue secuestrada en 1977 con el objetivo de obligarla a ceder las acciones de la empresa de papel Prensa a los peri\u00f3dicos. Clar\u00edn, La Naci\u00f3n y La Razon. Durante su cautiverio en Puesto Vasco, sufri\u00f3 extremas indignidades f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas por parte de las fuerzas de seguridad que intentaron despojarla de sus activos comerciales bajo la supervisi\u00f3n directa del alto mando militar.<\/p>\n<p>    Su caso demostr\u00f3 la complicidad civil y empresarial con la dictadura. Papaleo testific\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s: &#8220;Me torturaron para hacerme firmar. Me dijeron que si no lo hac\u00eda, mi hija no vivir\u00eda para contarlo&#8221;. Su testimonio fue fundamental para comprender que el golpe no s\u00f3lo tuvo objetivos ideol\u00f3gicos sino tambi\u00e9n un trasfondo econ\u00f3mico que beneficiaba a sectores concentrados de los medios de comunicaci\u00f3n nacionales.<\/p>\n<p>        Ana Mar\u00eda Careaga: Arrebatada a los 16 a\u00f1os<\/p>\n<p>    Ana Mar\u00eda Careaga era apenas una adolescente cuando fue llevada a un centro clandestino de detenci\u00f3n. Estaba embarazada y sufri\u00f3 torturas diarias durante meses.<\/p>\n<p>    Su madre, Esther Ballestrino de Careaga, fue una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo y busc\u00f3 incansablemente a su hija hasta que Ana fue liberada y enviada al exilio. Poco despu\u00e9s, Esther fue apresada por la Marina tras la infiltraci\u00f3n de Alfredo Astiz y desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>    Ana Mar\u00eda regres\u00f3 al pa\u00eds para declarar en nombre de ambos. En el juicio del circuito Atl\u00e9tico-Banco-Olimpo afirm\u00f3: &#8220;La tortura no termin\u00f3 cuando saliste de la habitaci\u00f3n, se qued\u00f3 contigo en la celda, en el miedo cuando te volvieron a abrir la puerta&#8221;. <\/p>\n<p>    Su vida es un puente entre el horror que sufren los sobrevivientes y la lucha incansable de las Madres que dieron su vida pidiendo la aparici\u00f3n de sus hijos con vida.<\/p>\n<p>        Claudio Tamburrini: fuga de prisi\u00f3n cinematogr\u00e1fica <\/p>\n<p>    Claudio Tamburrini era portero de f\u00fatbol y estudiante de filosof\u00eda cuando fue aprehendido y trasladado a la Mansi\u00f3n Ser\u00e9 de Mor\u00f3n. Despu\u00e9s de meses de tortura, \u00e9l \u2013junto con otros tres camaradas\u2013 se embarc\u00f3 en una de las fugas carcelarias m\u00e1s incre\u00edbles de la dictadura. En una noche oscura y tormentosa, usando s\u00e1banas anudadas, bajaron de una ventana del primer piso y corrieron desnudos y heridos por las calles de Buenos Aires hasta llegar a un lugar seguro.<\/p>\n<p>    Su fuga oblig\u00f3 al cierre de ese centro clandestino de detenci\u00f3n. Tamburrini cuenta de ese momento de libertad: &#8220;Cuando mis pies tocaron el pasto mojado afuera de la mansi\u00f3n, supe que el plan militar para hacernos desaparecer hab\u00eda fracasado&#8221; (Paso libre: la fuga de la Mansi\u00f3n Ser\u00e92002). Su historia, contada por el cine, sigue siendo un s\u00edmbolo de la voluntad de vivir que logr\u00f3 perforar los muros del sistema represivo m\u00e1s sanguinario de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>                noticias relacionadas     <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 24 de marzo de 1976, el reloj de la democracia argentina fue detenido por el peso de las botas militares, iniciando un proceso sistem\u00e1tico de exterminio que convirti\u00f3 al Estado en una maquinaria de desaparici\u00f3n, tortura y muerte. Se impuso por la fuerza el silencio en todos los rincones del pa\u00eds, mientras miles de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45549,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12224,12233,12235,253,12242,10427,12229,12240,12239,12241,2245,11242,12225,1442,12231,12226,10684,12228,12227,12185,12184,12234,12232,59,12230,12236,12237,12238],"tags":[],"class_list":["post-45548","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adolfo-perez-esquivel","category-adriana-calvo","category-adriana-calvo-de-laborde","category-argentina","category-argentina-evidence-dictatorship","category-coup-anniversary","category-daniel-tarnopolsky","category-death-camps","category-death-flights","category-detention-centres-argentina","category-dictatorship","category-disappeared","category-genevieve-jeanningros","category-human-rights","category-jorge-julio-lopez","category-juan-gelman","category-madres-de-plaza-de-mayo","category-mercedes-carazo","category-miguel-angel-estrella","category-miriam-lewin","category-pablo-diaz","category-piero-di-monti","category-pilar-calveiro","category-politics","category-silvia-labayru","category-stories","category-survivors","category-truth-about-dictatorshipm"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45548\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}