{"id":44060,"date":"2026-03-19T06:40:41","date_gmt":"2026-03-19T09:40:41","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/19\/entre-la-tragedia-y-la-maravillosa-euforia\/"},"modified":"2026-03-19T06:40:41","modified_gmt":"2026-03-19T09:40:41","slug":"entre-la-tragedia-y-la-maravillosa-euforia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/19\/entre-la-tragedia-y-la-maravillosa-euforia\/","title":{"rendered":"Entre la tragedia y la maravillosa euforia"},"content":{"rendered":"\n<p>Una multitud se congreg\u00f3 para ver a Mar\u00eda Corina en ChileEl pasado 12 de marzo, en Ginebra, la Misi\u00f3n Internacional Independiente de Determinaci\u00f3n de los Hechos sobre Venezuela present\u00f3 ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU una nueva actualizaci\u00f3n de sus investigaciones. El informe ratifica un patr\u00f3n que los venezolanos conocen desde hace a\u00f1os: la represi\u00f3n, la tortura y las detenciones arbitrarias formaron parte de un sistema organizado desde el poder. Los acontecimientos del pasado 3 de enero no han disipado la pestilencia moral que a\u00fan emana de los calabozos de La Tumba, ni han abierto definitivamente las rejas del centro de tortura de Bole\u00edta. Tampoco se han clausurado las mazmorras del Helicoide ni las celdas de la prisi\u00f3n militar de Ramo Verde.<\/p>\n<p>Esos lugares quedaron marcados como emblemas de una \u00e9poca de ignominia. All\u00ed la tortura dej\u00f3 de ser un exceso aislado y pas\u00f3 a formar parte de un sistema de dominaci\u00f3n pol\u00edtica. La Misi\u00f3n de la ONU lo ha establecido con claridad: el cambio de mando no borra responsabilidades. Los informes acumulados describen al Sebin ya la Dgcim como engranajes de una maquinaria organizada estatal para ejecutar la m\u00e1s brutal represi\u00f3n. Las \u00f3rdenes descend\u00edan desde la c\u00faspide del poder dentro de una estructura jer\u00e1rquica perfectamente definida. En ese aparato ocup\u00f3 un lugar central Delcy Rodr\u00edguez, figura clave de un sistema que convirti\u00f3 el terror en instrumento de gobierno.<\/p>\n<p>En los pasillos del Sebin (la polic\u00eda de la dictadura) la represi\u00f3n tuvo v\u00edctimas con nombres y apellidos: dirigentes pol\u00edticos, periodistas, activistas y ciudadanos cuyo \u00fanico delito fue defensor de la libertad. All\u00ed se practicaba la llamada \u201ccrucifixi\u00f3n\u201d: detenidos esposados \u200b\u200ba rejas met\u00e1licas, con los brazos extendidos durante horas. Tambi\u00e9n se aplicaban descargas el\u00e9ctricas en los genitales, parte de un repertorio de tormentos que remite a las p\u00e1ginas m\u00e1s oscuras del siglo XX. Todo est\u00e1 documentado en expedientes conocidos por la comunidad internacional. Por eso resulta ofensivo que algunos intentan presentar recientes liberaciones de presos pol\u00edticos como una \u201cmaravilla\u201d.<\/p>\n<p>Por supuesto que produce una explosi\u00f3n de emociones ver en las calles, libres y abrazados a sus seres queridos, a centenares de ciudadanos inocentes que jam\u00e1s debieron pisar una celda. Pero nadie debe olvidar que esos hechos son consecuencia directa de lo ocurrido en la madrugada del pasado 3 de enero, gracias a la acci\u00f3n determinante autorizada por el presidente Donald Trump.<\/p>\n<p>Mucho menos puede calificarse de maravilla la otra cara de la tragedia venezolana: una inflaci\u00f3n descontrolada (las m\u00e1s alta del mundo) combinada con salarios envilecidos y una dolarizaci\u00f3n desenfrenada, que castigan sin piedad a un pueblo agotado por a\u00f1os de expolio y miseria. Sin embargo, incluso, en medio de ese panorama desolador, Venezuela sigue siendo tierra de esperanza. Esa esperanza pudo verso con nitidez el pasado jueves en Santiago de Chile, donde las alamedas se llenaron de venezolanos desterrados que se congregaron para ratificar su confianza en Mar\u00eda Corina Machado, l\u00edder de una causa que trasciende fronteras. Fue una escena cargada de emoci\u00f3n y dignidad. Miles de compatriotas que debieron abandonar su patria por la persecuci\u00f3n o el hambre levantaron sus voces para decir que Venezuela no ha renunciado a su futuro.