{"id":40667,"date":"2026-03-08T01:32:26","date_gmt":"2026-03-08T04:32:26","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/08\/maria-corina-maria-mcm-fragmento\/"},"modified":"2026-03-08T01:32:26","modified_gmt":"2026-03-08T04:32:26","slug":"maria-corina-maria-mcm-fragmento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/08\/maria-corina-maria-mcm-fragmento\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Corina, Mar\u00eda, MCM. Fragmento"},"content":{"rendered":"\n<p>MAR\u00cdA CORINA MACHADO, AGOSTO DE 2024 | GUILLERMO SU\u00c1REZCon textos de Rafael Os\u00edo Cabrices, Beatriz Becerra, El\u00edas Pino Iturrieta, Mar\u00eda del Carmen M\u00edguez, William Neuman, Luis Emilio Bruni, Enrique Krauze, Roberto Saviano, Javier Corrales, Carlos Gran\u00e9s y Alejandro Tarre, circula Mar\u00eda Corina Machado, a contracorriente (Editorial Dahbar, 2026), conjunto de textos que, sin separarse de los hechos y realidades en curso, est\u00e1n m\u00e1s pr\u00f3ximos al ensayo que al periodismo. Se ofrece aqu\u00ed un fragmento del primer texto del libro.<\/p>\n<p>Por RAFAEL OS\u00cdO CABRICES<\/p>\n<p>Tiene que haber producido una forma particular de miedo, sin antecedentes que permitan dibujar desenlaces, sin v\u00edas de escape si algo sale mal. Era la madrugada, o la ma\u00f1ana, del 10 de diciembre de 2025, un mes que en la costa venezolana es de grandes cielos de azul crujiente y viento voraz, y el mar entre Venezuela y las Antillas Neerlandesas estaba picado. Las olas aparec\u00edan y desaparec\u00edan como colmillos de cachalote, ocultando el horizonte, sin dejar de mover la lancha en la que Mar\u00eda Corina Machado esperaba que la fuera a buscar.<\/p>\n<p>No era ninguna espera. Por a\u00f1o y medio, Machado solo hab\u00eda visto el exterior para moverse de un escondido a otro. El \u00fanico d\u00eda de ese per\u00edodo de clandestinidad en que pas\u00f3 m\u00e1s horas en la calle, el 9 de enero del mismo 2025, fue secuestrada por hombres armados y sin uniforme que la tumbaron de una moto al salir de una manifestaci\u00f3n y se la llevaron a un parque en el este de Caracas, donde le hicieron grabar un video en el que dec\u00eda que estaba bien, antes de dejarla libre para que volviera a esconderse.<\/p>\n<p>Once meses despu\u00e9s estaba guardando en el mar por otro bote que la llevar\u00eda a un puerto seguro fuera de su pa\u00eds, desde el que deb\u00eda tomar uno o m\u00e1s vuelos para llegar a Oslo, donde la estaban esperando para entregarle el Premio Nobel de la Paz. Durante las horas o los d\u00edas anteriores hab\u00eda dejado su escondido para viajar, muy probablemente disfrazada u oculta en un veh\u00edculo, a una playa donde pudiera abordar esa lancha. Cada paso de ese trayecto estaba cargado de riesgo. Todo el mundo en Venezuela sabe c\u00f3mo luce Mar\u00eda Corina Machado, y entre quienes advirtieron su presencia pod\u00eda haber quien colaborara con los organismos de seguridad de la dictadura chavista. Pod\u00edan apresarla, celebrar su captura como una victoria de la revoluci\u00f3n bolivariana, y aislarla en una prisi\u00f3n de m\u00e1xima seguridad al cabo de un juicio sumario o, como es la costumbre chavista, hacerla esperar por a\u00f1os a que el juicio se realice. Pod\u00edan asesinarla y decir que se hab\u00eda suicidado, que hab\u00eda fallecido en un accidente al intentar huir o que hab\u00eda sido ejecutada por sus aliados. Pod\u00edan vejarla de todas las maneras posibles y acusarla de cr\u00edmenes espantosos, sin ninguna reparaci\u00f3n por la verosimilitud de la acusaci\u00f3n; el chavismo dice mentiras absurdas \u2013y dicta condenas de prisi\u00f3n a partir de esas mentiras\u2013 para demostrar poder, para ense\u00f1arnos que incluso con argumentos sin sentido puede hacer valer su voluntad.<\/p>\n<p>A Machado pudo pasarle muchas cosas entre su \u00faltima residencia clandestina y esa playa, pero la gente que la llevaba fue h\u00e1bil, y tuvo suerte.