{"id":39595,"date":"2026-03-03T05:41:29","date_gmt":"2026-03-03T08:41:29","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/03\/recuperar-la-narrativa\/"},"modified":"2026-03-03T05:41:29","modified_gmt":"2026-03-03T08:41:29","slug":"recuperar-la-narrativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/03\/03\/recuperar-la-narrativa\/","title":{"rendered":"Recuperar la narrativa"},"content":{"rendered":"<p>A pesar de los cambios ocurridos en Venezuela desde la extracci\u00f3n de Maduro a comienzos de a\u00f1o, todav\u00eda no est\u00e1 asegurada su conclusi\u00f3n feliz. Un ejemplo lo ofrece la Ley de Amnist\u00eda. Aprobada presurosamente, fue anunciada por la presidenta encargada, Delcy Rodr\u00edguez, como base de un clima de paz y convivencia a forjar en esta nueva etapa. Pudiera ser, pero una mirada acuciosa descubre razones para dudar. No cubre a todas las v\u00edctimas de represi\u00f3n por razones pol\u00edticas \u2013entre otras, deja fuera a los militares\u2013 y, en su art\u00edculo 7, las obliga a \u201cponerse a derecho\u201d con respecto a los delitos o faltas objeto de amnist\u00eda, se\u00f1alando que \u201csolo abarcar\u00e1 a las personas que hayan cesado en la ejecuci\u00f3n\u201d de estos hechos (luego de entrar la ley en vigencia). O sea, no elimina la caracterizaci\u00f3n \u201cdelictiva\u201d de sus posturas pol\u00edticas. Por asumirlas fueron perseguidos o apresados, y podr\u00e1n volver a serlo, tomando en cuenta el arsenal de leyes punitivas que a\u00fan subsisten \u2013Ley \u201ccontra el odio\u201d, de restricci\u00f3n a ONG, \u201cSim\u00f3n Bol\u00edvar\u201d y otras que reprimen las libertades\u2013, sobre todo con el actual poder judicial, forjado tramposamente como instrumento de la dictadura. Tal redacci\u00f3n pende como \u201cEspada de Damocles\u201d sobre muchos presos recientemente amnistiados. Igualmente, la disposici\u00f3n del art\u00edculo 9 de excluir a quienes, supuestamente, abogaban por una intervenci\u00f3n de fuerza extranjera, podr\u00e1 usarse como comod\u00edn para negarles, a discreci\u00f3n, la amnist\u00eda a opositores espec\u00edficos. \u00a1Y pensar que tal excusa es esgrimida por quienes se beneficiaron, efectivamente, de esa intervenci\u00f3n! Por \u00faltimo, no menciona nada sobre la reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas y sus familiares.<\/p>\n<p>Por supuesto que peor no es nada. Al amparo de esa ley se espera acelerar la liberaci\u00f3n total de presos pol\u00edticos. Su lentitud alimenta angustias entre los afectados, sus familiares y amigos. Pero quiz\u00e1s lo verdaderamente preocupante es que, no obstante el formidable paso dado \u2013inconcebible hace dos meses\u2013, su culminaci\u00f3n exitosa depende de quienes no necesariamente son los m\u00e1s interesados \u200b\u200ben que se cumpla: el poder chucuto sobreviviente y el secretario de Estado de un presidente que no ha mostrado mayor preocupaci\u00f3n por los valores de la democracia o por los derechos humanos. El pueblo venezolano, v\u00edctima de la guerra que declar\u00f3 el r\u00e9gimen de Maduro en su contra, ha sido marginado, hasta ahora, de participar en la toma de decisiones, reducida a espectador pasivo.<\/p>\n<p>Quien controla la narrativa de los aconteceres pol\u00edticos controla, en gran medida, las circunstancias que alimentan el poder. Y, en la Venezuela actual, las aspiraciones mayoritarias de empoderamiento de la gente para ejercer sus derechos y participar en el \u201cc\u00f3mo\u201d se restituyen sus garant\u00edas y se reconstruyen las instituciones que deben velar por ellos, no han logrado convertirse en referencia obligada para la toma de decisiones. Predomina, m\u00e1s bien, un menjurje confuso de resabios fascistas, parabienes hacia Trump y, finalmente, la obnubilaci\u00f3n extendida de voces oficiales que no saben d\u00f3nde est\u00e1n parados. En este dif\u00edcil tr\u00e1nsito hacia la vigencia del orden liberal democr\u00e1tico, es riesgoso confiar s\u00f3lo en las buenas intenciones de Delcy o de Marco Rubio.<\/p>\n<p>La pervivencia de resabios fascistas como narrativa pol\u00edtica es, claramente, un obst\u00e1culo en el camino de restauraci\u00f3n democr\u00e1tica. Ha sido por a\u00f1os la respuesta conspiranoica de rigor de un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico que perdi\u00f3 popularidad, destruy\u00f3 su base econ\u00f3mica y cuya acci\u00f3n expoliadora hizo colapsar al Estado. Requer\u00eda de la figura del \u201cenemigo de la revoluci\u00f3n\u201d, inventada antes por Ch\u00e1vez, para justificar el creciente fracaso de la gesti\u00f3n de Maduro. Tal narrativa aliment\u00f3 los recursos represivos del Estado y convalid\u00f3 la entrega de sus mecanismos de seguridad a los cubanos. El (des)gobierno se mantuvo cada vez m\u00e1s, no con base en una narrativa que legitimara sus propuestas de pol\u00edtica, sino inculcando el terror de un Estado polic\u00edaco. La miop\u00eda de quienes integraban las alianzas c\u00f3mplices que sosten\u00edan el r\u00e9gimen \u2013las apetencias de lucro f\u00e1cil enceguecen\u2013 impidi\u00f3 ver que ello llevaba, irremediablemente, al naufragio definitivo, m\u00e1s cuando se robaron de la manera m\u00e1s burda, a plena luz del d\u00eda, las elecciones del 28J. Con la situaci\u00f3n creada a partir del 3 de enero, esa narrativa ya no sirve para nada,\u2026 a menos que, en realidad, nada cambie.