<\/p>\n<p>Ese fervor contrasta brutalmente con la impotencia de un r\u00e9gimen incapaz siquiera de movilizar a sus propios cuadros radicales. La evidencia qued\u00f3 expuesta el pasado 9 de marzo, cuando el aparato oficial intent\u00f3 impulsar su llamada \u201cconsulta comunal\u201d. El resultado fue un fracaso rotundo. La ciudadan\u00eda respondi\u00f3 con indiferencia, dejando en claro que el pa\u00eds sigue en rebeld\u00eda, firme en su demanda de libertad y cambio pol\u00edtico. Pero la esperanza no se limita a la di\u00e1spora. Dentro del pa\u00eds tambi\u00e9n se multiplican las concentraciones de trabajadores, pensionados y ciudadanos comunes que reclaman lo elemental: libertad y salarios dignos. Ese clamor demuestra que Venezuela no cae en trampas ni acepta resignadamente la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el pa\u00eds sigue siendo v\u00edctima de otro crimen silencioso: la devastaci\u00f3n ecol\u00f3gica. Con pruebas irrefutables, Mar\u00eda Corina Machado ha denunciado ante el mundo que en el estado Bol\u00edvar contin\u00faa el saqueo ambiental que simboliza el fracaso del socialismo del siglo XXI. Selvas arrasadas, r\u00edos contaminados, comunidades ind\u00edgenas desplazadas, empresas destruidas y una riqueza mineral explotada sin control. Todo ello ocurre en el Arco Minero del Orinoco, una regi\u00f3n estrat\u00e9gica que alberga bauxita, hierro, oro, tierras raras y otros recursos que podr\u00edan contribuir al desarrollo del pa\u00eds, pero que hoy alimentan redes de corrupci\u00f3n y devastaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>Conviene entonces mirar la realidad sin falsas ilusiones. Tres meses despu\u00e9s de la captura del dictador Maduro, la crisis venezolana sigue profundiz\u00e1ndose. El Palacio de Miraflores parece haber mutado de sede del poder a escenario de intrigas y ceremonias pol\u00edticas que anuncian el caso de un r\u00e9gimen agotado. Delcy Rodr\u00edguez tiene ahora una tarea que la historia no olvidar\u00e1: terminar de desmontar el andamiaje de la tiran\u00eda que ella misma ayud\u00f3 a construir.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del rastrerismo y las intrigas palaciegas, se confirma, dentro y fuera de Venezuela, que la crisis del pa\u00eds no tendr\u00e1 salida mientras no se abra una verdadera transici\u00f3n democr\u00e1tica. Lo saben los venezolanos que han padecido estos a\u00f1os. Tambi\u00e9n se entiende cada vez con mayor claridad en Europa, en Am\u00e9rica y en muchas capitales del mundo democr\u00e1tico. Sin libertad pol\u00edtica y sin instituciones leg\u00edtimas nacidas del voto ciudadano, Venezuela no podr\u00e1 recuperar la seguridad jur\u00eddica, ni la confianza internacional, ni la estabilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Y esas son las condiciones indispensables para que Venezuela vuelva a levantarse de sus ruinas. Porque, a pesar de todo, nuestro pa\u00eds sigue siendo una naci\u00f3n con uno de los potenciales m\u00e1s extraordinarios del planeta. Cuando llegue la alborada democr\u00e1tica \u2014y llegar\u00e1\u2014 Venezuela no ser\u00e1 recordada solo por la tragedia que padeci\u00f3, sino por la dignidad con la que su pueblo decidi\u00f3 resistirla.<\/p>\n<p>Antonioledezma.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una multitud se congreg\u00f3 para ver a Mar\u00eda Corina en ChileEl pasado 12 de marzo, en Ginebra, la Misi\u00f3n Internacional Independiente de Determinaci\u00f3n de los Hechos sobre Venezuela present\u00f3 ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU una nueva actualizaci\u00f3n de sus investigaciones. 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