<\/p>\n<p>Sin embargo, a\u00fan no estaba a salvo mientras esperaba en el mar por el relevo de su equipo de rescate.<\/p>\n<p>En el momento en que viera acercarse a un bote, ella deb\u00eda preguntarse si eran sus salvadores o si sus captores hab\u00edan dado con su rastro gracias a la traici\u00f3n de alguien que la ayud\u00f3 a huir.<\/p>\n<p>Pudo haber imaginado la posibilidad de que, en ese oleaje tan bravo, pod\u00eda zozobrar y ahogarse, como de hecho les ha ocurrido a venezolanos que han intentado emigrar con pescadores o traficantes de personas a las Antillas Neerlandesas o Trinidad y Tobago. Qu\u00e9 iron\u00eda terrible hubiera sido que la mujer que prometi\u00f3 cerrar la herida colectiva causada por la migraci\u00f3n masiva sucumbiera entre las olas como otra refugiada m\u00e1s del colapso de Venezuela.<\/p>\n<p>Pudo haber contemplado que al estar flotando en un bote en esas aguas por las que sale tanta droga desde tierra firme venezolana, los oficiales estadounidenses a carga de un dron hubieran dado la orden de destruir esa embarcaci\u00f3n con un misil, por pensar que era una tripulaci\u00f3n de narcotraficantes, como de hecho les ha ocurrido a otros venezolanos que antes vend\u00edan pescado y ahora venden droga, y que han muerto en un fogonazo bajo los cohetes Hellfire disparados por las aeronaves de la Operaci\u00f3n Lanza del Sur, como el Departamento de Guerra design\u00f3 al gigantesco despliegue naval que hab\u00eda comenzado en el sur del Caribe cuatro meses antes. Qu\u00e9 iron\u00eda amarga hubiera sido que la mujer que dijo que la estrategia de Trump para presionar con la US Navy a Maduro era la correcta sucumbiera bajo una bomba como uno de los narcotraficantes que ella dice responden a Nicol\u00e1s Maduro.<\/p>\n<p>Se habr\u00e1 preguntado tal vez, como en varios otros momentos de los a\u00f1os recientes, c\u00f3mo se meti\u00f3 en esa encrucijada. Si era ella quien deb\u00eda estar pasando por todo eso, quien deb\u00eda tener sobre s\u00ed la responsabilidad que hab\u00eda asumido, quien deb\u00eda pagar los costos que estaba pagando, los riesgos que estaba corriendo.<\/p>\n<p>Pero ya sabemos c\u00f3mo termin\u00f3 ese viaje, con buena fortuna. Cuando Machado vio llegar un bote, era el que ella estaba esperando. Y al final de ese largo d\u00eda, despu\u00e9s de verla por meses y meses encerrada en el rect\u00e1ngulo de la c\u00e1mara de una computadora port\u00e1tilla vimos en la ventanilla de un avi\u00f3n privado en la pista de un aeropuerto noruego. Pasamos muchas horas sin saber de ella, pregunt\u00e1ndonos qu\u00e9 pudo haberle ocurrido, mientras su hija daba el discurso que Machado hab\u00eda le\u00eddo si hubiera llegado a tiempo a la ceremonia en Oslo.<\/p>\n<p>Esto es lo que cont\u00f3 el due\u00f1o de una empresa de Tampa, Florida, que la rescat\u00f3, un exmilitar llamado Bryan Stern. \u00c9l dijo que durante las horas que siguieron, saltando sobre el mar abierto, ella nunca se quej\u00f3. Y que estaba admirado por su coraje y su entereza.<\/p>\n<p>El testimonio luce ver\u00eddico porque emana esa tenacidad a contracorriente que abotona la trayectoria de Mar\u00eda Corina Machado. Aun as\u00ed, no hemos escuchado de sus labios que las cosas ocurrieron de esta manera. Ella es muy celosa con su propia historia. No puede evitar que otros la contemos, con las partes y las perspectivas que nos limitan, pero a diferencia de otros pol\u00edticos Machado es consistente en cuanto a decir las cosas en sus propios t\u00e9rminos, como le parece y cuando le parece, aunque sus palabras le creen enemigos cuando necesita aliados y aunque sus silencios le acarreen costos en aquellos momentos en que se espera que hable y no lo hace. Como durante algunas horas del 29 de julio de 2024, cuando Maduro se robaba las elecciones y el pa\u00eds esperaba saber de Machado cu\u00e1l era su plan. O como aquel 9 de enero de 2025 en