<\/p>\n<p>Pero tampoco nos lleva muy lejos la narrativa del secretario de Estado, Rubio, proc\u00f3nsul de facto. Su lenguaje profesional neutro, sin calificativos pol\u00edticos, evoca un experimento de laboratorio, as\u00e9ptico, bien dise\u00f1ado, pero distanciado de la vida real. Y la raz\u00f3n est\u00e1 en la ausencia de venezolanos de carne y hueso, comprometidos con la transici\u00f3n democr\u00e1tica, en el manejo de los instrumentos de decisi\u00f3n del aparato estatal, en la reconstrucci\u00f3n del ordenamiento constitucional y en su articulaci\u00f3n con sus reclamos y demandas m\u00e1s sentidas. Sin su participaci\u00f3n, no se asegura que todo llegue a buen puerto. No basta con que la mec\u00e1nica de las tres etapas tenga sentido, existe el riesgo de que su ejecuci\u00f3n, dejada, parcialmente, en quienes a\u00fan responden a referentes fascistoides, naufrague, tergiversada en aras de perpetuar un control dictatorial \u201cremozado\u201d. Nadie debe ignorar que esta eventualidad est\u00e1 presente en las esperanzas de muchos de la claque criminal que nos arruinaron. <\/p>\n<p>\u00bfEl ant\u00eddoto? Tambi\u00e9n bastante obvio: la activaci\u00f3n, beligerante, de la movilizaci\u00f3n popular para avanzar en la consolidaci\u00f3n de cada paso dado en la recuperaci\u00f3n de derechos y libertades. Implica una relaci\u00f3n que desplaza definitivamente las nostalgias fascistoides y le d\u00e9 contenido, sentido y prop\u00f3sito efectivo a la arquitectura de transici\u00f3n formulada por Marco Rubio. Y el guion de esa narrativa tiene que ser, como lo remarc\u00f3 Enrique M\u00e1rquez en su rueda de prensa de la semana pasada, el restablecimiento del marco institucional previsto en nuestra Constituci\u00f3n, con su bater\u00eda de derechos y deberes. Pero implica dos cosas en las que no ahond\u00f3. Uno, establezca, formalmente, que el pueblo ya expres\u00f3 su voluntad, clara y contundente el 28J, para sacar a Maduro del poder. La encargadur\u00eda de Delcy no es leg\u00edtima; s\u00f3lo existe por voluntad de Trump. Menos puede regresar Maduro. Hay que socavar tal relato, que nutre al Estado de terror de Diosdado, Granko y similares. Y, dos, el restablecimiento de la democracia debe significar justicia, incluyendo reparaciones, ante los atropellos cometidos. Justicia no es, desde luego, represalia. Por \u00faltimo, sin crear condiciones que estimulen y encaucen productivamente el esfuerzo de los venezolanos, dif\u00edcilmente podr\u00e1 avanzar la fase de reconstrucci\u00f3n, la segunda se\u00f1alada por el secretario de Estado de Estados Unidos. No basta s\u00f3lo con el petr\u00f3leo. \u00c9l debe entender que de ello depende su expectativa de una Venezuela libre, pr\u00f3spera y aliada de su pa\u00eds. Y estas pautas deben encauzar tambi\u00e9n las acciones que le toca instrumentar a la presidencia encargada. Constituyen su prueba de fuego. Si no aprueba, debe salir.  <\/p>\n<p>Desde luego, lo anterior presupone un mundo de condiciones: libertad plena de los medios, garant\u00edas para el regreso de tantos dispuestos a contribuir con el rescate de su pa\u00eds, derechos laborales, civiles y pol\u00edticos, en general, que viabilicen ese rescate, restablecimiento efectivo de los servicios, su financiamiento, etc. se asienta una democracia liberal. Esperamos que esto lo entiendan quienes hoy tienen agarrada la sart\u00e9n por el mango. <\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n plena de las libertades y la creaci\u00f3n de oportunidades de salir de esta tragedia no ser\u00e1n f\u00e1ciles. La devastaci\u00f3n ha sido demasiada, en todos los aspectos y niveles. Pero es la agenda a abordar, sin remedio. Y debe promoverse con una narrativa consensuada que, como aprendizaje, destierre para siempre la posibilidad de que vuelva a ocurrir. La creaci\u00f3n de condiciones para que puedan regresar, sin problemas, Mar\u00eda Corina Machado y los dem\u00e1s l\u00edderes extra\u00f1ados, para levantar toda restricci\u00f3n a la actividad pol\u00edtica de quienes han sido perseguidos por estas razones y para afianzar las libertades plenas de opini\u00f3n y de comunicaci\u00f3n en los medios, p\u00fablicos y privados, marcar\u00e1 la pauta del \u00e9xito obtenido. Y debe desembocar en un cronograma viable para realizar, cuanto antes, unas elecciones generales, cre\u00edbles, con todas las garant\u00edas. <\/p>\n<p>[emailprotected]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de los cambios ocurridos en Venezuela desde la extracci\u00f3n de Maduro a comienzos de a\u00f1o, todav\u00eda no est\u00e1 asegurada su conclusi\u00f3n feliz. Un ejemplo lo ofrece la Ley de Amnist\u00eda. 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