que no explic\u00f3 lo que le hab\u00edan hecho, y ese 10 de diciembre en que no se sab\u00eda d\u00f3nde estaba, e incluso estos primeros d\u00edas de enero de 2026 en que escribo estas l\u00edneas sin ser capaz de prever cu\u00e1l ser\u00e1 la situaci\u00f3n de Venezuela a la ma\u00f1ana siguiente. Hay horas cr\u00edticas en las que se exigen respuestas de Mar\u00eda Corina Machado, y ella hace silencio antes de responder con consignas que ya conocemos. Pero tambi\u00e9n momentos en los que dice justo lo que millones de personas necesitan escuchar, o cosas que otros pol\u00edticos nunca dicen.<\/p>\n<p>Ella parece administrar su voz como alguien que se ha sentido ignorado, despreciado o burlado por muchos a\u00f1os. Alguien que se ha sentido al margen porque no piensa como la mayor\u00eda de los comentaristas de los medios o los dirigentes de la clase pol\u00edtica, porque no se somete a un gran partido, porque no quiere llamar su opini\u00f3n sobre las cosas para abrazar un discurso en el que no cree. Porque Machado est\u00e1 convencido de lo que dice, o al menos parece estarlo como rara vez parecen estarlo los pol\u00edticos, que tanto recitan un parlamento aprendido. Transmite esa certidumbre de granito en cuanto a tener la raz\u00f3n que resulta insoportable en un amigo o un familiar, pero es muy \u00fatil para quien pretende liderar una naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay un meme, un etiqueta engomada de WhatsApp, con la imagen de un viejo tuit de Mar\u00eda Corina Machado que dice \u00abse los dije\u00bb. Se puso de moda antes de que ella pasara del fondo de las encuestas y del ostracismo pol\u00edtico, un fen\u00f3meno de popularidad masiva, un l\u00edder nacional, una candidata presidencial extraoficial detr\u00e1s del candidato presidencial improvisado que gan\u00f3 las elecciones. Antes de que ella tuviera que esperar en medio del mar un bote que la acercara a su Nobel luego de escaparse entre las piernas a un Estado policial. Y ese arco que va del meme \u00abse los dije\u00bb a sus actos de masas en el interior de Venezuela, sus meses como fugitiva y su audiencia con los reyes de Noruega, que ser\u00eda inconcebible para casi cualquier persona en el planeta, tiene perfecto sentido para quien haya visto a Machado abrirse paso en la vida p\u00fablica de Venezuela durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>El llamado<\/p>\n<p>No se supon\u00eda que Mar\u00eda Corina Machado recibir\u00eda un Nobel de la Paz viviendo en la clandestinidad en una dictadura. Se supon\u00eda que, como la mayor de cuatro hermanas, iba a heredar el comando de Sivensa, la sider\u00fargica fundada por su padre, en una Venezuela que deb\u00eda superar sus r\u00e9moras hist\u00f3ricas y avanzar hacia un capitalismo m\u00e1s desarrollado y una sociedad m\u00e1s libre, sin control de cambios ni de precios, sin dependencia de los precios internacionales del crudo, sin vestigios de dogmas nacionalistas de los a\u00f1os treinta. Para eso ella se gradu\u00f3 en Venezuela de ingeniera e hizo una maestr\u00eda en Finanzas en el prestigioso IESA de Caracas, el equipaje acad\u00e9mico que requer\u00eda para el puesto que el destino parec\u00eda tenerle reservado. Entr\u00f3 a la empresa liderada por su padre \u2014a quien suele citar como su ejemplo de \u00e9tica de trabajo y compromiso por el pa\u00eds\u2014 ya colaborar con su madre en la fundaci\u00f3n que financiaban como el lado de responsabilidad social corporativa, dedicada al tema sensible y urgente\u00edsimo de mejorar las oportunidades de ni\u00f1os en situaci\u00f3n de extrema vulnerabilidad.<\/p>\n<p>No se supon\u00eda, por tanto, que alguien como ella se metiera en la pol\u00edtica. Primero, por su origen. A diferencia de otros pa\u00edses como Colombia, Estados Unidos o Ecuador, en Venezuela los hijos de las \u00e9lites econ\u00f3micas rara vez incursionan en la pol\u00edtica. Tienen v\u00ednculos con pol\u00edticos, que es otra cosa, y de varios partidos. Financian campa\u00f1as electorales con sus empresas, cooperan, hacen vest\u00edbulobuscan la defensa de sus intereses a trav\u00e9s de organismos como Fedec\u00e1maras o Fedeagro, pero no son alcaldes, ni gobernadores, ni candidatos presidenciales. Hay excepciones, claro. Leopoldo L\u00f3pez Mendoza y Henrique Capriles se sumaron a Primero Justicia e hicieron carrera pol\u00edtica en varios puestos de elecci\u00f3n popular, pero en el caso de L\u00f3pez, sus padres hab\u00edan trabajado en instituciones del Estado como la Fundaci\u00f3n Gran Mariscal de Ayacucho y Pdvsa, y en el de Capriles, varios miembros de su familia extendida hab\u00edan estado cerca del poder pol\u00edtico como proveedores del Estado o socios de medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la rapacidad con que Hugo Ch\u00e1vez y su movimiento asaltaron el Estado y subvirtieron la vida p\u00fablica en Venezuela moviliz\u00f3 gente de todas partes, aunque al principio esa movilizaci\u00f3n parti\u00f3 de lo que en los ochenta y noventa empezamos a conocer como la \u00absociedad civil\u00bb. En este pa\u00eds, ese t\u00e9rmino para 1999 ten\u00eda una acepci\u00f3n espec\u00edfica, menos amplia que la que posee hoy. Serv\u00eda para englobar asociaciones de vecinos, grupos de profesionales, peque\u00f1as organizaciones de padres y representantes, que en zonas de clase media aprovechan uno que otro espacio en la Venezuela de la reforma del Estado y la descentralizaci\u00f3n para defender sus intereses al margen de los partidos. O en contra de ellos. La sociedad civil imped\u00eda, por ejemplo, que un alcalde modificara la zonificaci\u00f3n de una calle para permitir actividad comercial que perturbara la paz suburbana o admitiera la presencia de extra\u00f1os, en esas urbanizaciones donde reinaba el miedo al otro luego de la violencia del Caracazo y el constante aumento de la delincuencia durante los a\u00f1os noventa. Y en los dos primeros a\u00f1os de la era chavista, con los viejos partidos a\u00fan aplastados por la avalancha chavista, la sociedad civil fue la primera que comenz\u00f3 a articular una verdadera oposici\u00f3n a Ch\u00e1vez, ya promover protestas por la designaci\u00f3n de supervisores del ministerio de Educaci\u00f3n en las escuelas privadas, y contra la inseguridad, que las nuevas l. Eyes, y la ret\u00f3rica del presidente, parec\u00edan favorecer.<\/p>\n<p>En este contexto, Mar\u00eda Corina Machado particip\u00f3 de la fundaci\u00f3n de S\u00famate, organizaci\u00f3n no gubernamental creada para ayudar a hacer algo que nunca se hab\u00eda hecho en Venezuela: un referendo revocatorio contra el presidente.<\/p>\n<p>La figura, in\u00e9dita antes de la Constituci\u00f3n de 1999 que Ch\u00e1vez promovi\u00f3 con una Asamblea Nacional Constituyente casi totalmente llena de partidarios suyos, exig\u00eda la recolecci\u00f3n de un m\u00ednimo de firmas para exigir al Consejo Nacional Electoral convocar una consulta popular sobre la permanencia de un presidente, a partir del primer d\u00eda de la segunda mitad de su per\u00edodo. Ch\u00e1vez hab\u00eda tomado posesi\u00f3n en febrero de 1999, pero la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n en diciembre de ese a\u00f1o lo llev\u00f3 a ordenar que se \u00abrelegitimaran\u00bb los nuevos poderes p\u00fablicos con nuevas elecciones en 2000.<\/p>\n<p>Resultado: Ch\u00e1vez volvi\u00f3 a ganar las elecciones en 2000, comenzando de cero al cabo de un a\u00f1o gobernando, y con un per\u00edodo m\u00e1s largo, de seis a\u00f1os, que reemplazaba al de cinco a\u00f1os en la Constituci\u00f3n anterior, la de 1961. Entonces gozaba de tanta popularidad que una innovaci\u00f3n como un referendo revocatorio parec\u00eda m\u00e1s un gesto magn\u00e1nimo de democratizaci\u00f3n que un peligro para \u00e9l. En 2002, sin embargo, el panorama era otro. Cuando comenz\u00f3 ese a\u00f1o, ya su apoyo se hab\u00eda desgastado considerablemente con los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n de sus militares, las violaciones de derechos humanos durante la emergencia clim\u00e1tica de 1999, la toma de las instituciones y las reformas legales que condujeron, por ejemplo, a una ola de invasiones de tierras e inmuebles por parte del \u00abpueblo movilizado\u00bb. El pa\u00eds estaba comenzando a rechazar la ideologizaci\u00f3n de las escuelas y los cuarteles, la explosi\u00f3n de la criminalidad, el declive de la econom\u00eda. El chavismo reaccion\u00f3 incrementando su agresividad ret\u00f3rica y f\u00edsica, con represi\u00f3n y con violencia callejera a manos de los \u00abc\u00edrculos bolivarianos\u00bb. Los terratenientes, los industriales y la sociedad civil comenzaron a articularse para encargarse de lo que los partidos de oposici\u00f3n a\u00fan no eran capaces de hacer: enfrentarse a la voracidad chavista de controlarlo todo. Y esa nueva Constituci\u00f3n en contra de la que hab\u00edan votado en el referendo para aprobarla en diciembre de 1999 ofrec\u00eda, para esos opositores de la primera hora, un arma contra Ch\u00e1vez: el referendo revocatorio que pod\u00eda ocurrir tan pronto como 2003.<\/p>\n<p>Ah\u00ed apareci\u00f3 S\u00famate, una de cuyas caras m\u00e1s visibles fue Mar\u00eda Corina Machado. Guapa, precisa, organizada, la ingeniera de menos de 35 a\u00f1os no tard\u00f3 en llamar la atenci\u00f3n. No ten\u00eda nada en com\u00fan con el dejo rural y los discursos sesentosos de los imitadores de Ch\u00e1vez. Tampoco con la ambig\u00fcedad y los clich\u00e9s rancios de los pol\u00edticos tradicionales. Luc\u00eda como la ejecutiva que hab\u00eda venido desde una junta directiva en su empresa para interrumpir una asamblea de padres en la escuela de los hijos y humillar al director.<\/p>\n<p>S\u00famate era eficiente. Lider\u00f3 el esfuerzo nacional por recoger las firmas e insistir ante cada nuevo obst\u00e1culo que les pon\u00eda el presidente del Consejo Nacional Electoral: Jorge Rodr\u00edguez. Todo el pa\u00eds peleaba, pero hab\u00eda una pelea particular entre esas dos figuras, la nueva estrella de la sociedad civil, que encarnaba la ira de las clases medias y altas frente al modo en que el chavismo estaba cambiando el pa\u00eds, y el hijo de un socialista muerto en las c\u00e1rceles de la democracia, que junto con su hermana Delcy hab\u00eda llegado desde el mundo acad\u00e9mico para hacer una carrera indetenible en los nuevos espacios que brindaba la revoluci\u00f3n bolivariana. Ch\u00e1vez no tard\u00f3 en anunciar que S\u00famate era una amenaza, e hizo que la organizaci\u00f3n fuera denunciada por recibir fondos de Estados Unidos, como pasaba con tantas ONG en Am\u00e9rica Latina hasta que la segunda administraci\u00f3n Trump cercen\u00f3 toda esa ayuda a principios de 2024.<\/p>\n<p>Machado empez\u00f3 a ser vilipendiada y perseguida por el chavismo apenas empez\u00f3 su carrera como activista por la participaci\u00f3n de la sociedad civil. Todo un presagio de lo que iba a pasar en 2024, y de la haza\u00f1a que la llevar\u00eda a ganar un Premio Nobel. Pero entonces todo eso era inimaginable: se trataba de nadar contra corriente. Tanto tribunales como fuerzas de choque y el lanzamiento de sus famosas Misiones, el chavismo demor\u00f3 un a\u00f1o la celebraci\u00f3n del referendo revocatorio, hasta que Ch\u00e1vez recuper\u00f3 su popularidad y se sinti\u00f3 usando capaz de ganar. En efecto, la sociedad civil perdi\u00f3 el referendo revocatorio y Ch\u00e1vez aceler\u00f3 su revoluci\u00f3n, dejando ese desaf\u00edo atr\u00e1s como hizo con el intento de golpe de abril de 2002 y los dos meses de paro petrolero a finales de ese a\u00f1o y comienzos del siguiente. Reanimado al salir indemne del referendo en agosto de 2004, se concentr\u00f3 en el lanzamiento de su socialismo del siglo XXI. El precio del petr\u00f3leo venezolano comenz\u00f3 a subir y el chavismo hab\u00eda aprovechado cada crisis para completar el control de las instituciones y purgar los cuarteles de posibles disidentes. Mientras una nueva bonanza petrolera empezaba a derramarse sobre la naci\u00f3n, muchos l\u00edderes de aquellos a\u00f1os de oposici\u00f3n se quedaron en el camino, pero Mar\u00eda Corina Machado us\u00f3 la derrota para saltar la valla de la sociedad civil y entrar a la pol\u00edtica electoral.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo<\/p>\n<p>Lo hizo en los t\u00e9rminos que a ella le parec\u00edan, sin partido, sin sumarse al consenso y el lenguaje de la oposici\u00f3n, sin ceder a la presi\u00f3n del chavismo. Cuando visit\u00f3 la Casa Blanca y se tom\u00f3 una foto con el presidente George W. Bush en 2005 aguant\u00f3 la lluvia de cr\u00edticas, no solo del gobierno que alegaba que Bush era el diablo, sino de sectores de la oposici\u00f3n y los medios en Venezuela.<\/p>\n<p>Fue el primer gran antecedente de esa estrecha relaci\u00f3n con el Partido Republicano cuyo balance, en enero de 2026, es imposible de determinar. Hoy puede lucir como una mala idea ante la terrible imagen que tiene Donald Trump en el mundo y ante el modo en que \u00e9l mismo la ha marginado, aparentemente porque piensa que el Nobel de la Paz deb\u00edan d\u00e1rselo a \u00e9l y no a ella. Pero hace veinte a\u00f1os, aquella cita con Bush era coherente con la identificaci\u00f3n ideol\u00f3gica de Machado, que ya era muy clara sobre su admiraci\u00f3n hacia Margaret Thatcher y el liberalismo econ\u00f3mico, y que reconoc\u00eda ser de derecha en un continente donde todav\u00eda no avanzaban los Bukele, los Milei o los Bolsonaro, y el principal representante del conservadurismo era el presidente colombiano \u00c1lvaro Uribe, un austo derechista de la vieja escuela que se parece poco al ruido populismo de redes sociales que caracteriza a la \u00f3rbita. Trumpista en Am\u00e9rica Latina. Retratarse con Bush y reconocer esa filiaci\u00f3n pol\u00edtica constitu\u00eda tambi\u00e9n una rareza dentro de la oposici\u00f3n venezolana, que m\u00e1s all\u00e1 de lo que Ch\u00e1vez pod\u00eda decir \u2013que califica de vendepatria y pitiyanqui a todo el que no sea chavista, sea o no af\u00edn a Estados Unidos\u2013 pertenece a una tradici\u00f3n pol\u00edtica venezolana muy antigua en la que los v\u00ednculos con las ideas, los partidos, los negocios estadounidenses son estrechos, pero tambi\u00e9n complicados. La clase pol\u00edtica de la Venezuela pre-Ch\u00e1vez, compuesta por el partido socialdem\u00f3crata Acci\u00f3n Democr\u00e1tica, el socialcristiano Copei y los dem\u00e1s partidos menores de centroizquierda, fue la que se puso del lado de EE UU en la Guerra Fr\u00eda y que combati\u00f3 a la guerrilla comunista. Al mismo tiempo, particip\u00f3 en el Movimiento de los No Alineados, promovi\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n de la industria petrolera, y defendi\u00f3 una intensa relaci\u00f3n con Washington que en algunos aspectos era de cooperaci\u00f3n parcial y en otros de dependencia. Era una cultura pol\u00edtica que promov\u00eda un discurso sobre EE UU que no dejaba nunca de lado el nacionalismo venezolano, y que insist\u00eda en llevarse bien con dem\u00f3cratas y republicanos, no solo con estos \u00faltimos. Con su foto con Bush, para entonces casi tan pol\u00e9mico para la opini\u00f3n global como lo es Trump en nuestros d\u00edas, Machado estaba por tanto defendiendo una posici\u00f3n hacia el Partido Republicano y EE UU en su conjunto que era distinta a la ortodoxia de los pol\u00edticos venezolanos que se opon\u00edan al chavismo. Para este \u00faltimo, era una afrenta, pero sobre todo la confirmaci\u00f3n de todo lo que dec\u00eda sobre quienes no apoyaban al comandante. La propaganda chavista no desaprovech\u00f3 la oportunidad e hizo de Machado una caricatura de la sumisi\u00f3n al \u00abimperio\u00bb con la que generalizaba a toda la oposici\u00f3n ya la sociedad venezolana que se resist\u00eda al pensamiento \u00fanico del bolivarianismo, ya su idea militarizada, arcaica y hasta \u00e9tnica sobre qui\u00e9nes eran los verdaderos venezolanos (los pobres de piel morena, pero sobre todo los chavistas) y qui\u00e9nes no ten\u00edan derecho a ser considerados como tales.<\/p>\n<p>Aquella visita a la Casa Blanca era nada comparada con lo que vino despu\u00e9s. La mayor\u00eda de la oposici\u00f3n hab\u00eda decidido boicotear las elecciones parlamentarias de 2005 en protesta por el control chavista de los poderes p\u00fablicos, pero en 2010 decidi\u00f3 lo contrario, escaldada por las consecuencias que hab\u00eda tenido cederle por forfait la mayor\u00eda de los esca\u00f1os a los partidos que apoyaban a Ch\u00e1vez. Mar\u00eda Corina Machado se sum\u00f3 al esfuerzo por conquistar la Asamblea Nacional. Particip\u00f3 en las primarias que se celebraron para elegir candidatos \u00fanicos por cada circuito y gan\u00f3 su derecho a competir como independiente por un circuito del este de Caracas que no solo estaba densamente poblado, sino que se compon\u00eda casi exclusivamente de electores opositores de clase media. As\u00ed entr\u00f3 a la Asamblea Nacional, como la diputada m\u00e1s votada de todos, con el 85% de los votos de su circuito, m\u00e1s de 235.000.<\/p>\n<p>El tr\u00e1nsito parlamentario de Machado fue de todo menos lo que ser\u00eda normal en una democracia. En 2012, Ch\u00e1vez acudi\u00f3 a dar la que ser\u00eda su \u00faltima alocuci\u00f3n a la Asamblea Nacional. Machado obtuvo el derecho de palabra y confront\u00f3 a un Ch\u00e1vez en la cima de su poder, que dec\u00eda estar recuper\u00e1ndose del c\u00e1ncer que lo matar\u00eda poco despu\u00e9s, luego de haber ganado sus \u00faltimas elecciones sobre un gasto p\u00fablico que termin\u00f3 de devastar las arcas del Estado, y minti\u00e9ndole a su gente sobre el verdadero estado de su salud. \u00abLa Venezuela decente\u00bb, le dijo Machado, con su estilo tan poco pol\u00edticamente correcto, no quer\u00eda avanzar hacia \u00abel comunismo\u00bb. Y le espet\u00f3 una frase que la hizo famosa: \u00abC\u00f3mo puede usted hablar de que respeta al sector privado en Venezuela cuando se ha dedicado a expropiar, que es robar\u00bb.<\/p>\n<p>Ch\u00e1vez la dej\u00f3 hablar y le respondi\u00f3, entre los aplausos de sus fieles: \u00abEst\u00e1 fuera de categor\u00eda para debatir conmigo. Lo lamento mucho, lo lamento mucho. Pero esa es la verdad. Usted me llam\u00f3 hasta ladr\u00f3n delante del pa\u00eds, pero yo no la voy a ofender. \u00c1guila no caza mosca, diputada\u00bb.<\/p>\n<p>Es una escena capital en la historia de Machado. Aunque eso no fue un di\u00e1logo ni un debate, encapsulaba lo que debe ser el dilema m\u00e1s intenso, m\u00e1s movilizador, de las relaciones entre Estado y sociedad en Venezuela: cu\u00e1nto debe pertenecer al Estado y cu\u00e1nto a la sociedad. Una dicotom\u00eda imprescindible pero siempre imposible de discutir con serenidad, pues est\u00e1 distorsionada en su origen mismo por un hecho hist\u00f3rico que distingue a Venezuela del resto del continente: en este pa\u00eds, el Estado es el que controla, en nombre de la sociedad entera, la que es de lejos la principal fuente de riqueza de toda la naci\u00f3n, los yacimientos de hidrocarburos, y quien controla el Estado controla esa riqueza, para invertirla, para repartirla o para saquearla. El sustento es una tradici\u00f3n legal que viene de la Colonia y establece que lo que est\u00e1 en el subsuelo es de la naci\u00f3n; el mismo principio, que impuls\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n de la industria hace 50 a\u00f1os, impulsa las leyes de hidrocarburos hoy vigentes, y con toda seguridad seguir\u00e1 actuando en el futuro inmediato, mande quien mande en Venezuela. La tentaci\u00f3n de manejar esa riqueza es simplemente demasiado grande para quien ejerza el poder en ese pa\u00eds, tenga las intenciones de gobernar para la gente o de hacerlo para su provecho propio.<\/p>\n<p>La vieja izquierda que abraz\u00f3 a Ch\u00e1vez cre\u00eda en el control p\u00fablico de los recursos, y el Estado chavista tom\u00f3 todo lo que pudo, a veces compensando a sus due\u00f1os ya veces no, para incrementar sus ingresos pero sobre todo su capacidad de proveer empleo o beneficios a cambio de sumisi\u00f3n. El chavismo se aglutin\u00f3 en los 90 con, entre otras causas, la condena de las privatizaciones de empresas p\u00fablicas como la telef\u00f3nica Cantv o la aerol\u00ednea Viasa, y profesores de la Universidad Central de Venezuela que criticaron la apertura petrolera hicieron nexos con Ch\u00e1vez cu ando este a\u00fan estaba en la c\u00e1rcel tras intentar derrocar al gobierno de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez con un violento golpe de Estado en febrero de 1992. Para el chavismo, toda privatizaci\u00f3n es inherentemente mala \u2013porque entrega soberan\u00eda, perpet\u00faa la desigualdad, genera pobreza\u2013 y ese mito sirve sobre todo para construir uno mucho m\u00e1s \u00fatil: que la izquierda nacionalista s\u00ed era virtuosa, inmune a la corrupci\u00f3n, y pod\u00eda administrar los bienes p\u00fablicos con la eficiencia de un cuartel (la leyenda militarista que atraviesa izquierdas y derechas en Venezuela) y la inteligencia del pueblo (la leyenda marxista de que el conocimiento reside en los trabajadores). Hoy sabemos que la estatizaci\u00f3n masiva que perpetr\u00f3 el chavismo cre\u00f3 miseria, hambre y escasez, dej\u00f3 un paisaje de ruinas y engord\u00f3 fortunas en bancos de Andorra, el L\u00edbano, Suiza, Estados Unidos. Eso es evidente hoy. No lo era tanto cuando Machado desafi\u00f3 a Ch\u00e1vez en aquella arena, rodeada de chavistas. Era digno de verso, una mujer civil de clase alta dici\u00e9ndole al comandante que el gran motor financiero de su revoluci\u00f3n era un robo.<\/p>\n<p>Mucho menos recordado es el ataque f\u00edsico que Machado sufri\u00f3 por parte de una diputada chavista detr\u00e1s del podio de la Asamblea Nacional. Para entonces Ch\u00e1vez ya estaba muerto. Poco despu\u00e9s de las elecciones de 2013, una sesi\u00f3n de la AN se transform\u00f3 en una paliza cuando el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, decidi\u00f3 negarle el derecho de palabra a todo el que se rehusara a reconocer como ganador de la elecci\u00f3n a Maduro. Los diputados opositores protestaron y sus colegas chavistas les respondieron con gritos y golpes. Varios parlamentarios opositores terminaron en el hospital, pero Machado en particular fue tomada por el cabello, derribada al suelo y pateada en la cara por la diputada chavista Nancy Ascencio.<\/p>\n<p>Todos lo vimos en televisi\u00f3n. Machado deb\u00eda ser atendido por una desviaci\u00f3n del tabique nasal. Ascencio fue felicitada por el r\u00e9gimen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MAR\u00cdA CORINA MACHADO, AGOSTO DE 2024 | GUILLERMO SU\u00c1REZCon textos de Rafael Os\u00edo Cabrices, Beatriz Becerra, El\u00edas Pino Iturrieta, Mar\u00eda del Carmen M\u00edguez, William Neuman, Luis Emilio Bruni, Enrique Krauze, Roberto Saviano, Javier Corrales, Carlos Gran\u00e9s y Alejandro Tarre, circula Mar\u00eda Corina Machado, a contracorriente (Editorial Dahbar, 2026), conjunto de textos que, sin separarse de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":40668,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1534,332],"tags":[],"class_list":["post-40667","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-papel-literario","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40667"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40667\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}